Una película para comentar en Facebook y dártelas de ‘cool’

5 Shares 5 Shares ×

…………De vez en cuando, podemos encontrarnos con algunos filmes que, en su estructura básica, funcionan con la misma simplicidad que un puzle: antes de terminarlo, uno sabe y conoce de sobra cuál será el resultado final. No obstante, aunque el factor sorpresa esté total y completamente aniquilado, se puede disfrutar del proceso. Submarine (Richard Ayoade, 2010) es, sin duda, uno de los ejemplos más conocidos de este tipo de películas que se han producido en los últimos años. Esta particular categorización de filme-puzle se debe, fundamentalmente, no tanto a su argumento como a su puesta en escena, es decir, conociendo brevemente la trayectoria anterior de su director, la novela de la que parte, alguna colaboración estelar en su banda sonora, incluso el diseño del cartel, se puede llegar a conocer de antemano que nos vamos a encontrar con una película de corte tragicómico, marcada por la excentricidad y por una puesta en escena aparentemente original que usa y abusa de los guiños cinéfilos y de los retoques en la sala de montaje.
…………Empezando desde el principio, uno de los aspectos que nos ayuda a entender este carácter de puzle en Submarine es la trayectoria anterior de su director, Richard Ayoade, mundialmente conocido por su papel de informático neurótico en la serie The IT Crowd (2006-2010), aunque también ha destacado en su faceta de director de videoclips, sobre todo de la banda Arctic Monkeys, y en menor medida, por ser el creador y director de la miniserie Garth Marenghi’s Darkplace (2004), un interesante híbrido entre el terror y el falso documental. Por otro lado, no se debe olvidar que Submarine es una adaptación homónima de la novela de Joe Dunthorne, que en su momento destacó y atrapó a propios y extraños por la fauna de personajes que la poblaban, sobre todo su personaje principal, Oliver Tate, marcados todos por la extravagancia y la particularidad de sus manías. Finalmente, otro de los puntos fuertes del filme es la colaboración estelar de Alex Turner (líder de los Arctic Monkeys) en la banda sonora, con la composición de seis temas, lo que ayuda a entender la filiación de esta película con una determinada tendencia cultural.
…………De esta forma, sin ser un genio, uno sabe de antemano que Submarine, antes de verla, es una de esas películas que suelen etiquetarse como ‘cools’, sencillamente porque responde al subgénero de la tragicomedia, porque se convierten en un desfile de personajes estrambóticos y de situaciones irrealmente cómicas, porque sus actores confunden una buena interpretación con la inexpresión, y porque el director está convencido de que la genialidad en el cine depende de cortes en el montaje, variaciones en la velocidad, uso de diferentes formatos y descaradas referencias al lenguaje del videoclip (de hecho, en algunos momentos, Submarine es eso, un videoclip de una canción de Alex Turner).
…………Solo hay una cosa que puede pillar por sorpresa al espectador más inquieto en este filme inglés, como son los guiños a directores como François Truffaut, Jean-Luc Godard o Ingmar Bergman. Por ejemplo, de Truffaut y Godard es evidente que Richard Ayoade ha visto Los 400 golpes (1959) y que le gustan los planos frontales de Godard y las transiciones que utiliza este en sus películas de cine-ensayo. Pero, sinceramente, son guiños tan evidentes y tan calcados que uno llega a pensar que la única razón por la que aparecen en la película es para que su director se las dé de cinéfilo y dote a su filme de un cierto aire de intelectualidad. Pero, después de todo, estas referencias, aunque calcos, no dejan de ser correctas. Mucho peor es la referencia que hace a Persona (Ingmar Bergman, 1966), llegando a copiar uno de sus planos, pero contextualizándolo en una película completamente diferente, lo que no puede más que calificarse de ridículo extremo. Uno de esos momentos, en resumen, en los que te quedas con cara de idiota, pensando que era imposible superar el ego y la incompetencia de algunos políticos del momento.
…………Submarine, después de todo, es una película caduca y escasamente original precisamente por pretender ser en exceso moderna. Al fin y al cabo, aunque sea una valoración exagerada e irónica, no me extrañaría que Submarine sea un filme concebido para que puedas comentar en Facebook o Twitter que la has visto y de esta forma decir a todos lo “cool” que eres.

Gaspar Pomares

Ese cinéfilo que entiende el cine, por encima de todo, como una forma de comprender el mundo.

3 comentarios

  • Responder octubre 29, 2012

    Martin

    Hola Gaspar, aun no he visto la película, igual la veo por curiosidad, yo tengo en la mente que aunque me digan que una película, es mala, fallida, o irregular, no hago caso, porque cada film, tiene una esencia diferente, por mas descarada que sea, pero lo que no soporto, son aquellas, que se disfrazan, de algo que no son, para dar un mensaje superficial, y lastimosamente ocurre en este mundo actual del cine.
    Daria para un análisis, hasta que punto, una película, puede tener su fuerza tanto en las redes sociales, como en Internet, y si esta puede influir en la masividad en el cine.
    Algo así me paso, cuando veía Mr. Nobody, pero al final y hasta ahora no se me ha gustado o no. Te recomiendo si todavía no lo viste, Suite Habana, un film, raro, peculiar y muy interesante. Saludos desde Paraguay.

  • Responder octubre 29, 2012

    Gaspar Pomares

    Hola, Martín.
    Después de varios lustros viendo cine y leyendo sobre él (sobre todo críticas), no puedo estar más de acuerdo con tus palabras. De hecho, creo que una crítica de cine nos debe ayudar a conocer algunos detalles que no hayamos podido observar en nuestro visionado o a contrastar aquellos aspectos con los que no terminamos de coincidir, pero creo que nunca deberíamos negarnos a ver una película después de leer su crítica. De hecho, te invito a ver ‘Submarine’ y casi espero que puedas encontrar valoraciones diferentes de la que planteo.
    Añadiría a tus palabras que incluso no tiene por qué haber películas malas, sino malos espectadores. Valorar una película, si lo planteamos desde una perspectiva muy general, podemos hacerlo desde una perspectiva más formal, por decirlo de alguna manera, pudiendo llevar a cabo una selección más precisa del cine, o desde otro más social, cultural o político, y en este caso, incluso la película en apariencia más disparatadamente mala, nos puede decir y mucho sobre la sociedad o cultura en la que vivimos. Por ejemplo, ‘Submarine’ me parece un tanto fallida en su puesta en escena por las razones que comento; en cambio, socialmente, me resulta un cliché de película que ayuda a que un determinado grupo social se pueda etiquetar con unos determinados productos de consumo y así hacerse y hacer valer una determinada imagen. Por eso, desde esta perspectiva, ‘Submarine’ es un ejemplo, desde mi punto de vista, del egocentrismo de la generación Facebook (aspecto al que a buen seguro volveré en otras críticas).

    Por otro lado, muchas gracias por tus recomendaciones. Mr. Nobody todavía no la he visto y hace tiempo que quería verla; la tendré en cuenta. De ‘Suite Habana’, sencillamente me parece la sencillez de la vida hecha obra maestra.

  • […] columnas del autor: Una película para comentar en Facebook y dártelas de ‘cool’¿Puede una película finlandesea molestar a la derecha?Radiografía de un bróker psicópataCuatro […]

¡Anímate a decirnos que opinas!