No lo veo claro

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…………Mi cuerpo y mi mente no están hechos para jugar a las cartas. Eso es algo que he ido aprendiendo poco a poco, desde la primera vez que jugué al póker y me aposté la virginidad anal hasta la semana pasada, que perdí cincuenta euros jugando al cinquillo. En ese momento decidí que, definitivamente, yo no puedo jugar a las cartas, de la misma manera que no puedo respirar debajo del agua ni restar llevando.
…………El primer problema con el que me encuentro son las reglas: palos, envites, manos, escaleras, pon unos Fritos Barbacoa, apuestas de órdagos, a mí una ‘Pecsicolas’, las tres menos diez, pataticas fritas, sota de putas, caballo de cosas, rey de reyes. Un maremágnum de nombres y posibles combinaciones a las que yo voy asintiendo, poniendo cara de mucha concentración mientras como fritos barbacoa y bebo ‘Pecsis’.
…………“¿Te has enterado, Rosa?”. “Perfectamente”. “Vale, entonces empezamos ya. […] ¿Qué tienes?”. “¡¡¡Las tres menos diez!!!”
…………Para no hacer un ridículo terrible, conocer bien las reglas puede no ser tan importante como dejarse llevar por la buena suerte y saber fingir que no está siendo así. Pero si es imposible que mi mente asimile las reglas del juego de hacer parejas, mi cuerpo es incapaz de mantener la compostura que debería, sea cual sea la situación. Si la mano (creo que) es buena, en un acto reflejo y, por tanto, incontrolable, empiezo a reírme con una risita nerviosa: “Ji, ji, ji, ji, ji, ji, ji, ji”. Si la mano (creo que) es mala, maldigo: “Será posible… Menuda mierda de mano… ¡Menuda mierda de mano! ¡Será posible…!”. Si no es buena ni mala, pero (creo que) necesito una carta en concreto, lo hago saber a los demás: “¡Nooo, esa no! ¡Necesito un tres de bastos! ¡Tiradme un tres de bastos, rápido! Ji, ji, ji, ji, ji, ji, ji”.
…………Estas taras me traen muchos problemas, sobre todo en el póker. Soy la peor jugadora de póker que existirá jamás. Y por extensión esto podríamos aplicarlo… ¡a la vida en general! En esta vida, cuando uno responde de forma involuntaria a los estímulos externos sin ningún tipo de filtro, es necesario crearse una coraza artificial que nos defienda de lo…
…………“Espera, espera… ¿En serio? ¿Todo esto para explicarnos por qué siempre llevas los cristales de las gafas con un dedo de mierda en cada uno, Rosa, pedazo de cerda?”. “¡¡¡Las tres menos diez!!!”

2 comentarios

  • Responder septiembre 6, 2012

    Jose dixit

    Ja,ja,ja,ja … Tengo algún amigo así ( no me refiero a la mierda en los cristales de las gafas) , pero sí , a no controlarse cuando juega a las cartas y radia toda la partida, ja,ja,ja.

  • Responder septiembre 12, 2012

    Rosa von Down

    JOSE, CASÉMONOS.

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