La triste historia del ‘western’

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…………Para muchos, la mayoría, el ‘western’ es únicamente, y resulta bastante lamentable, la expresión que denomina cierto género de películas estadounidenses. Aunque en realidad se trata de un anglicismo que, como tantos otros, es reduccionista respecto al tipo de cine que intenta describir. ‘Western’ sería, en verdad, toda película en cuyo núcleo latiera el nacimiento reciente de una nación, el conflicto de la frontera con la barbarie, el pulso de la civilización contra las sociedades preindustriales y, finalmente, el advenimiento de una estructura del conocimiento que sustituyera a una arcaica y caduca. Así, las películas de samuráis japonesas o el ‘wuxia’ chino serían también ‘western’, aunque es lógico que para la mayoría de los aficionados este género venga definido por los pistoleros, los caballos, las espuelas, los indios y los ‘sheriff’.
…………Se suele decir que el ‘western’ es “el género de géneros” o alguna chorrada por el estilo. Pero mayormente es folklore, tradición, tópicos. Y los géneros no son más que etiquetas comerciales para vender mejor las películas a un público más amplio. En los inicios del cine americano ya hacían ‘westerns’, y todavía hoy, de cuando en cuando, llegan ‘westerns’ americanos o de cualquier otra parte del mundo (incluida España) que tratan de rescatar lo que significó y de forma nostálgica continúa significando una iconografía de la que era muy difícil sustraerse. Yo mismo, de niño, estaba obsesionado con “las películas de vaqueros”, con los revólveres y con los jinetes de leyenda. Pero la nostalgia un día se acaba; ha de acabarse si uno quiere evolucionar intelectualmente, algo a lo que muchos se niegan con tozudez digna de un mejor empeño.
…………Hubo célebres películas mudas como Asalto y robo de un tren (The Great Train Robbery), escrita, producida y diriga por Edwin S. Porter en 1903, o El caballo de hierro (The Iron Horse), gran producción de John Ford en 1924, pero en el sonoro muchos especialistas coinciden en apreciar los años cuarenta y cincuenta como la edad de oro del ‘western’ americano, con especialistas como Howard Hawks, John Sturges, John Ford, Anthony Mann, Raoul Walsh y otros directores que, de cuando en cuando, se dejaban caer en el género, con mayor o menor fortuna o simplemente aceptando encargos que ellos intentaban convertir en filmes personales.William Munny Estas películas, hasta la mejor de ellas, están preñadas de una intensa hipocresía que trata de hablarnos de buenos y malos, de pistoleros invencibles capaces de heroicidades disparatadas, de indios crueles y de militares nobles y románticos, de mujeres desamparadas y entregadas a sus maridos, y cosas por el estilo. Muchas estaban realizadas con impecable factura y excelentes intérpretes, pero es muy difícil encontrar alguna que no esté completamente desfasada y que a día de hoy no resulte increíblemente anticuada. No es de extrañar que muchos espectadores consideren al ‘western’ como una oda a la masculinidad más rancia, por mucho que a finales de los cincuenta no pocos filmes del género ganaran en un psicologismo y una profundidad emocional impensable poco tiempo antes. En los años sesenta se inició una corriente revisionista que intentó poner las cosas en su sitio. A fin de cuentas, los buenos (hombres blancos llevados por su afán de fortuna) llevaron a cabo un genocidio y les arrebataron sus tierras a los malos (los rojos…) y no al revés, y filmes como Pequeño gran hombre (Little Big Man, Arthur Penn, 1970), o La venganza de Ulzana (Ulzana’s Raid, Robert Aldrich, 1972) se encargaron de atestiguarlo. Mientras, los casi paródicos ‘spaghetti westerns’ de Sergio Leone o las obras maestras de Sam Peckinpah terminaron por demoler un género en el que hoy día cabe casi todo: comedias, ciencia ficción, ‘thriller’, parodia, terror… Vampirizado hasta el límite, hoy el ‘western’ es apenas nada. El ‘western’ clásico, claro.
…………Pero cualquier marco, hasta uno tan triste y tan falso, puede servir de plataforma para hablar del hombre y de sus miserias si hay artistas capaces de romper sus moldes y de hacerlos propios. Tal es el caso del que creo es el más bello y terrible ‘western’ que he visto en el cine, y del más sorprendente e inolvidable que he visto en televisión. Me refiero, claro, a Sin perdón (Unforgiven), dirigida en 1992 por Clint Eastwood, y a Deadwood, creada por David Milch y emitida por HBO entre 2003 y 2006. En comparación, todo el cine clásico (y ya hablé de que es una concepción de “lo clásico” completamente errada) me parece superficial, obsceno y una patraña. Hubo que reflexionar, claro, sobre la propia historia, pero también sobre las consecuencias de la violencia y el machismo, sobre la dudosa moralidad de la civilización y sobre otras cuestiones mayores, lo cual era imposible en el sistema de estudios del antiguo Hollywood. Considerar obras maestras a filmes teatrales a mayor gloria de la caballería o de los asesinos pacificadores de una región que no les pertenecía pero que tomaron por la fuerza, mientras llamaban salvajes a sus legítimos dueños, es una estupidez y una irresponsabilidad gravísima.
…………La triste historia del ‘western’ es también la triste historia del hombre. El que toma lo que quiere cuando quiere, pese a quien pese. Algunos ya no admitimos patrañas, y por eso nos gusta Un hombre (Hombre, Martin Ritt, 1967) o Read Dead Redemption (Rockstar Games, 2010). Y, sobre todo, Sin Perdón y Deadwood.

Adrián Massanet

Agitador del diario, anarquista, insurrecto, subversivo y aprendiz de bohemio. Puedes leerme en Twitter si acepto tu petición.

16 comentarios

  • Responder junio 6, 2014

    Josef Bretones

    Larga vida a Al Swearengen. Personaje terrible, colosal, hipnótico y brutal que se hace dueño de ‘Deadwood’ de principio a fin. Como dice la canción de Serrat, “se le añora y se le quiere, / se le conoce y se le teme”.

  • Responder junio 9, 2014

    Pardago

    David Chase es el creador de Los Sopranos, el creador de Deadwood es David Milch.

    • César Noragueda
      Responder junio 9, 2014

      César Noragueda

      ¡Arreglado! Gracias por el aviso.
      Seguro que Adrián está viendo de nuevo ‘Los Soprano’ y no puede quitársela de la cabeza, je, je.

      • junio 9, 2014

        Adrián Massanet

        ¡Totalmente! ¡Estoy en la puta parra! Gracias por el aviso al uno, y por la corrección al otro.

  • Responder junio 9, 2014

    Raúl

    A ‘Incidente en Ox-Bow’ también la incluirías entre esas películas grotescas, falsas y desfasadas películas de cowboys? A mí me parece una gran excepción. Me causo una profunda impresión. Hablando de otro Western atípico: ¿te gusta ‘Johnny guitar’?

    Saludos.

    • Responder junio 10, 2014

      Adrián Massanet

      Ciertamente, siempre se ha citado ‘Incidente en Ox-Bow’ como un ‘western’ fuera de norma, y me parece un filme notable. Hay varios. ‘Johnny Guitar’ es también mítica. Pero no me vuelve loco ninguna de las dos.

  • Responder junio 10, 2014

    martin

    Y el Asesinato de Jesse James por el cobarde Robert Ford; o la revisión del genero por manos de Walter Hill, o aquella muy buena película de Jim Jarmusch, Dead Man.
    Hay títulos, aparte de los que mencionas, que hacen un favor no al genero, sino a lo mas importante que debe contar un filme, contar una historia, a través de sus protagonistas, los géneros están ahí para diferenciarlos. Hasta Samurai Jack, me parece un Western.
    Mis saludos y respetos.

    • Responder junio 10, 2014

      Adrián Massanet

      ‘El asesinato de Jesse James por el cobarde Robert Ford’ es rara de cojones, y me gusta mucho su lirismo y su audacia. Walter Hill nunca me ha parecido que revitalizara especialmente el género.

      De Jim Jarmusch ya he hablado otras veces; me parece uno de los grandes de su tiempo, y ‘Dead Man’, una pequeña joya.

      No sé si lo más importante que debe hacer un filme es contar una historia. En realidad, no estoy nada de acuerdo.

      En cuanto a ‘Samurai Jack,’ tenía ramalarazos de ‘western’, claro, más aún en ese episodio de los cazarrecompensas y el tren.

      ¡Un saludo!

      • junio 13, 2014

        martin

        Mis saludos Adrian, en realidad creo que no exprese muy, primero gracias por la respuesta.
        En cuanto a lo de Walter Hill, lo que quise mencionar, no que revitalizo el genero, solo su forma de encarar en genero en los 80 y porque en los 70, pienso yo. Podrán sus filmes gustar mas o menos, pero que tiene un particular estilo en la forma de encarar el genero, yo no lo dudo.
        Y en cuanto a que el cine debe solo contar historias, la idea la tome de forma brusca y sin pensarlo.
        PD: Hablando de divertimento, y western, habría que reivindicar a Fievel va al oeste, una joyita animada. En menor medida Rango, que me entretuvo bastante.
        Saludos y respetos Adrian.

      • junio 13, 2014

        Adrián Massanet

        En efecto, ‘Fievel va al Oeste’ era toda una preciosidad. Una pequeña joya.

        Walter Hill siempre ha tenido nervio y potencia. Sin embargo, su carrera ha sido mucho menos de lo que se esperaba.

        ¡Ah, sí! ‘Rango’ me encanta. Ese tipo de fusión entre ‘western’ y animación moderna, con tanto delirio fantástico, es una gozada.

  • César Noragueda
    Responder junio 13, 2014

    César Noragueda

    Debo confesar que aún no hay ningún ‘western’ que me haya vuelto loco del montón que he visto hasta el momento. Aunque prometo revisar ‘Sin perdón’, Adrián, y ‘Grupo salvaje’ por nuestro Gaspar.
    De los últimos que he visto, me han sorprendido gratamente ‘El asesinato de Jesse James por el cobarde Robert Ford’, una extravangancia mucho más inquietante que multitud de ‘westerns’ llenos de acción y cuya onírica banda sonora escucho de vez en cuando, y ‘Blackthorn’, de Mateo Gil, algo del todo inesperado.
    Por otra parte, siento debilidad por ‘El bueno, el feo y el malo’ (ese Eli Wallach) y su banda sonora. Y puede que ‘Fievel va al Oeste’ sea una de las películas que más vi cuando era niño y grabábamos en VHS películas que emitían en televisión.
    ‘Rango’ es un gusto. Verbinski no es uno de los grandes y, no obstante, considero que suele hacer un buen trabajo.
    Pero veamos, Adrián: ¿qué tienes que decir de ‘Regreso al futuro 3′ respecto al género?, ja, ja.

    • Responder junio 14, 2014

      Adrián Massanet

      Hola, César.

      ¿Qué tengo que decir sobre ‘Regreso al futuro 3’? Pues que me encanta. De lejos, la mejor de la saga, y un ‘western’ ejemplar, con un ritmo perfecto y un ingenio desbordante.

      • César Noragueda
        junio 14, 2014

        César Noragueda

        “Más vale que le plantes cara, hijo. Si no sales ahí fuera enseguida…”. “¿Qué?, ¿qué ocurre si no salgo?”. “Que serías un cobarde”. “Y llevarás el estigma de cobarde toda tu vida”. “En todas partes, todo el mundo dirá que Clint Eastwood es el tipo más cobarde al oeste del Pecos”.
        :-D

  • Responder junio 14, 2014

    predicador

    Siento especial debilidad por “Horizontes de Grandeza” (The Big Country), de William Wyler; reconozco que quizá no sea tan buena, pero me parece infinitamente más potente que la sobrevalorada Ben-Hur. “Murieron con las botas puestas” probablemente resulte el paradigma de la ingenuidad en cuanto a western clásico se refiere; con todo y con eso cine de aventuras superlativo, colosal, inigualable. Por último, “Grupo Salvaje”, el western más auténtico y mejor parido de la historia. Hasta entonces, las películas del Oeste contaban con 500-600 planos; Peckinpah elevó la marca a 3.000 planos, a cual más fascinante. Ya nada volvería a ser igual.

  • Responder noviembre 4, 2014

    Apocalipsis ahora |

    […] género cinematográfico favorito es el de aventuras. Dentro de él cabe casi todo: ‘westerns’, cine negro, películas de terror, ‘thrillers’ sobrenaturales, ciencia-ficción, fantasía, […]

  • […] ni siquiera con una buena historia y unos buenos actores. El caso más flagrante quizá sea el del Oeste americano. Cientos, quizá miles de películas, contándonos que los malos son los indios, y los buenos, los […]

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