Guardiola no lee a Pavese

0 Shares 0 Shares ×

…………El título es, por supuesto, una broma. No dudo de que Guardiola, hombre que habla diversos idiomas y que fue amigo del ya fallecido poeta Miquel Martí i Pol, lea o haya leído a Pavese; incluso es probable que lo haga o lo haya hecho en la lengua original. Otra cosa es el contraste entre aquel famoso mensaje institucional de Guardiola a favor de madrugar y esforzarse y no tener reproches y el título del primer poemario de Pavese, Trabajar cansa.
…………No digo con esto que Guardiola desconozca que trabajar cansa. Incluso su amigo Martí i Pol, que conoció el trabajo duro a edad temprana en una fábrica, le hablaría alguna vez de ello; digo que el ya mencionado famoso mensaje institucional, hecho por encargo de un gobierno ufano de llamarse “de los mejores” podía aplicarse sin demasiados peros al mundo del deporte, pero fuera de él genera dudas.
…………Repasemos qué dice: “Si ens aixequem ben d’hora, ben d’hora i treballem tots junts i sense retrets, serem imparables” (“Si nos levantamos muy temprano, muy temprano y trabajamos todos juntos y sin reproches, seremos imparables”). En primer lugar, me llama mucho la atención ese “sin reproches”. Sin reproches ¿a quién? ¿A los compañeros? ¿Al jefe que nos dice lo que debemos hacer? ¿A ese mismo gobierno que se proclama “de los mejores” y emprende el más insólito recorte contra el estado del bienestar desde Thatcher alegando la maldad congénita de una España subsidiada que nos roba? Esta falta de reproches me parece la clave de todo el mensaje. No es que me guste quejarme, pero a veces la queja puede ser justa. Después me llama la atención la referencia a madrugar y madrugar mucho, como si con eso ya lo tuvieras todo hecho. Pero no quisiera pasar por alto la alusión al poder mágico del esfuerzo para triunfar en la vida. Apesta a cinismo. No de Guardiola, aclaro, sino de los que le encargaron estas palabras. Son los mismos que ahora hablan de “excelencia” y hace un par de años hablaban de “sinergias”; esos mismos charlatanes que hablan desde una cómodaTuco butaca, después de una buena comida y con la cartera a salvo de hipotecas de lo que han dado en llamar “cultura del esfuerzo”, cuya sola mención me da ganas de mandarlos de una patada a un vertedero boliviano a que le hablen de esfuerzo a los niños que se afanan allí todos los días para sacar algo de la basura con lo que comer.
…………Verán, no tengo nada en contra del esfuerzo. Es más, lo considero importante incluso para valorar lo que uno logra o deja de tener, pero de ahí a pensar en la relación lineal éxito-esfuerzo del que estos charlatanes se llenan la boca va un mundo. No se triunfa en la vida, al menos en esta parte del mundo, por lo mucho que te esfuerzas, sino por las relaciones que tienes o has logrado forjarte desde pequeñito, con lo que, si ya has ido al cole con este o aquel, tienes mucho ganado, te esfuerces o no. O dicho de otro modo, el esfuerzo es para los pobres. No sé esto porque lo haya leído en ningún libro ni me lo hayan contado en un mitin; lo sé por mi padre, un hombre que se ha levantado todos los días de su vida laboral a las cuatro y media de la mañana y que sabía muy bien lo que era trabajar duro. Tal vez por eso llegó a ser jefe de taller y de producción de una pequeña industria del sector del automóvil, hasta que el hijo de quien había sido el dueño decidió que tener una fábrica de decoletaje no daba el ‘glamour’ que dan los curso de ESADE y otras ocupaciones más interesantes y decidió cerrarla. Mi padre no entendía cómo podía cerrarse una fábrica que no tenía pérdidas y era viable. Mi padre no tiene nada de comunista, ni siquiera de joven lo tenía, pero propuso a los trabajadores que se constituyeran en sociedad para comprar la fábrica y continuar con sus puestos de trabajo. Nadie le hizo caso y el final de aquello fue quedarse en la calle después de treinta años de trabajo sin un duro de indemnización, cosa que tal vez podía explicarse por ciertos vínculos entre abogados y ciertos acuerdos que mantenían la comodidad de las butacas y la calidad de los vinos para que se pudiera seguir apelando a “la cultura del esfuerzo”.
…………Mi padre tuvo que volver a hipotecar la casa que ya había pagado para montar su propia empresa, sin toda esa basura de los emprendedores de pacotilla que a menudo vemos por la tele diciendo que se han hecho a sí mismos cuando el dinero lo ha puesto papá o han logrado algún contrato gracias a sus compañeros de EGB. No quiero dar más pena de la necesaria, porque al fin y al cabo lo pasamos tan mal como cualquiera y no peor, pero comprendan que me entre la risa cuando oigo esta chorrada de Guardiola. Guardiola, cuando le encargaron este mensaje, debió decirles a esos, los que se esfuerzan con el sudor de otros, la gran verdad que Sergio Leone le hacía decir al Rubio hacia el final de El bueno, el feo y el malo —sirva de homenaje también por el reciente fallecimiento de Eli Wallach, el memorable Tuco Benedicto Pacífico Juan María Ramírez—: “El mundo se divide en dos categorías; los que tienen la pistola cargada y los que cavan. Tú, cavas”.

6 comentarios

  • Responder julio 14, 2014

    Borja Contreras

    Excelente, compañero. Y además, si no eres feliz, dirá el de la autoayuda, es porque no quieres.

  • Responder julio 14, 2014

    Soplabilorio Camborio

    Me corroe la curiosidad: ¿quién es el tal Guardiola? Creo recordar que hace muchos años había un jurgolero así llamado pero no podría jurarlo.

    • César Noragueda
      Responder julio 15, 2014

      César Noragueda

      Si le tuviera cerca, le daría un abrazo o, como mínimo, le estrecharía la mano, Soplabilorio. Muy en serio se lo digo.

      • julio 16, 2014

        Soplabilorio Camborio

        Pues gracias, hombre, y lo mismo digo.

        Me pasa con frecuencia, a mis setentaicuatro tacos, que leo sobre gentes -muchas veces en inglés, como si no pudiese decirse en español lo que fuere- absolutamente desconocidas para mí pero que parece que habría obligación de conocellas. ¡Y eso que el vicio de mi vida ha sido la lectura!

        No semos naide.

    • Guardiola fue centrocampista del Barça, y después, entrenador. Ahora es entrenador del Bayern, y la locura llega a tal punto que algunos impulsores del proceso secesionista en Catalunya le propusieron a Merkel que se reuniera con él. Así vamos.

¡Anímate a decirnos que opinas!