Bismuth: ruidos hipnóticos

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…………Recuerdo aquel día que, entre clic y clic, llegué a Subbacultcha!, una página de música independiente que sirve de plataforma para promover artistas emergentes y vanguardistas. Aleatoriamente, abrí la reseña sobre la banda y escuché Yoni. La repetí más de tres veces; había dado con algo estimulante que rompía la monotonía de la semana. Sabía que tenía que intentar contactar con la banda; Bismuth era un descubrimiento que no podía pasar desapercibido.
…………El grupo, recientemente formado —dieron su primer concierto oficial en Festival Eurosonic Noorderslag de este año—, surge de la colaboración de Yuri Landman y Arnold van de Velde; el primero es un reconocido ‘luthier’ experimental, miembro de las bandas Zoppo y Avec A, y el segundo, multiinstrumentista, miembro de la banda At No Bikini Beach. Su nombre se debe principalmente a que, al igual que el elemento ochenta y tres de la tabla periódica, que tiene una estructura cristalina perfectamente ordenada en romboedros, su música “romboédrica” sigue con un ritmo cuatro por cuatro y es muy repetitiva. Arnold escribe las piezas y Yuri agrega los sonidos que encajan bien. Este último, personalmente, piensa que la música de Bismuth es tan informal como la música orquestal.
…………Caracterizados por un sonido tremendamente particular, en gran parte por los instrumentos de Landman, su música puede ser catalogada como ‘noise rock’, experimental, minimalista, ‘avant-garde’, entre otras etiquetas y corsés. Como él bien dice, “la construcción de un nuevo instrumento me permite crear sonidos o diferentes técnicas de juego que no están presentes o son más difíciles de conseguir con los instrumentos ya existentes”. Y tanto es así que sus creaciones son utilizadas por bandas como Sonic Youth, The Folk Implosion, Liars, Blood Red Shoes, Half Japenese y The Dodos, entre otros. Los acordes de la Moonswinger, la Springtime y la Moonlander, todas guitarras eléctricas modificadas, tienen su hueco en el ámbito musical.
…………Sin ningún álbum, algo irrelevante para la banda ya que es en los conciertos donde puede apreciarse realmente lo que hacen, apuestan por la libertad de sus creaciones artísticas, compartiéndolas en su perfil de Soundcloud. Según el orden de publicación, se puede empezar escuchando Trans, pues el rasgar de las guitarras no deja indiferente; We, con un inicio agobiante los primeros segundos, luego deja paso a un bucle psicodélico del que no se puede escapar hasta pasado los dos minutos y medio, cuando da un salto liberador; la magnífica Yoni, perfecta para que la cabeza “tararee”; Crotales mesmeriza con sus sonidos de tubos metálicos y tambor; y la última, agregada recientemente, Bench, que se puede considerar la más normal después de haber escuchado la anteriores, porque sus ‘riffs’ se acercan más al ‘rock’ habitual.
…………¿Influencias? The Residents (fundamentales para este proyecto), The Velvet Underground, Syd Barrett, Daniel Johnston, Smog, Guided by Voices, Throbbing Gristle y los ya mencionados The Sonic Youth. Además de las ideas y teorías que hay detrás de las obras de Harry Partch, John Cage, Luigi Russolo (El arte de los ruidos, 1913) y La Monte Young. Todos reconocidos compositores e instrumentistas del siglo XX de la llamada música experimental.
…………Uno de los aspectos más valorables del dúo es que prima más la calidad que la cantidad, la improvisación que los parámetros rígidamente establecidos, el auténtico ingenio que algo extrañamente impostado, lo independiente (el verdadero) que lo comercial. Fuera etiquetas, fuera corsés. Aquellos oídos inquietos, ansiosos de conocer un trabajo excepcional, escuchen a Bismuth.

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