El futuro está en el porno

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…………¿Me podrían decir cuántos de ustedes jamás han visto porno? El porno existe desde la Prehistoria: hay figuras, escudos y esculturas que lo retratan. A principios del siglo XX ya se usaba el camarógrafo para grabar el acto sexual para el consumo de gente con dinero; es lo que se conoce como los inicios de la pornografía. Pero, hasta finales de los sesenta y principios de los setenta, el porno no empezó a ser divertido. A finales de los sesenta, a causa de la liberación sexual en Estados Unidos y la corriente Europea de arte y ensayo con epicentro en Suecia, se empezaron a ver en salas ‘underground’ segmentos de cine porno. Estas películas cortas tenían una estructura básica: minutaje reducido, no superior a la media hora, hilo argumental breve e imágenes explícitas. Algo que tiene mucho que ver con las producciones actuales que se destinan a internet. Como curiosidad, quiero decir que un director como Wes Craven (Pesadilla en Elm Street, Scream) empezó en el porno de aquella época.
…………Hay que establecer dos calificaciones básicas en la pornografía: el ‘softcore’ yhardcore’.  El ‘softcore’, comúnmente conocido como “porno blando”, tiene unas normas claras: nunca se muestra sexo explícito, simplemente desnudez y la simulación del coito. El ‘hardcore’, sin embargo, sí es explícito. La modalidad ‘hardcore’ es lo que se conoce como pornografía, y la ‘softcore’, como erotismo. Dos obras cumbre dentro de ambos movimientos: en el lado ‘hardcore’, Garganta profunda (Gerard Damiano, 1972), en el ‘softcore’, Emmanuelle (Just Jaeckin, 1974). Ambas arrasaron en las salas comerciales. Garganta profunda, el film más rentable de la historia, costó cuarenta mil dólares y recaudó unos sesenta millones. Fue estrenada como una película normal en salas comerciales. Si contextualizamos el año 1972, la libertad sexual estaba en pleno apogeo, la gente quería ver sexo, las colas daban interminablesporno, sexo, Linda Lovelace, Harry Reems vueltas al cine. Fue tal la influencia de esa película que el informador del Watergate se llamó Garganta Profunda gracias a la popularidad del filme. Emmanuelle es la reina del erotismo. Una película basada en un libro erótico escrito por Marayat Rollet-Andriane, bien escrito, no como la saga de Grey de cierta maruja yanqui. Protagonizada por la sugerente Silvia Kristel, ha sido vista por más de trescientos millones de personas. Ha sido ejemplo de la liberación sexual femenina en países como Japón. La primera parte de Emmanuelle se grabó en el año 1974, y los españoles tenían que subir a los cines franceses para poder verla por la censura española. La segunda parte sí se estrenó España en el año 1975, un buen año, ya que murió Franco. Tras la polémica creada en Francia por el estreno de la primera parte, se prohibió estrenar la segunda en cines y se redujo su emisión a salas especiales.
…………La evolución en los años dorados del porno es digna de estudio. Películas ‘hardcore’ como El diablo en la señorita Jones (Gerard Damiano, 1973) o la psicodélica y primera porno en exhibirse en salas comerciales Tras la puerta verde (Artie Mitchell y Jim Mitchell) son consideradas obras de culto, y las ‘softcore’ Historias de la O (Just jaeckin, 1975) y la antedicha Emmanuelle son de las más taquilleras de la historia del cine francés. Pero como todos sabemos, la industria cinematográfica está manejada por el hombre, y el hombre tiene la extraña habilidad de tener dos cabezas: piensa con una y, desgraciadamente, actúa con la otra. Esto, unido a las presiones de grupos religiosos y gubernamentales, hicieron que el producto fuera marginado. El paso de exhibirse en salas comerciales a salas exclusivamente equis hizo que mermaran los ingresos de forma evidente. Por lo tanto, las películas ‘hardcore’ dejaron de invertir en historia y se centraron en el fornicio desde los títulos. Las ‘softcore’ fueron barridas por el porno duro, ya que, exhibiéndose en salas equis, su público era mayoritariamente masculino… El hombre y el erotismo como que no casan mucho, sinceramente. Esto produjo en que el porno blando, si se quería estrenar en salas comerciales, fuera más blando todavía, con el consecuente fracaso en taquilla.
…………Vivimos en un mundo donde la hipocresía tiene premio. Los tabús sexuales siguen vigentes en muchas partes de la sociedad. Para mí, hiere mucho más la sensibilidad ver las noticias al mediodía que mirar una película porno. Si miramos la televisión, vemos programas violentos por doquier, falsedad y periodistas que venden su alma al diablo por un plato de caviar. Antes de vender mi pluma a un político o por intereses comerciales, prefiero hacer porno.

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