Carta abierta a nuestros excelentísimos mandatarios

0 Shares 0 Shares ×

…………Yo también soy un excelentísimo señor. Un tipo excelente en mi calidad de ciudadano pistonudo que paga sus impuestos, que cumple la ley a rajatabla desde mi conocimiento de la misma y toda la capacidad consciente de mis actos. Soy un ciudadano excelentísimo que recicla, que trata de ensuciar lo menos posible, de no enturbiar ni con ruidos ni presencias groseras o inadecuadas las fronteras de mi mismidad con la de mis convecinos y ciudadanos.
…………Como ciudadano excelente, he tratado de criar ciudadanos de repuesto, también excelentes, dándoles como padre la mejor educación que he sido capaz y sentido del respeto, humanidad, bondad personal real y bien cimentada, fundamentada en que tomen conciencia de convivencia y solidaridad hacia ellas mismas y todo lo que les rodea, ya sean seres vivos, naturaleza, entornos urbanos o ideas propias y ajenas.
…………Yo no me manifesté ni el 15-M ni el 25-S porque estoy convaleciente de un infarto y no me puedo permitir situaciones de estrés o de riesgo emocional, pero lo habría hecho con gusto. Por eso rechazo ser alabado por el señor Rajoy: yo no me manifesté porque no pude. En mayo lo habría hecho para aportar ilusión, para participar de ágoras de opinión, de democracia participativa y generosa; el 25 de septiembre, de forma callada y respetuosa, desde la distancia debida y no invasiva, para hacer un guiño al Congreso y decirles: “Eh, que estoy aquí, que soy el ciudadano excelente que colabora, que contribuye, que construye, y os pide esfuerzos para que empaticéis con el dolor, con el sufrimiento, con la desesperanza de la calle, con la de mis hijas, con la de aquellos a quienes les duele el alma porque a sus hijos, algunos, les duele la tripa porque comen menos, porque comen poco, quizá porque empiezan a no comer nada, al menos no de lo que dignamente sale de sus propios bolsillos, de su propio esfuerzo porque no pueden ganárselo, porque es una dignidad que les ha sido arrebatada por su ineptitud, por su ineficacia, por su falta de previsión y su cochambrosa manera de remendar tanto agujero, tanto despilfarro, tanta corruptela”.
…………Cuando yo hago algo mal con respecto a la ley, ustedes me multan. Asuman al menos que el pueblo los multe a ustedes de la única manera que pueden, diciendo: “¡Ya está bien!”. Y si reprimen esto, se arriesgan a que el pueblo trate de multarlos de otra manera, y esto es indeseable para todos, ¿verdad? Yo, al menos, abomino de esa opción y la desaconsejo vivamente. Ayúdenme en esto actuando, pues, consecuentemente.
…………Majestad, Presidente, jefe de la oposición, resto de señorías y señoríos: bajen las escaleras, bajen la cabeza, bajen la mirada y pidan perdón porque no lo están haciendo bien o, al menos, no lo están haciendo mejor que esos chicos y chicas golpeados inadmisiblemente por los funcionarios de la porra a los que pagamos los ciudadanos que somos excelentísimos de verdad, majestuosos en nuestro civismo, ilustres en nuestras opiniones y dignidad.
…………Hagan caso al pueblo y el pueblo se lo agradecerá como siempre ha agradecido y respondido a sus mandatarios con sentido cívico, de orden y de concordia, demostrando mil veces una madurez ciudadana que ustedes han reconocido una y otra vez a lo largo de toda la Transición y hasta nuestros días.
…………¿Por qué ahora no? ¿Qué ha cambiado? ¿Qué grado de frustración y rabia existe en la Casa Real, en las instituciones que nos gobiernan y en las que estoy empezando a dejar de creer? No permitan que eso suceda: escuchen al pueblo, abran los ojos, abran los oídos y, sobre todo, abran el corazón. Liberen a la policía de la ingrata labor de reprimir y golpear para dejarles hacer su trabajo más digno, para el que seguro que sienten vocación real: ayudar al ciudadano, protegerlo y no amedrentarlo ni hacerlo llorar de miedo o de dolor como he visto llorar a chicos y chicas lacerados, magullados, la mayoría o casi todos en verdad pacíficos y constructivos como lo son mis hijas, como les exijo que sean. Por eso son las ilustrísimas hijas de un ciudadano excelentísimo.
…………Detrás de cada porrazo yo veo el rostro de un gobernante que maneja los hilos del aporreador, el de otro gobernante opositor que muestra tibieza o que calla y el de un rey que consiente, que no interviene.
…………No permitan que dejemos de ser excelentísimos ciudadanos pues nos los están poniendo bien difícil, porque, al menos yo, antes que ciudadano soy hombre, y antes que hombre, padre, y como dice una vehemente y lenguaraz “princesa” que no tiene sangre real: yo, por mis hijas, si es necesario…
…………Pero no termino la frase que les viene a la cabeza porque yo, que soy de verdad excelentísimo, no concibo la violencia en ninguna de sus formas y maneras. Hagan ustedes verdad esa maravillosa frase de que “la pluma vence siempre a la espada”: léanme y háganme caso; sean buenos, guarden las porras, cálense las gafas y afinen el sonotone.

6 comentarios

  • Responder octubre 1, 2012

    I.

    Buenísimo artículo, difícilmente con buenas formas y palabras se pueden decir verdades tan claras y sin faltar al respeto. Es más, echo de menos un poco más de mala leche aunque en realidad la haya adornada de un buen discurso, pero supongo que para eso ya estarán otros.

    Se aprecia también el intento de convencer de no dejarnos llevar por una corriente violenta en todo esto, pero cuesta cada vez más viendo el panorama y viendo las actitudes de los “excelentísimos mandatarios” a los que te refieres. De verdad que todos lo intentamos, pero no es tan fácil que a uno no le pase por la mente empezar a quemar cosas tal y como está el panorama.

    Da la sensación que denuncias como ésta las usan para limpiarse lo que todos sabemos y ellos siguen girando la cabeza y tapándose las orejas al tiempo que gritan: lalalalala …o eso parece por algunas actitudes.

  • Responder octubre 1, 2012

    Pedro

    Yo creo, como dice Alonso en este excelente artículo, que no hay que recurrir a la violencia (aunque en verdad los que recurren a ella suelen ser los policías, infiltrados o no). La sangre sólo derrama más sangre. Los grandes cambios de la Historia los trajeron hombres pacíficos.

  • Responder octubre 1, 2012

    Estitxu Espejo-S.

    Genial, Alonso; la comparto hasta la sociedad; digo…, saciedad.
    Un saludo.

  • Responder octubre 1, 2012

    RainV

    Gracias por tus palabras y por dar un atisbo de luz a los jóvenes que, esforzándonos mucho, tratamos de luchar por lo que creemos.

  • Responder octubre 1, 2012

    Alonso Posadas

    I: El origen de este artículo fue la indignación añadida que me produjo el vídeo de los policías sacando a chiquillas y muchachos de los bares y zurrándolos. Algunas lloraban y a mí se me rompía el corazón. Tras verlo me tenía que ir a rodar un corto y no me había estudiado bien el papel, pero no pude evitar escribir a toda leche para desahogarme, y tan cabreado estaba que abogué por la mesura para que la ira no me cegase el raciocinio, pero, en verdad, la tentación de la mala leche y la palabra gorda estaba ahí. Ahora me alegro pues, aunque mi amígdala es incendiaria, mi raciocinio es bombero: sigo creyendo en las buenas maneras siempre, en toda situación. El corto salió bien porque hago de hijoputa y me salió un cabronazo muy convincente.

    Me gustan mucho las palabras de Pedro, me encanta que piense así: es la vía, el camino correcto; todo lo demás son desahogos emocionales que a nada conducen salvo a crear rencillas, resquemores que nacen fácilmente pero luego son difíciles de apagar y se reproducen como hongos.

    RainV, es todo un honor ser atisbo de gente joven, centrada y estudiosa como tú :-) (he cotilleado tu foro).

    Estitxu, ya estoy casi bueno y me apetece mucho veros a ti y a Luis. Gracias por tus palabras.

  • […] "CRITEO-300×250", 300, 250); 1 meneos Carta abierta a nuestros excelentísimos mandatarios lacolumnata.es/cajon-de-sastre-sociopolitica/carta-abiert…  por Rompeuralitas hace […]

¡Anímate a decirnos que opinas!