Una de marcianos

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…………Durante la décadas de los años 1960 y 1970, la Fuerza Aérea de EE.UU. se embarcó en un ambicioso programa para desarrollar un avión prácticamente indetectable por el radar. Se trataba de un logro de ingeniería sin precedentes, hasta el punto de que los ingenieros de la división de Proyectos Especiales de la Lochkeed, encargada de crear el aparato, se tropezó con un problema poco habitual: la compleja forma poligonal del prototipo resultaba todo un éxito a la hora de eludir la detección del radar, pero no estaba nada claro que aquel montón de formas planas y ángulos agudos pudiese volar. Hoy en día estas cosas se resuelven a base de simulaciones informáticas pero, en aquella época, la única forma de hacer las pruebas era construir prototipos, y eso hicieron: en 1978 iniciaron su breve andadura los que, por aquello de la asignación arbitraria de nombres a los proyectos ultrasecretos, serían llamados Have Blue 1001 y 1002.
…………Resultó que los cacharros, en efecto, volaban y, de hecho, la experiencia obtenida con ellos daría lugar a la producción del cazabombardero F-117 Nighthawk, pero su carrera fue breve: ambos acabaron destruidos. El Have Blue 1001 se estrelló en mayo de 1978 en la base aérea de Groom Lake (más conocida como Área 51), la zona destinada a la evaluación de proyectos secretos. En cuanto al Have Blue 1002, su destino fue más complicado: en julio de 1979 sufrió un incendio en un motor, que obligó al piloto a saltar dejando que el avión se estrellara. Lo malo es que, esta vez, el prototipo cayó fuera de los límites de la base, con el consiguiente riesgo de que su tecnología supersecreta cayera en manos equivocadas.
…………Y entonces fue cuando las Fuerzas Aéreas pusieron en marcha una de sus campañas de desinformación más eficaces: en lugar de negar lo evidente (que se había estrellado un avión y que por todas partes pululaban destacamentos de militares buscando sus restos), hicieron correr el rumor de que lo que había caído allí era un ovni. Aquello bastó para disuadir a los posibles espías extranjeros, que no estaban muy dispuestos a perder el tiempo siguiendo una historieta de platillos volantes, y mucho menos a mezclarse con la turba de crédulos que, como era de esperar, acudió inmediatamente a la zona para intentar encontrarse con sus míticos hombrecitos verdes.
…………El truco del “incidente ovni” no era nuevo ni original: cuando un oficial tan lenguaraz como aficionado a las historias de marcianos aseguró que los restos recuperados en 1947 cerca de Roswell, en Nuevo México, eran de un platillo volante, las Fuerzas Aéreas se encontraron inesperadamente con la cobertura perfecta para ocultar lo que de verdad había caído en aquella finca, hasta el punto de que los ufólogos serios que estudiaron el caso tardaron varias décadas en descubrir que se trataba de un globo del proyecto Mogul, destinado a captar las ondas de infrasonidos procedentes de las pruebas nucleares que se sospechaba que estaba realizando la Unión Soviética. Y aun así fue inútil: a estas alturas todavía hay quien cree religiosamente que lo que se estrelló en Roswell era una nave extraterrestre.
…………Como creen religiosamente que los alienígenas están entre nosotros convenientemente camuflados, que andan conchabados con nuestros gobiernos, y que algún día se conocerá esa Horrible Verdad (con mayúsculas, por favor) cuya revelación causará el pánico en todo el mundo mundial.
…………Lo cual (y que me perdone Fritz Zwicky) es una simpleza esférica: es una simpleza lo mires como lo mires.
…………Para empezar, pensar que unos seres procedentes de unos mundos lejanos, con una biología totalmente ajena a la nuestra, vayan a compartir nuestra forma de pensar, nuestros impulsos y nuestras motivaciones (y por lo visto, hasta nuestra forma física, si es que en efecto andan por ahí disfrazados de personas) denota una falta de imaginación alarmante. Que hace unos cuantos milenios nuestros antepasados fueran incapaces de imaginar dioses, ángeles o demonios que no fueran antropomorfos tiene un pase, pero que en nuestros días ocurra lo mismo es como para preocuparse.
…………Como también es preocupante pensar que esos seres hayan montado no sé qué oscuras conspiraciones con nuestros gobernantes. Porque, digo yo, esa colaboración será a cambio de algo, pero ¿qué? Se supone que estamos hablando de civilizaciones capaces de cruzar distancias siderales (literalmente) con el único objetivo, si hemos de creer a la mitología ufológica, de asustar a pastores solitarios, abducir y someter a indescriptibles vejaciones sexuales a gente con una imaginación demasiado calenturienta, o transmitir mensajes buenrollistas a pirados de la New Age. ¿Qué les podemos ofrecer nosotros? ¿Recursos, que son más abundantes y (para ellos) fáciles de obtener en cualquier otro lugar del Universo? ¿Conocimiento, si pueden permitirse el lujo de venir aquí desde las Pléyades, Ganimedes o Raticulín, solo para realizar un reconocimiento proctológico a un viajante de jamones que circulaba por una solitaria carretera de Soria? ¿Inteligencia, si aquí creemos…, bueno, creemos hasta en cosas como estas?
…………Pero lo más gracioso es, sin duda, lo de la catástrofe que se nos vendrá encima cuando conozcamos esa Verdad (que sí, señor Noragueda, que es con mayúscula inicial; no lo corrija). Una Verdad tan secreta que aparece en miles de libros, decenas de miles de artículos de revistas, millones de páginas de internet. Una Verdad tan oculta que nos la han dicho en la radio y en televisión centenares de veces. Y todo ello sin que se haya desatado ni la rebelión de las masas frente al poder establecido, ni tan siquiera un modesto escrache ante la casa del vecino del quinto, que sé de buena tinta que tiene un telescopio.
…………Porque, entre otras cosas, resulta que todo esto era muy bonito y hasta fascinante hará unos treinta años pero, desde entonces, la mitología ufológica ha ido poco a poco languideciendo. Hace algún tiempo, el director de Karma 7 podía permitirse el lujo de decir a una aspirante a redactora que, si no había noticias, se las podía inventar, que los lectores no lo iban a notar… Bueno, rectifico: se lo hubiese podido permitir si no fuera porque la aspirante de marras era una periodista de un programa de televisión armada con una cámara oculta, como recordará más de un televidente. Pero, hoy en día, bastan cinco minutos y una red social para que ese objeto volante no identificado que alguien ha fotografiado deje de ser “no identificado”, tres minutos y unos conocimientos básicos de análisis digital para descubrir un fotomontaje, y menos de uno para comprobar, Google mediante, que los infatigables propagandistas de las conspiraciones extraterrestres vienen diciendo lo mismo desde hace muchos años, ofreciendo las mismas pruebas (ninguna) y la misma credibilidad (menos aún).
…………A pesar de lo cual, la próxima vez que las Fuerzas Aéreas de EE.UU. pierdan un prototipo ultrasecreto, seguro que vuelven a recurrir al truco del ovni. Porque ya ven, a estas alturas, aún hay quien pica…

4 comentarios

  • Responder mayo 13, 2013

    Alonso Posadas

    Buen artículo. Gracias. El humano nunca es capaz de superar el trauma de enterarse de que los Reyes Magos son los padres y sigue abrazado a osito-de-peluche-Dios; luego lo sustituye o complementa con otras creencias entre las que incluyo el tarot, la quiromancia, la nueva ola, Paulo Coelho y la dieta Dukan. Tan racional es imaginar la probabilidad real de inteligencia extraterrestre como tener claro que, si se molestan en venir aquí, habría de ser para cosas mejores que promover miles de contactos secretos con gentes trastornadas, solitarias, incultas, predispuestas a dar vidilla a su esquizofrenia y su ansia de notoriedad: son los nuevos niños marianos de Lourdes o de Fátima.

  • […] …………Gran mitología que está de capa caída, desde luego. Como ya comentamos por aquí en su día, la creencia en los ovnis va muriendo, víctima en parte de las nuevas tecnologías que […]

  • […] posición dogmática y cerrada, y me ahorro tener que defender mis ideas. Ha ocurrido cada vez que un ufólogo se enfada cuando le señalan que la huella de un aterrizaje ovni era, en realidad, la que dejó un […]

  • […] mutilación de ganado que se produce desde la década de 1960 en Estados Unidos? Alienígenas, claro. ¿La compleja construcción de Machu Pichu en Perú? Extraterrestres. ¿Las cabezas de la […]

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