El elegante antisistema

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…………Cuenta la leyenda que, en plena efervescencia del ‘brit-pop’ de los noventa, en los ‘backstage’, mientras muchos de los artistas pertenecientes a ese falso estilo tomaban cocaína, practicaban sexo con mujeres u hombres e incluso con alguna cabra, uno de ellos tomaba té mientras leía el periódico con aire distraído. Sé a ciencia cierta que, en un festival que ahora se arrastra pero en aquellos tiempos era la gloria en la tierra, esa misma persona se tiró a la piscina de la zona VIP emulando la crucifixión de Jesucristo en su salto, pese a llevar un estupendo traje de sastre color verde cortado al estilo inglés pero de tallaje italiano.
…………Cuando la época de la nueva ola inglesa se terminó, muchos de esos grupos pertenecientes a esa oleada desaparecieron sin dejar rastro, algunos continuaron y ojalá hubieran desparecido. Pero aquel tipo continuó, demostrando que perteneció a ese estilo tan sólo por ser coetáneo. Mientras que muchos buscaba la fama eterna en el Olimpo de las músicas celestiales, él continuaba haciendo tema tras tema, marcando la diferencia en cada disco y en cada canción. Una vez le cambiaron la forma de vestir, error de discográficas grandes; lo modernizaron estéticamente para vender más, pero no hizo falta ese esfuerzo: su música sigue siendo tan pura e íntima que, por mucho pelo largo y pantalones anchos que su contrato le obligó a llevar, el disco lo compramos lo fieles, muchos y muy fieles, por otro lado.
…………Pese a que a no pocos les encantaría que estuviera calladito y la gente no sepa definir cuál es su estilo, cada disco es una obra de arte diferente, cada canción es una sensación distintiva, y sus letras son más polémicas, inteligentes y rebeldes que las de la mayoría de grupos con pinta de que acaba de matar a su madre, que van de comprometidos y con lo único que se comprometen es con la discográfica, para así lograr su gran objetivo: vivir como reyes, tocándose los cataplines a costa de la incultura musical de las masas. Pero a Neil le da igual; es un elegante irlandés que vive la música para seguir viviendo y la usa para denunciar lo que ocurre. Su divina comedia es posiblemente la única que me acompañe durante toda mi vida; me ha llevado al infierno, al purgatorio y al cielo en tantas ocasiones que Dante Alighieri, a su lado, se queda pequeño, con todos mis respetos a un libro que nunca he sido capaz de acabar de leer y que adoro por un grupo de música, un grupo que nunca puedo acabar de escuchar.

3 comentarios

  • Responder septiembre 27, 2013

    martin

    Disculpa la ignorancia, pero a quien nos estamos refiriendo especificamente. Que es que me suena, pero no lo capto todavia.

  • Responder octubre 16, 2014

    Garri

    Buen artículo. Neil es un grande. Saludos

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