Vísteme despacio, que tengo prisa

4 Shares 4 Shares ×

…………Ojito, que nos las dan de madre y no hay que ir tan rápido, frase que me vino a la cabeza cuando escuché las últimas noticias sobre los avances en regeneración celular que utilizan terapias con células madre. Sí, esas células que pueden ser extraídas de nuestro propio cuerpo y por las que ahora muchas clínicas anuncian tratamiento milagrosos en los que podemos incluso recuperar alguna zona que haya sufrido lesión, ya sea piel, cartílago o incluso hueso.
…………Cuando los investigadores dicen que se obtendrán resultados dentro de poco, realmente significa que en un par de décadas se realizarán las primeras pruebas en humanos. Por lo tanto, hay que andarse con ojo cuando vemos entrevistas a algunos llamados “científicos” o a responsables de clínicas que se ponen el cartel del milagro resuelto, sobre todo si se trata de enfermedades neurodegenerativas o de daño cardiovascular para las que llueven los pacientes y sus familiares como voluntarios. Lo primero es tener a mano a ese amiguete que tanto lee de ciencia y lo entiende todo; hablo de que vayamos a consultar a un profesional cualificado para que nos asesore acerca de si el tratamiento propuesto con terapia celular ha sido revisado por científicos y publicado con resultados certeros. De lo contrario, llegaremos a una empresa donde nos asegurarán un éxito rotundo en la terapia y, meses después, nuestro amiguete nos trae una revisión de Nature en la que echan por tierra toda la efectividad de la misma. Claro, nunca serán publicados los resultados del desastre y, si estamos en algún país donde las tendencias religiosas dominan a la gubernatura del mismo, muchísimo menos. Eso sí, se puede crear un circo mediático alrededor que no deje claro quién ha permitido un tratamiento sin bases científicas que demuestren su efectividad, movido por presiones e intereses, muchas veces más políticos que humanos, y que se formen empresas como la fraudulenta Stamina.Investigación científica, terapias
…………Hasta Shinya Yamanaka, reconocido con el Nobel de Fisiología y Medicina,  hace un llamado a la conciencia del riesgo de investigar con células madre en enfermedades neurodegenerativas y enfermedades raras, a la prudencia. Porque son una auténtica locura los tratamientos sin pasar los controles científicos, que aún están en fase de prueba en humanos, en nosotros, que, desesperados ante una enfermedad, a veces nos volvemos como esas empresas, burros con orejeras, y no escuchamos a nadie.
…………A pesar de los avances de esta última década en células madre, aún queda mucho camino por andar para que podamos aplicarlos en terapias de regeneración celular por otras patologías. De momento, las células madre hematopoyéticas y las del cordón umbilical son aplicadas a tratamientos de enfermedades como la leucemia y el cáncer, y dada la tasa de éxito obtenida en los numerosos trasplantes realizados y debido a que las enfermedades nos llevan la delantera, muchos investigadores han centrado sus estudios en la regeneración de tejidos muy complejos, para el glaucoma, la retinosis pigmentaria, la osteoporosis, el Parkinson y enfermedades con daños en tejido cardiovascular: son las posibles dianas para aplicar estas terapias. En las investigaciones se utilizan también otro tipo de células, como las  mesenquimales, células potencialmente inducidas que, al parecer, provocan menos polémica en el ámbito social.
…………La comunidad científica en su gran mayoría apoya estas investigaciones, pero siempre alerta ante aquellos que, por presiones externas, pretenden vendernos mal las investigaciones. Como diría el doctor Alejandro Madrigal, “uno de los problemas de esta terapia es que hay muchas personas que la están usando con promesas poco fundadas”. No es por desalentar, pero los que os sometáis a algún tratamiento debéis sentaros y preguntar la base científica del mismo y no confiaros. Si el tratamiento se aplica en personas, aunque sea en fase de experimentación, debemos leer la letra pequeña, ya que después aparecen las revisiones de Nature. ‘Prudencia’ es la primera palabra para referirse a la terapia celular en tratamientos para regeneración cardíaca. A esto se suman muchas discrepancias que ha planteado la BMJ (originalmente, British Medical Journal) para las investigaciones con terapia celular: amablemente nos dicen que aún falta mucho por demostrar.
…………La locura por facturar va por delante de la ética, así que mejor nos vestimos despacio, que con tanta prisa, llegaremos pronto pero sin patente.

1 comentario

¡Anímate a decirnos que opinas!