Llevarse al mundo

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…………No muchos protagonistas de la historia han conseguido el triste honor de ser llamados monstruos. De ellos, a causa de su contemporaneidad y del hito en las atrocidades que favoreció, Adolf Hitler es la bestia negra, un hombre de chicha y nabo, compañero en secundaria de Wittgenstein, que sedujo a los alemanes con su carisma retórico, escenificó sus deseos de victoria, desagravio y grandeza y les puso en mente al traidor, al culpable de todas las desventuras patrias: el mismo judío que, según rumores, engendró a su padre largo de manos.
…………Hay desacuerdo en torno al origen de su ardor antisemita, a si pudo surgir en sus peleas con estudiantes judíos y se reforzó por otras circunstancias o sólo cuando le fue de utilidad en sus escenificaciones, pues su demagogia no les influiría y era un público que le negaba el aplauso. Quizá con objeto de discernirlo, de advertir la manera en que le fue posible reconocer los demonios sociales sin equivocación alguna y manejarlos eficazmente a gusto de sus ambiciones, hundir a una nación en la infamia y “llevarse a un mundo” con él, los análisis se multiplican. Si se es de la opinión de que la verdadera personalidad asoma en periodos de crisis, los últimos catorce días de Herr Wolf en su búnker berlinés deben de antojarse significativos; polémicos si sirven para exhibir al monstruo con emociones tan humanas como la ira, la desesperación y el afecto por sus incondicionales, pues ofende a la obtusa y melindrosa conciencia general que ve a los malvados casi como a alienígenas, a seres de otra raza que perpetran crímenes que ellos serían incapaces de llevar a cabo.
…………De estas cuestiones se ocupa el difunto y controvertido Joachim Fest en El hundimiento, un relato esmerado y riguroso del derrumbe nazi, donde el Führer planea maniobras lunáticas y aúlla ante la traición en un fárrago apocalíptico de paranoia asesina y ejércitos inexistentes; y fuera, escombros, agujeros de obuses y cadáveres por doquier, suicidios y orgías desenfrenadas en un país al que un grupo de hombres brutales, apoyado por la mayoría y dispuesto a resistir inútilmente para ahondar en la tragedia de la derrota, había conducido a la aniquilación.

César Noragueda

Director del diario. Crítico cinematofágico y articulista un poco protervo. Bibliófilo y racionalista beligerante: cuidadito conmigo, charlatanes.

4 comentarios

  • Responder diciembre 20, 2014

    Libros

    Por estos días estoy comentando también Operación Valkiria, un libro de la misma temática. ¿A qué se deberá este resurgimiento del interés por la figura negra de Hitler?

    • César Noragueda
      Responder febrero 20, 2015

      César Noragueda

      No sé si hay un resurgimiento del interés por Hitler, pero no hay duda de que se trata de la última bestia negra de la historia y siempre está en boca de todos cuando es menester.

  • Responder enero 2, 2015

    Manuel Laza

    El comentario anima a leer el libro, y eso es clave en todo comentario, creo. Y en cuanto al efectivo interés por los temática de Operación Walkiria, El Hundimiento, etc., puede parecer cosa un tanto preocupante: ¿interesa la historia, o interesa esa ideología en concreto?

    • César Noragueda
      Responder febrero 26, 2015

      César Noragueda

      No me parece, francamente, que el interés sea ideológico, Manuel. Joachim Fest, para empezar, era un reconocido antinazi; y no creo que Oliver Hirschbiegel ni Bryan Singer sean próximos al nazismo.

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