El curioso impertinente

La sonrisa de Maquiavelo

“Las estupideces hacen del mundo un lugar maravilloso. Decidme si nunca os habéis preguntado qué sería de él sin personas que, en vez de blandir la daga de la ciencia y del lógico discernimiento, suben a tribunas y pregonan la peste del bulo, es decir, publican a voces las falsedades que llevan para vender”.