Metáforas

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…………Es posible que uno de los aspectos que más han contribuido a la mala interpretación de la ciencia (y, con ello, a la proliferación de la pseudociencia) sea el uso de metáforas y analogías. Lo que sucede es que la explicación en términos coloquiales de muchos fenómenos resulta a veces endiabladamente difícil, y en algunos casos, incluso imposible. Por ejemplo, ni los electrones son “bolitas” ni orbitan alrededor de los núcleos atómicos como si fuesen pequeños planetas en un sistema solar en miniatura, y su descripción correcta solo puede hacerse empleando complejas fórmulas matemáticas. Pero, claro, si queremos explicar de un modo más o menos comprensible cómo se disponen los electrones de un átomo, lo más práctico es echar mano de esos conceptos mucho más cotidianos y representarlos como si fuesen bolitas siguiendo órbitas.
…………En principio esto no supondría ningún problema si no fuera porque mucha gente se toma esas descripciones como si no fueran metafóricas, sino literales. Siguiendo en el reino de lo muy pequeño, como bien dice Sergio Parra, la física cuántica se ha convertido en el comodín de moda entre los que ignoran cómo funciona la física cuántica, pero es que la disciplina resulta especialmente atractiva para esos ignorantes (y para los charlatanes que se aprovechan de ellos) precisamente porque necesita emplear muchas metáforas y analogías que resultan útiles para hacerse una idea (aunque a veces sea vaga) de los fenómenos cuánticos, pero que permiten dar lugar a extrapolaciones absurdas. No es difícil encontrar por ahí, por ejemplo, justificaciones de la supuesta eficacia de la colorterapia basándose en la cromodinámica cuántica, que atribuye a los quarks (que serían las partículas más elementales de la materia en el ámbito de esa teoría) una propiedad que, a falta de un término mejor, se denomina “carga de color”. Pero que también podría haberse llamado, no sé, “carga de queso”, o “carga de madridismo”, o “carga de Bandersnatch”; se trataba simplemente de poner un nombre a algo que no tiene relación ni con el color ni con ninguna otra propiedad macroscópica, pero que había que llamar de alguna manera. El principio de incertidumbre o el colapso de la función de onda al realizar una medición sobre un sistema cuántico sirven también para intentar justificar con todo desparpajo toda una serie de afirmaciones ridículas, como bien sospechaba Erwin Schrödinger, que empleaba ese mismo calificativo, “ridículo”, para referirse a su famoso experimento mental con el gato encerrado en una caja. Aunque no creo que llegase a imaginar cosas tan estrafalarias como la afirmación de que la relación entre los homeópatas y sus pacientes es un entrelazamiento cuántico, la creencia de que la consciencia y voluntad del observador moldea la realidad misma, o la esperanza de que colocando el apellido ‘cuántico’ a cualquier doctrina esta parezca estar a la vanguardia del conocimiento.
…………Pero sospecho que ni siquiera la moda de los cuentos cuánticos podrá acabar con los reyes de las metáforas mal entendidas: Einstein y su teoría de la relatividad. Incluso si dejamos de lado que las frases de Einstein (reales, atribuidas o ficticias) forman un corpus tan inmenso y heterogéneo que se le puede citar para intentar defender casi cualquier cosa, lo cierto es que el personaje y sus ideas científicas, pasadas por la máquina de extrapolar metáforas, dan un juego colosal. Por ejemplo, la idea misma de ‘relatividad’ ha sido y sigue siendo usada para defender toda clase de relativismos morales, intelectuales y filosóficos, a pesar de que ni las teorías de Einstein entran en ese tipo de disquisiciones ni realmente tienen ese significado: que podamos calcular la diferente velocidad a la que transcurre el tiempo desde la perspectiva de un muón que viaja por la atmósfera a velocidades cercanas a las de la luz y desde la nuestra, que lo observamos desde la superficie, no parece que pueda dar pie a ningún tipo de consideración sobre la ética, el comportamiento o las creencias humanas. Y no, por supuesto que no: la equivalencia entre masa y energía (la famosa fórmula E=mc2) no justifica ningún tipo de terapia de pacotilla, y su empleo en los libros de autoayuda haría que se revolviesen en su tumba no solo Einstein, también su violín y hasta las cenizas de su pipa.
…………Pero quizá lo más sangrante sea el uso de Einstein y la relatividad como ejemplo de “borrón y cuenta nueva” en la ciencia, de una nueva teoría que invalida las anteriores y que, a su vez, resulta invalidada por las nuevas (en alusión a la física cuántica). La idea de Jung del “cambio de paradigma”, aunque discutible, resulta interesante, pero ni esas “revoluciones” son tan radicales como a veces se quiere hacer ver ni desde luego deberían emplearse para intentar hacer creer que, puesto que las ideas científicas imperantes pueden ser barridas de un plumazo por otras nuevas, no hay que concederles verosimilitud y, por lo tanto, vale todo. Ni Einstein anuló todo lo anterior (él mismo explicó muchas veces que su trabajo se basaba en descubrimientos anteriores, como las leyes de Maxwell) ni la física cuántica ha suprimido la relatividad. Ni mucho menos: incluso a nivel microscópico, algunos fenómenos (como la estructura hiperfina del espectro atómico) siguen siendo perfectamente explicados por la física relativista, y a nivel macroscópico aún no ha aparecido ningún fenómeno que nos permita dudar de su exactitud.
…………Lo cual no quiere decir que la relatividad lo explique todo; de hecho, la gran esperanza de la física sigue siendo construir “una teoría del todo” que abarque los fenómenos relativistas y los cuánticos. Como decía también Sergio Parra en su último artículo (y les recomiendo encarecidamente que lo lean), la ciencia se cuestiona a sí misma y se reinventa constantemente. Pero no se equivoquen: aunque la ciencia no lo explique todo, la pseudociencia, incluso agarrándose a las metáforas para hacerse pasar por ciencia, al final no explica nada.

15 comentarios

  • Responder octubre 23, 2013

    Metáforas

    […] Metáforas […]

  • […] » noticia original […]

  • Responder octubre 24, 2013

    Rai

    Genial. Acabemos con esa gente usa el relativismo como si fuera un argumento válido para todo. La teoría de la relatividad no es la canción de “Depende” de Jarabe de Palo que encaja en todos los contextos.

  • Responder octubre 24, 2013

    Ricard

    Eso que llamáis “pseudociencia” no es más que tener la mente abierta. La ciencia como tal ha de tener libertad, aceptar otras opiniones, avanzar. La pseudociencia tiene su criterio, va más alla, acepta nuevos paradigmas y, sobretodo, no hace objeción de conciencia. Ridiculizar no es ciencia, es ser talibán. Esa ciencia oficial no es más que el resultado de una moral impuesta. Un universo contingente no puede tener la explicación en sí mismo, por fuerza hay que buscarla más allá, en algo metafísico. ¿No lo entendeis? Me da igual. Sabéis el problema, el miedo, la “ciencia oficial” tiene miedo de que la bajen del pedestal y eso…. eso pronto va a pasar. Fernando, tú eres el más charlatan…

    • Responder octubre 24, 2013

      pax

      Ricard: Si te da igual, entonces no te importará que no tenga claro si eres troll o imbécil.

      En todo caso, gracias por ilustrar el ¿pensamiento? pseudocientífico, que me va a servir para decir:

      Las metáforas no son el problema. De lo que se nutren los charlatanes pseudocientíficos es del desconocimiento de su público.

      70% algo que el público entienda + 30% algo que les “suene a novedoso” = puedes colarles cualquier chorrada por la que estarán encantados de pagar

      El uso o no de metáforas, es secundario.

  • Responder octubre 24, 2013

    Ricard

    Mira pax, atiende y aprende… La ciencia como tal ya nos ha enseñado que el universo, en su esencia es inmaterial, es decir conceptual. Los propios hombres de ciencia dan por supuesto que vivimos en un universo racional, ordenado susceptible de ser comprendido por el razonamiento humano, sin necesidad de observación o experimentos (esto último lo dijo Einstein). Si no explicame porque despues de centenares de años centenares de conjeturas matemáticas siguen en el cajon a la espera de resolución. ¿No será que algo anda mal?. La ciencia dice que no, que es normal y así le va… Esto no son metáforas, sino argumentos. Esos prejuicios no son más que una expresión de la ignorancia.

    • Responder octubre 24, 2013

      Dryden

      Aun y a riesgo de prejuzgar… Estas seguro de entender el contexto de la referencia que haces a Einstein?

      Por lo demás, tengo la sensación que confundes la velocidad con el chorizo. No entiendo tu razonamiento para preguntarte “¿No será que algo anda mal?” yo diría que lo que anda mal es tu razonamiento. Saludos

  • Responder octubre 24, 2013

    Wartin

    Interesante el artículo, coincido.

    El problema no es que las pseudociencias digan lo que quieran, el problema es que usen el vocabulario y las teorías de la ciencia, sin entenderlas, y confundiendo a los crédulos que necesitan escuchar algunas cosas…

    El de los paradigmas es Kuhn, no Jung.

    Saludos!

  • Responder octubre 24, 2013

    Dvd

    Parece tan imposible que en una columna sobre ciencia no aparezca un bobo metafísico troleando como que se venda nocilla naranja.

    Esta entrada debería ser el tema cero de cualquier libro de Naturales o como le llamen ahora. Y después, cuando quede claro, bolitas y moléculas sorientes con nariz y gorra de cartero.

  • Responder octubre 27, 2013

    Manuel Anidos Beceiro

    Gracias Fernando y te felicito por tu articulo , el cual me parece interesante. Connotaciones de fundamentalismo e intolerancia frente a la opinión ajena es lo que percibo en alguno de los comentarios precedentes, ejemplo de la crispación que impera en la sociedad española.
    Las argumentaciones ,por otra parte validas , pierden toda su fuerza de este modo.
    Saludos a todos

  • […] lacolumnata.es […]

  • Responder noviembre 6, 2013

    NostromoADF

    ¿Y esta entrada no tendrá inspiración en otras de un filosofo que escribe o más bien desbarra, en esta misma página?
    Ya me cansé de leer sus pensamientos mágicos, pero hace poco eché un vistazo a los títulos de sus entradas y la palabra “cuantica” aparece en unas cuantas. Hace tiempo me parecieron tonterías, pero veo que cada vez va a peor y la físca cuantica es lo más, en filosofia. Vaya tela.

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  • […] cómo debería operar la medicina? Tachán… ¡Según la física cuántica! No podía ser otra. La cuántica lo arregla todo. Cualquier problema, cualquier laguna del conocimiento. Y como la física cuántica es tan […]

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