Wert, queremos una educación diferenciada… ¡Pero de la suya!

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…………Este des-gobierno es una mina. Y mira que el anterior no tenía desperdicio, pero es que lo de este ya no tiene nombre. No hay semana que nos dejen sin una o dos barbaridades. Una ya no da abasto. Se me acumulan los temas. No sé qué voy a hacer si algún día llega otro partido al poder y le da por hacer las cosas bien. No voy a tener de qué hablar.
…………Una de las últimas ha sido la de Wert, que como no tenía suficientemente contenta a la Marea Verde después de hacer mutis por el foro ante las decisiones regionales de echar profesores, cuadruplicar horas y restar fondos a la educación pública, ahora ha decidido amenizar la vuelta al cole con más sandeces. Hace un par de semanas, el Tribunal Supremo le dio la razón al gobierno de Cantabria y al de Andalucía, los cuales, amparándose en la ley orgánica de Educación de 2006, habían decidido dejar de dar subvenciones a los colegios concertados de educación “diferenciada”, ese extraño neoeufemismo para referirse a la educación segregada por sexo. Pero ahí estaba Wert, adalid de las moñerías opusinas, para decir que en su próxima ley se iban a acabar esas bobadas, que él no veía discriminación en la segregación sexual en las escuelas. Curas, obispos y demás ensotanados, respiren tranquilos: el Estado recuerda bien el espíritu del Concordato.
…………Me encantaría —soñadora de mí— que, en algún momento, alguno de nuestros ministros tuviera a bien explicar sus decisiones, si no ya por decencia ni ejercicio democrático, al menos por elegancia, que queda como feo soltar la bobada a cámara y largarse sin contar el oscuro proceso mental que le ha llevado a tomar tan aberrante decisión. Queda de un “porque yo lo valgo” que una esperaría que la melenaza rubia del señor Wert se agitara contra los periodistas mientras se gira sobre sus talones.
…………Según el texto de la actual ley no hay más vuelta de hoja: “Las administraciones educativas regularán la admisión de alumnos en centros públicos, privados y concertados de tal forma que se garantice el derecho a la educación, el acceso en condiciones de igualdad y la libertad de elección de padres y tutores (…). En ningún caso habrá discriminación por razón de nacimiento, raza, sexo, religión, opinión o cualquier otra condición o circunstancia personal o social”. Pero Wert no entiende dónde está la supuesta discriminación. ¡Pero, por amor de Zeus!, ¿cómo no va a ser discriminatorio que en un colegio sólo puedan entrar niños o sólo puedan entrar niñas? ¡Es el ejemplo más claro de discriminación que puede haber desde el puro significado de discriminación! Piensen en la cola de admisión: “Tú sí, que tienes pene; tú no, que tienes vagina”. O al revés.
…………Pero no pasa nada, porque vamos a cambiar la ley para poder darle el dinerín que hemos extirpado a la escuela pública a los colegios concertados, a todos… A todos los de la Religión Buena y Verdadera, claro. Porque, un poco de sinceridad, por favor, ya que ni los ministros se dignan a explicarnos por qué les parece o no discriminatoria tal o cuál medida, vayamos al quid de la cuestión:
…………Sólo consigo ver tres motivos por los que se podría sostener lo beneficioso de la segregación sexual escolar. El primero me recuerda a los espeluznantes científicos del siglo XIX, esos amigos antropólogos y teóricos precursores de gente como Alfred Rosenberg, que medían cráneos para acabar diciendo que las mujeres éramos inferiores. Y no se crean que estamos tan lejos. Hay quien sostiene, sin temor alguno, que “estudios científicos” han probado que las mujeres y los hombres aprenden de manera diferente, o que unos son más lentos que las otras —o viceversa—, etcétera. Pero, en general, el discurso biologicista, aunque atractivo por lo que ha calado CSI y Grissom en nuestras cabecitas, aún tiene tufillo fascistoide y pocos se atreven a esgrimirlo, si bien muchos lo consideran una gran Verdad —con mayúsculas, así, en plan religioso.
…………El segundo, y ya este lo habrán oído alguna que otra vez, es el que reza que como niños y niñas son diferentes, tienen que ser educados de forma diferente. Pero el problema es dónde, cómo o en qué sentido se trabaja esa diferencia. Es obvio que existen diferencias biológicas en los bebés nacidos con sexo masculino o aquellas nacidas con sexo femenino. Pero ojo, que eso de que lo que les hace diferentes en cuanto a su comportamiento es biológico, naranjas de la china. El género es cultural. Nosotras llevamos falda porque en nuestra sociedad y en nuestra cultura las niñas llevan falda y de ahí para adelante. Una educación segregada lo que pretende imponer es, por supuesto, el control de cómo deben ser los géneros, los dos géneros —porque, ojo, que sólo entienden la existencia de dos géneros—. Las niñas, rosas, y los niños, azules. Las niñas juegan a las muñecas y los niños, a los camiones. Las niñas se ponen lazos y los niños juegan al fútbol. Los niños no lloran, las niñas siempre tienen que estar guapas y sin pelos en las piernas. De esa manera se perpetúan los cánones de femineidad y masculinidad que tanto mal han traído a nuestra sociedad, poniendo a las mujeres en una situación de inferioridad, creando el techo de cristal que no parece que hubiera manera de arrancar, creando las bases para que las mujeres seamos concebidas como pertenencias de los hombres —mantra mental que está en la base de los malos tratos—, pero también arrancando a los hombres la libertad de sentirse libres de hacer “cosas de mujeres”, por no hablar de la situación a la que se ha relegado a todas aquellas personas que se encontraban fuera de los cánones tradicionales de lo masculino y de lo femenino: hombres que aman a hombres, mujeres que aman a mujeres, transexuales, personas asexuales, bisexuales, relaciones polisexuales y un interminable etcétera de situaciones más allá de los bordes de lo establecido como normal.
…………El tercero de los motivos, en realidad, está íntimamente ligado al anterior y lo he anunciado al principio. No me voy a extender sobre él, porque es tan obvio que me aburre. Sólo les diré una cosa, visto lo visto con la ley de aborto y muchas otras sandeces de los últimos tiempos; tomen nota, amigas: la sotana vuelve a estar de moda en esta legislatura 2011-2015. O si no, habría que ver lo que pasa si a una comunidad musulmana, por ejemplo, se le pasa por el minarete hacer una escuela “diferenciada”, por muy privada que sea, que ya no digo pidiendo subvención. Y que Zeus no lo quiera, que no me gustan las religiones, precisamente porque todas son incontestables y sexistas.
…………Les voy a poner un ejemplo de lo que, a mi modo de ver, sí es una educación deseable. Hace unos días, mi amiga Alicia Murillo, feminista y maravillosa —a quien aprovecho para hacer un pequeño homenaje desde aquí por el acoso que está recibiendo por parte de una panda de exaltados machistas—, estaba en la playa con su hijo, cuando este se le acercó y le dijo: “Mamá, ese niño de ahí dice que mis manguitos son de niña”. Ella respondió: “¿Tú le has explicado que eres una persona libre y que puedes ponerte lo que quieras?”. A lo que él respondió: “¡Sí! Y le he dicho que yo es que era feminista, y que me podía poner lo que quisiera, que por qué no se hacía feminista también y así podía llevar unos como los míos”. Pues eso, que yo soy más de educar para hacer personas libres y no “diferenciadas”. Al menos preguntémonos quién establece las diferencias.

11 comentarios

  • Responder septiembre 6, 2012

    Arístides Mínguez

    Excelente y atinadísimo artículo. Por desgracia es totalmente real y desolador lo que cuentas. Maltratan y denigran a la escuela pública para beneficiar a la concertada (un híbrido privado sostenido con fondos públicos) y a la privada. Con la Iglesia hemos vuelto a topar. Es lo que pasa cuando dejamos al país en manos del Opus.
    Pero como lo han votado más de 10.000.000 de españoles…, Wert y sotanas para rato

  • Responder septiembre 6, 2012

    Santi Ramos

    Te doy toda la razón. El señor Wert, que a mí me parece un analfabeto integral, y demás ministrillos, están devolviendo a la sociedad un tufo marcadamente machista, del que parecía -sólo parecía- que nos estábamos elejando poco a poco. Y es que sus políticas son claras, seguir a pies juntillas los preceptos católicos más rancios y radicales para tener a la mujer coartada tal y como estaba en la “esplendorosa” época franquista, que tanto añoran.
    Está claro que no vamos bien, pero como dice Arístides, más de 10000000 de españoles han respaldado a este Gobierno y ahora toca jodernos, y parece que las mujeres aún más…

    Saludos!

  • […] "CRITEO-300×250", 300, 250); 1 meneos Wert, queremos una educación diferenciada… ¡Pero de la suya! lacolumnata.es/politica/gafapasta-con-carcoma-politica/we…  por Rompeuralitas hace […]

  • Responder septiembre 6, 2012

    Aida Corpas

    Habrá que emplearse a fondo para contrarrestar la marea rancia esta que se nos viene encima.

  • Responder septiembre 6, 2012

    Paco Prian

    A veces no es cuestión de Iglesia, ni opus, ni historias, es cuestión de que como siempre confundimos el tocino con la velocidad…

    Es cuestión de dejar hacer y dejar trabajar, pues en este país todo lo que no huela a “izquierda progresista” NO VALE es una mierda.

    Quizás deberíamos de mirar para EEUU, Inglaterra, Francia, que utilizan este sistema pedagógico en la educación publica…..

  • Responder septiembre 7, 2012

    I.

    Buenísima reflexión, algunas cosas son muy obvias para mí pero eso no quiere decir que no convenga recordarlo.

    Saludos.

  • Responder septiembre 7, 2012

    Estixu Espejo-S.

    ¡Gracias a todos por vuestros comentarios! Voy por partes.

    Arístides y Santi: Sí, es cierto lo que comentáis, aunque yo creo que el problema es más hondo, no es una cuestión sólo de partidos y curas. Casi todas las religiones —y no digo todas por pudor y porque desconozco la totalidad de las religiones del planeta— son sexistas también y segregadoras. Del mismo modo me cuesta encontrar ningún partido político en este país que realmente tenga un compromiso real —no electoralista— con la problemática de género.

    Aida: Estoy de acuerdo, hace falta compromiso y acción. ¡Me apunto!

    Paco Prian: Efectivamente, se confunde facilmente el tocino con la velocidad. Su mensaje da clara cuenta de ello. Sí se trata de sotanas, que es la religión que impera y opera en este país, con voz en nuestra política según el Concordato firmado con el Vaticano. Pero he dicho en varias ocasiones que no se trata sólo de eso. Y no se trata de “izquierdas” o al menos no en el sentido que usted le da. No he dicho algo así en todo el artículo. La segregación de sexo es contraproducente para educar en igualdad, y lo que hagan o dejen de hacer en otros países no es argumento de nada. Tampoco en otros países existe cobertura sanitaria universal, a eso tendemos aquí ahora, con la excusa de que en cualquier país europeo se hace mejor. ¡Mire usted qué bien! Así nos luce el pelo.

    I.: Me alegro de que las conclusiones sean obvias para usted. Es muy buena señal. Efectivamente, no estoy haciendo teoría de género, sino un articulín de opinión sin pretensiones.

  • Responder septiembre 14, 2012

    MAría

    Muy bien expuesta la idea, si Wert lo leyera, lo convencerías, no le quedaría otra…porque me parece a mi que el que se queden en “porque yo lo valgo” es porque estas decisiones no hay quien las explique! Me ha encantado la anécdota de los manguitos, muy ilustradora.

  • Responder septiembre 15, 2012

    Kelly

    Excelente articulo! muy obvio e irónico como me gustan, sobre todo porque la mayoría del tiempo olvidamos lo que es fácil de suponer… Saludos desde Venezuela. me ha encantado, buena lectura mañanera…

  • Responder septiembre 15, 2012

    Luisfer

    No sé si pueden publicarse enlaces a otras webs, pero mi comentario era demasiado extenso como para escribirlo aquí completo y he hecho un post que en cierto sentido es contrario a lo que dices. Si lo lees, esa es mi respuesta. Si no puedo publicar links a otras webs, disculpad las molestias. Un saludo!

    Éste es el link: http://www.respublica.es/2012/09/el-estado-no-es-mi-padre.html

    • Responder septiembre 30, 2012

      Luis Lloredo

      Hola, Luisfer:

      He leído tu post. Pese a que afirmas no disponer de espacio en los comentarios, el único argumento que barajas es fácilmente resumible: con mi dinero hago lo que quiero.

      Primera respuesta a tu argumento, aceptando la premisa de que con mi dinero hago lo que quiero: efectivamente, con mi dinero hago lo que quiero. Por eso se le dice a Wert (y no lo hago yo, lo hace el Tribunal Supremo) que los colegios que quieran segregar por sexo no cuenten con financiación estatal, es decir, con financiación de todos los españoles. Si quieres mandar a tu niño o niña a un colegio segregado, pues mándale, pero lo pagas tú: ni los colegios concertados ni los públicos pueden financiar semejante cosa.

      Segunda respuesta a tu argumento, rechazando la premisa de que con mi dinero hago lo que quiero: pues no, Luisfer, con tu dinero no haces lo que quieres. Si con tu dinero quieres financiar un colegio donde sólo vayan personas de raza blanca, o de raza negra, o de raza amarilla, porque consideras que es mejor no juntar a personas con diferencias raciales, estás cometiendo un acto de discriminación injustificada de notable gravedad. Estás faltando así a un derecho fundamental como el de la igualdad y no discriminación y no se te puede tolerar, por mucho que sea tu dinero.

      A mí me convence más el segundo argumento, porque no estaría dispuesto a aceptar la premisa. El dinero que tengas y el destino que le quieras dar a ese dinero es algo que no justifica lo que sea. Es necesario que el destino que le quieras dar cumpla unos requisitos.

      En cualquier caso, quédate con el argumento que quieras. Ni aceptando tu premisa ni rechazándola se puede tolerar la regulación actual respecto a las escuelas donde se segrega por sexo.

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