El placer de ser un ignorante

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…………Vivimos en el momento de la información. Aún recuerdo los días de facultad en los que nuestros profesores nos decían cómo todo estaba cambiando. El modelo de estructura de una noticia nunca sería el mismo de nuevo. Los patrones de lectura han cambiado completamente. La tecnología nos ha hecho ser inmediatos. Todo sucede tan rápido que no podemos permitirnos esperar. Leemos titulares y compartimos noticias. La rápida obsolescencia de la información no nos da pie a reflexionar sobre lo que leemos. Creemos estar informados cuando, en realidad, sólo almacenamos líneas de texto que completamos con comentarios ajenos para generar nuestra propia opinión.
…………Desde hace un tiempo, dejé de estar informado. Apenas sigo los diarios de actualidad. No me interesa demasiado lo que pasa en este mundo. No me interesa abrir el navegador y saturar mi capacidad de absorción matinal con sucesos por los que no voy a preocuparme. La sobreestimulación por la que estamos rodeados me obliga a ser selectivo. A tener una mente selectiva. Aplicaciones como Instapaper me ayudan a almacenar artículos para leer más tarde mientras me sumo en un breve espacio de tranquilidad. Pero la realidad es otra, y sólo logro leer un diez por ciento de ellos. La vida sigue y reducimos nuestra bandeja de actualidad a unos pocos mensajes de WhatsApp y las novedades que encontramos en Facebook.
…………Cuando uno trabaja, la situación cambia. El tiempo es limitado y la carencia de televisión en las casas (aparato que ha sidoSobreinformación sustituido en los hogares de esta generación por ordenadores o tabletas) elimina el método pasivo de encontrarse informado.
…………Durante las reuniones, la gente habla sobre temas de actualidad de los que apenas conocen nada. Para mí, la diferencia entre no conocer en profundidad un tema por no haber dedicado tiempo a su estudio y reflexión y la ignorancia de este es casi la misma. Reconozco que doy un vistazo de vez en cuando a diarios de información españoles e internacionales, pero mi constancia es vaga y, tras ver las portadas, me dedico a otra cosa. La revolución digital ha cambiado nuestra forma de asimilar la información. Hay mucho de todo y poco de nada. Por tanto, es difícil creer que vivimos en la completa ignorancia.
…………Sin embargo, si echamos un vistazo a los temas más populares de Twitter a nivel nacional, sólo hay que ver cómo la mayoría de usuarios se interesa por finales de ‘reality shows’, el Mundial de fútbol y los comentarios que Justin Bieber hace de sus ex novias. Por supuesto que esto no deja de ser más que una generalización y que no todos los usuarios de las redes sociales están preocupados por tales banalidades, pero la tendencia está formada por un número mayor. La opinión pública digital no deja ser opinión pública. Simplemente ha cambiado el escenario.
…………Por tanto, no debemos preocuparnos al pensar que no estamos lo suficientemente informados. La mayor parte de la información que no leemos habrá desaparecido mientras tal pensamiento se forma en nuestra mente. Son períodos duros para la información, el pensamiento crítico y la capacidad independiente de generar una opinión propia. En muchos casos, es mejor leer plácidamente Madame Bovary que abrir la portada de El País. Tomemos responsabilidad y hagamos el ejercicio de sentarnos en una habitación vacía y pensar, pensar qué nos concierne, si nos afecta lo que leemos y qué podemos hacer por ello. Vivimos en una era de trenes de alta velocidad y ‘megabites’, pero no olvidemos que hace no mucho caminábamos hasta la oficina de Correos.

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