¡Basta!

1 Shares 1 Shares ×

…………Soy una mujer blanca, recién estrenada en la treintena, heterosexual, proveniente de una familia de clase media absolutamente estructurada y llena de amor; mileurista, vivo en pareja en un piso alquilado y tengo estudios superiores. Podríamos decir que pertenezco a la franja de la media cómoda —que no acomodada— de este país en ruinas. Casi una tía con suerte, o así me considero yo. Bien. Quiero que recuerden esto según vayan leyendo lo que tengo que contarles.
…………Cuando tenía quince años, hacia la mitad de mi vida, solía bajar al perro por el parque que había junto a la casa de mis padres, hacia las siete de la mañana, antes de coger el autobús para ir al colegio. Una mañana se me acercó un chaval, de entre dieciocho y veintiún años, de apariencia absolutamente normal, con el pelo muy corto, casi rapado, y me preguntó que dónde estaba la parada del cercanías. A mí me resultó algo extraño porque parecía que hubiera venido precisamente de esa dirección. Pero se lo expliqué y se marchó. Al día siguiente, a la misma hora, volvió a aparecer el mismo chaval. “Debe de ser un chico que hace la mili en uno de los cuarteles de la zona”, recuerdo que pensé, y se me acercó de nuevo preguntándome en esta vez por el hospital Gómez Ulla, que no quedaba cerca de mi casa ni por asomo. Era obvio hasta para una niña despistada como yo que algo raro pasaba. Le dije que no sabía y empecé a irme, él me agarró por el brazo y me giró atrayéndome hacia él. Tenía el pene fuera y lo agarraba con la otra mano. No sé qué hados del destino me hicieron reaccionar. Imagino que fue un instinto atávico de supervivencia, pero le di con la rodilla en los huevos con todas mis fuerzas. Sólo después de eso grité. Mi perra, una setter de gran tamaño que estaba suelta unos metros más allá, ajena a la escena, al oírme gritar volvió y se abalanzó sobre él para atacarle. La agarré del collar y se la quité de encima para salir corriendo a casa. Él estaba encogido en el suelo. Lo siguiente que recuerdo es estar en casa con un auténtico ataque de ansiedad frotándome con lejía la rodilla con la que le había golpeado porque aún notaba la piel de su polla sobre mi ropa. Como si eso se pudiera notar. Mi madre entró en la cocina y, al verme, me preguntó por lo sucedido.
…………Lo que ocurrió después, incluido el surrealismo zafio de lo que vivimos en comisaría, os lo voy a ahorrar porque tengo muchas otras cosas que contaros y no acabaríamos nunca. Pero baste decir que la sensibilidad y el trato con que nos recibieron a mi madre y a mí fueron terribles, que el agresor jamás apareció —dudo que ni siquiera lo llegaran a buscar— y que me pusieron delante de cuatro —¡cuatro!— álbumes de fotos con agresores sexuales conocidos y fichados de aquellos alrededores.
…………Algún tiempo después, me consta que sólo en mi barrio hubo varios intentos de violación más y alguna que no se quedó en tentativa. Y no, no fueron cometidas por la misma persona. A una chica la metieron en una furgoneta entre varios y se la llevaron a un descampado cercano. En otra ocasión, el violador dio con una mujer que sabía artes marciales y le dio de hostias como bien se merecía y fue detenido. Por cierto, ahora que me doy cuenta, jamás me llamaron para ver si reconocía a este violador, y sólo habían pasado dos años. Por si alguien se despista, os recuerdo que no hablo de Ciudad Juárez, sino de un buen barrio de clase media en Madrid.
…………Durante mi adolescencia, mis amigas y yo empezamos a hacer botellón y a quedar los fines de semana con el grupo de chicos populares del barrio; por supuesto, los más macarras y malotes. Recuerdo con muchísima ansiedad aquella época y las muchas ocasiones en que presencié cómo a alguna de las chicas más guapas y/o más desarrolladas del grupo —mi aparato corrector de dientes y apariencia de poca mujer me salvaron— eran forzadas a dejarse tocar las tetas y a darse morreos con algunos o varios de ellos. Así nos fuimos socializando. Recuerdo también que después se solía decir —lo decían unos y otras— que la chica de marras era una guarra que andaba dejándose manosear por todos.
…………Me fui haciendo mayor y con la cercanía a la veintena era yo un bomboncito —y no está mal que yo lo diga, porque no es nada de lo que sentirse orgullosa ni avergonzada—. El patito feo creció, le quitaron los hierros de la boca y se convirtió en una chica de buen ver. No creo que pasara un día en aquellos años en el que algún baboso no me increpara por la calle. Yo bajaba la cabeza y seguía. Aún me pasa, aunque con menos frecuencia. Será porque ya no estoy tan buena según el canon, pero creo que también tiene mucho que ver con que ya no bajo la cabeza: estoy empoderada y, si me increpan, respondo y me encaro. Es cierto que entonces no lo vivía como algo terrible, claro; no puedo decir que viviera con miedo constante. Pero sí me hacían sentir incómoda. A bote pronto puedo contar también al menos cinco ocasiones en las que, en el metro, un hombre se me ha restregado, y dos en las que me he encontrado con un exhibicionista por la noche en la calle, sola o con amigas. Lo que aún no he logrado es volver a mi casa de noche sola y sentirme segura. Me atrevería a decir sin miedo a equivocarme que ninguna mujer lo hace. Yo siempre llevo el móvil en el bolsillo y mi mano en el móvil con el 112 marcado, o hago alguna llamada a mi pareja si está despierto hasta que entro en el portal, o incluso, en el colmo del patetismo, finjo una conversación telefónica.
…………También recuerdo muchas más ocasiones de las que me gustaría en las que acabé en la cama con tíos con los que no me apetecía estar, porque había empezado o permitido el flirteo y después tenía miedo de pararlo y de que pensara que era una calientapollas o, en el peor de los casos, el chico en cuestión decidiera por su cuenta y sin mi consentimiento que, llegados a ese punto, había que terminar lo que se había empezado. De ahí al resto de mi vida, aparte de muchas otras “pequeñas” historias diarias que no voy a enumerar, también he tenido una relación abusiva y de celos histéricos y posesivos, que por suerte y gracias a mi maravillosa familia nunca llegó a la violencia física, y me consta —se filtró este tema lo suficiente para que me llegara a mí, aunque jamás lo dijeron abiertamente— que perdí un trabajo de cara al público en una galería de arte cuando engordé y dejé de estar buena.
…………He vivido todas estas circunstancias y muchas otras cosas con una cotidianidad abrumadora, acogotante e inconsciente porque así nos hemos criado las mujeres en este Occidente voluptuoso donde la igualdad reside en poder comprarme con mi propio sueldo una puñetera máquina depilatoria. Hasta que descubrí el feminismo nunca las relacioné, ni me di cuenta de que me ocurrían porque mi género había sido despojado del espacio público. Hasta que no llevaba unos años en la universidad y no escuché a algunas profesoras, leí a ciertas autoras, no abrí los ojos a toda la mierda que me caía encima a diario. No fue hasta entonces cuando fui capaz de unir los puntos. Y eso que yo, como os decía al principio, estoy en una situación privilegiada. ¿Imagináis la vida diaria de una mujer sin la suerte de mis recursos sociales, culturales y económicos? Que el machismo esté tan normalizado que ni las propias mujeres seamos conscientes de hasta qué punto nos apalea cada día no significa que no exista, sino que lo hemos mamado tanto que, como el esclavo que no quiere ser liberado porque no conoce otra vida, sentimos que es a la segunda clase a la que pertenecemos sin saberlo.
…………Y que no vengan con milongas de que “eso era antes”, que los violadores son locos o que la gente “ya está concienciada”. Basta echar un vistazo a los grandes medios de comunicación para ver que estamos muy lejos de eso. Como sabéis, ayer saltaba la alarma –o mejor dicho, el minicirco ‘mass media’— porque cuatro mujeres habían sido asesinadas en cuarenta y ocho horas. Llevamos veintitrés mujeres en lo que va de año. ¿Cuál fue el tratamiento mediático? Los asesinatos machistas se siguen abordando en la sección de “sucesos”, las personas que se entrevistan son los vecinos o tenderos del barrio, que apenas pueden aportar mucho más que cotilleos. ¿Cuándo se preguntará a una feminista experta en violencia machista? Y lo que más me saca de mis casillas, la pasivización de la agresión y la relativización del lenguaje: “Otra mujer ha muerto presuntamente a manos de su pareja”. ¿Cómo que ha muerto? ¿Le ha dado un ataque al corazón y ha caído suavemente sobre las manos de su agresor? No. Basta. Esa mujer no ha muerto ella sola. Y por supuesto, no ha muerto presuntamente. Ha sido asesinada. La presunción de inocencia existe y hay que respetarla; lo que no existe es la presunción de muerte. O se está muerta o no se está.  Y una persona o se muere o la matan.
…………También quisiera alertar de otro detalle, por si alguien sigue dudando de la mierda de tratamiento que se da al asunto de la violencia machista. Cito a ElDiario.es con respecto a unos datos que ha revelado hace poco Feminicidio.net: “Al menos veinte mujeres que ejercían la prostitución fueron asesinadas entre 2010 y 2012, diecinueve a manos de hombres y una por una mujer, según una investigación llevada a cabo por Feminicidio.net, un portal especializado en la documentación del feminicidio en España. En su informe clasifican diecisiete de estos asesinatos como «feminicidios por prostitución» (catorce cometidos por los clientes), y dos de ellos como «feminicidios íntimos», perpetrados por sus parejas. Sin embargo, solo uno de estos casos está contemplado en las estadísticas oficiales de violencia de género”.
…………Claro. Debe de ser que, si una es puta, ser asesinada es un gaje del oficio. Es más, si las estadísticas oficiales no lo llaman violencia de género, quizá deberían llamarlo “accidente laboral”, ¿no? Además, mira: como al fin y al cabo son autónomas —el proxenetismo está penado, así que ya de paso asumimos que no existe—, ni siquiera hay que buscar indemnización; el accidente laboral es culpa de la puta, que “ha muerto a manos de” su cliente.
…………Siento deciros que Occidente también está podrido. Que España huele a mugre machista por mucho que nos creamos muy avanzaditos en la lucha de la igualdad. Que las tías seguimos siendo ciudadanas de segunda y que ninguna institución va a hacer nada por remediarlo. La única vía es la lucha y la autodefensa feminista porque el cincuenta por ciento de la población mundial está jodida de verdad. Si eres mujer y me has leído, te pido que te pares un ratito a pensar en la de veces que has pasado por cosas parecidas a las que yo he contado aquí. Si eres hombre, también habrás visto cosas parecidas. Intenta poner todos esos casos juntos y prueba a unir los puntos. Si no consigues vislumbrar al menos el dibujo completo, que el problema es estructural y es de todos, sólo puede ser porque eres idiota o cómplice. Y, casi seguro, ambas cosas.

162 comentarios

  • Responder mayo 25, 2013

    Pablo

    No sólo no les importa priorizar unos asesinatos sobre otros -haciendo exactamente aquello de lo que se queja en el penúltimo párrafo-, sino que además, lo hacen pervirtiendo el lenguaje desde el rencor, o incluso inventándoselo.

    http://lema.rae.es/drae/?val=feminicidio

    • Desolador, Pablo. Gracias. Vaya telita…

    • Responder febrero 23, 2015

      dalek_fan

      Pesa mas la vida de un feto que la de la mujer formada que lo puede llevar (o no)
      Muy ilustrador, si.

  • Responder mayo 25, 2013

    Alonso Posadas

    ¡Qué bien escrito está y qué bien está que lo escribas!

    Útil, necesario, imprescindible. Gracias.

  • Señora, si lo tuviera, me quitaría el sombrero ante su artículo. No lo llevo, pero sí puedo decirle que me ha removido las entrañas y que, para desgracia y vergüenza del algunos especímenes de los que formamos el género masculino, llevas razón.
    Mis respetos.

  • Responder mayo 26, 2013

    Kathya Martinez

    Ciertamente me identifico con muchas de las escenas descritas. Creo que si nosotras, las mujeres, educaramos a nuestros hijos varones desde muy temprana edad a cuidar de la mujer y respetarla, llegaria el momento en que los hombres dejarian, al menos en su mayoria, de vernos como objetos. Valorarnos ayuda, pero concientizar al genero masculino desde ya, crearia un mejor futuro para las que vienen. Muy bueno el escrito, gracias.

    • Hola, Kathya.
      Gracias por tu comentario.
      Es cierta la necesidad de la educación y que las mujeres tenemos mucho que hacer al respecto. Por supuesto, pero mucho ojo: los hombres tienen la obligación de renunciar también a sus privilegios, y también son o deben ser urgentemente educadores en igualdad.
      Si el opresor no deja de serlo, difícilmente puede la oprimida cambiar el mundo cuando en sus manos no están las herramientas para el cambio.

  • Responder mayo 26, 2013

    Laura Sánchez

    Tus palabras han hecho que deje de lado todo lo que tenía que hacer y me ponga a reflexionar un rato largo. Era necesario. Gracias

    • Vaya, Laura; no sabes qué feliz me hace leer estas palabras. Tantas veces se cuestiona una si sirve para algo lo que hace…
      Un millón de gracias.

  • Responder mayo 26, 2013

    Soplabilorio Camborio

    Soy hombre y ya viejo, Estitxu, y llegué al feminismo -sin saber que existía- a mediados de los 50 porque me reventaban dos cosas: los chistes sobre mujeres en los bares y los piropos callejeros de los tíos echándose sobre las chavalas.

    Creo, influido por esas sensaciones tan negativas para mí que me hicieron perder amigos, que ser feminista es una cuestión de mero sentido común y de la justicia, y de respeto entre las personas: algo tan sencillo y tan lejos de la realidad, combatido por la ¿educación?, los media y el ambiente familiar, hace que sea difícil de desarrollarse.

    Magnífica tu exposición, que voy a difundir.

  • Gracias por vuestros comentarios. Un gusto escribir así.

  • Responder mayo 26, 2013

    Bung

    :) me ha encantado. Genial, genial, genial.

  • Responder mayo 27, 2013

    J.A.T.Osa

    Muy bueno Estitxu, de verdad, y además muy valiente. Se nota que te iba saliendo del alma mientras lo escribías, así, como a borbotones, y por eso se lee tan bien y llega a lo más profundo.
    Como en tu artículo no cabía porque, evidentemente, se hubiera perdido el hilo y la fuerza que tiene, permíteme sólo una cosita un tanto interesada: quiero creer que yo si eduqué bien al compañerete ¿no?
    Un beso muy fuerte. Pepi

    • El compañerete es una joya feminista difícil de encontrar. Una lástima; es lo que habría que exigirles a todos, no algo de lo que alegrarse cuando se da “la excepción”. Está alerta de forma respetuosa, y además milita, y habla de feminismo en sus clases sin poner su voz por encima de la de las mujeres.
      Alguna se le escapa; obvio, nos pasa a todas. Además, no sólo depende de las madres —si así fuera, sería mucho más fácil—, sino de los mensajes que recibimos diariamente del heteropatriarcado capitalista —¡toma palabro!; ahora, que me ahorquen por feminazi—. Es lo que tiene la ideología, que se cuela por todos los rincones.
      Un abrazo y mil gracias por tus palabras. Te quiero un montón.

  • Responder mayo 27, 2013

    Elena

    Verdaderamente, lamento que hayas tenido tan mala suerte con los hombres, pero no creo que esa sea la vida promedio de la mujer actual. Soy joven, modestamente guapa y vivo en un barrio normal y corriente y, salvo algún incidente aislado, nunca me he sentido atemorizada, presionada o acosada por nadie. Babosos e hijos de puta hay en todas partes, pero no me parece normal que generalices y deduzcas de tu experiencia que vivimos en una sociedad de machistas violadores (es poco más o menos lo que sostienes). Sinceramente, pienso que has quedado traumatizada y que el dolor te hace volcar tu rabia sobre el sexo masculino. Espero, por Dios, que no consideres que mis palabras son las de una machista, colaboracionista o como quiera que se llame a quienes piensan de este modo. Es injusto lo que te ha pasado, y también injusto que culpes de ello al hombre en general. Pensar que la mayor parte de los hombres son malos es una forma de sexismo tan irracional como creer que las mujeres son inferiores.

    • Sinceramente, no sé quién te crees para decir que estoy traumatizada. Vivo con un hombre y soy muy feliz.
      Decir que la sociedad es machista no es decir que todos los hombres lo sean. Quizá te convendría aprender a leer algo mejor y a saber qué significa el feminismo; está claro que no tienes ni idea. No he dicho en ningún momento lo que dices que he dicho.
      Estoy dispuesta a aceptar críticas y opiniones diversas, pero no voy a permitir ni a dar cuartelillo a alguien que se permite el lujo de pseudopsicoanalizarme e insultarme y llamarme resentida.
      Así que no pierdo más mi tiempo con estupideces.
      Para más informacón al respecto, puedes remitirte a la última frase del texto.
      Adiós, y que te cunda la vida con tu cómoda venda en los ojos.

      • mayo 28, 2013

        Jorge Moreno

        Encaja muy mal las críticas señora Espejo y esa actitud, con visos de arrogancia, desluce un artículo tan valiente y veraz como el suyo. El que piensa distinto no es un enemigo a batir e insultar, sino otro ser humano (en este caso, una mujer) con otra visión. Eso simplemente. Y, por supuesto, coincidimos, el machismo es una lacra a erradicar. Atentamente, Jorge Moreno

      • mayo 28, 2013

        Elena

        :(

      • mayo 28, 2013

        Estitxu Espejo-S.

        Señor Moreno:
        Decir que estoy traumatizada y que escribo desde la rabia no es opinar; es, como poco, juzgar con una alegría digna de poco juicio.
        “Sinceramente, pienso que has quedado traumatizada y que el dolor te hace volcar tu rabia sobre el sexo masculino”.
        Si no sabemos distinguir la diferencia entre una crítica y un juicio de valor personal —eufemismo de insulto—, vamos mal. Muy mal. Y si defenderse es arrogante, ya no le quiero decir lo mal que continuamos.
        Buenos días.

      • mayo 28, 2013

        Jorge Moreno

        Con su contestación (a mi comentario) me reafirmo en lo antes dicho: encaja mal las críticas. Revise bien los textos y verá donde están los insultos sin necesidad de eufemismos.
        Atentamente, Jorge Moreno

      • mayo 28, 2013

        Estitxu Espejo-S.

        Señor Moreno:
        ¿Por qué si contesto a su comentario explicando educadamente que no estoy de acuerdo significa que encajo mal las críticas? ¿Encajar bien las críticas significa acaso tener que estar de acuerdo con ellas? En ese caso, me temo que usted y yo compartimos defecto. Tampoco ha encajado la mía.
        Me reafirmo en lo dicho.
        Que tenga usted un buen día.

      • mayo 28, 2013

        Elena

        Por insistentes alusiones. No creo haber insultado en ningún momento a Estitxu. He leído con interés y agrado su texto y he expresado una opinión, creo que en el tono más correcto. Simplemente he dicho que considero (a la vista de su artículo, es evidente que no tengo otros elementos de juicio) que saca conclusiones generales y catastrofistas de su dramática experiencia personal. Eso me hace pensar, quizá me equivoque, en que pueda existir algún tipo de trauma. Sufrir un trauma no es algo deshonroso, y me niego a aceptar que el hablar de posibles traumas sea insultar a nadie. Tampoco lo es el mencionar la rabia: es un sentimiento lógico y casi diría que noble cuando uno ha sufrido los terribles abusos de que se habla en el artículo. Sí se acerca más al insulto, en cambio, el hablar de “estupideces”, “cómoda venda en los ojos” (?) o “poco juicio”, o el asegurar que quien no comparta su visión de este delicado problema es “idiota o cómplice y, casi seguro, ambas cosas”. Esto incluso roza la calumnia: la complicidad con determinados hechos constituye un delito del que no es de recibo acusarme.

        No estoy dispuesta a perder los estribos y a entrar en una espiral de descalificaciones. Pero me reafirmo en lo hasta ahora dicho, con más motivos si cabe tras la respuesta que he recibido. No percibo la sociedad, en general, de la misma manera que Estitxu, al margen de que, obviamente, pueda reconocer que en ocasiones (apliquemos al sustantivo el adjetivo de excesivas, el de desgraciadas o el que se quiera) se dan abusos de hombres sobre mujeres. Eso no me convierte en machista ni en cómplice de nada.

    • Responder mayo 29, 2013

      P. Alejandra

      Elena, estoy de acuerdo contigo.

      Saludos.

      • mayo 30, 2013

        David Zaroff

        No se de que sirve ir dando las gracias a todos los que hablan bien del artículo y cuando alguien hace cierta crítica le contestas con semejante odio.

    • Responder junio 19, 2013

      alis_cb

      Querida amiga: creo que no has entendido ni una coma de lo que Estitxu ha querido explicar con este texto. No se trata de que a ella le hayan hecho o deshecho, sino de lo que todas, y digo todas, las mujeres hemos sufrido en algún momento de nuestra vida. No son violaciones, cómo tú las entiendes, pero sí agresiones cotidianas. A quién de nosotras no le han metido mano en el autobús, cuando tenía 14 años? A quién de nosotras no le han violentado con eso que el machismo llama “piropo” y que no es más que una manera más de degradarnos por ser mujeres? Si te lo piensas, encontrarás en tu vida momentos cómo esos o parecidos.

    • Responder diciembre 10, 2013

      Vandia

      Creo que has confundido los términos. Lo que te pasa a ti es la excepción y lo que ha contado Estixu es la norma.
      Y la negación que haces y llamar resentida a la autor es un modo de criminalizar a la víctima (sobre todo las victimas del machismo), muy enquistado por la educación machista.

      Yo he vivido muchas de las cosas que cuenta y otras peores. Todas machistas.

      No lo cuento con normalidad porque me avergüenzo de ello, porque sé lo que diria la sociedad en la que vivo de lo que me pasó.

      Eres la vergüenza de las mujeres.

  • Responder mayo 27, 2013

    Paula

    Joder. Me he puesto a pensar y creo que tienes toda la razón del mundo. He visto exhibicionistas, un día creo que me salvé de una agresión sexual por cambiar el camino de vuelta a casa y suplicarle a una persona por la calle que me acompañara hasta la puerta y he soportado un montón de comentarios que creo que nunca tendría que haber soportado. Y, de verdad, aunque soy feminista convencida, nunca me había parado a pensar en lo que he vivido como una normalidad.

    Es evidente que la presión social y lo que nos cuentan todos los días los medios de comunicación es tan retorcido como enfermo. Los roles que se perpetúan, la explotación sexual más zafia… pero tienes toda la razón, es más enfermo todavía que lo hayamos interiorizado hasta tal punto que ni siquiera consideremos un escándalo que una mujer normal haya vivido a lo largo de treinta y pico años situaciones de este tipo.

    Te agradezco muchísimo este texto!

  • Mil gracias por tus palabras. Es importante que lo visualicemos. A mí también me ha costado darme cuenta, pero cuando ves el puzle completo, aparte de enfadarte, te empoderas.

  • Responder mayo 28, 2013

    Emma Mitford

    ¡Qué buen artículo!

  • Responder mayo 28, 2013

    El Mostro

    Excelente.

  • Responder mayo 29, 2013

    P. Alejandra

    Primero, no comparto casi nada del texto, me refiero a las opiniones,y no me considero ni idiota, ni cómplice.
    Segundo, estas turbias historias que cuentas, y que lamento que te hayan sucedido, no son extrapolables a TODAS las mujeres.
    Tercero, yo siempre vuelvo sola a casa.
    No soporto el victimismo, la elusión de responsabilidades, ni la histeria.
    Saludos.

    • Responder mayo 29, 2013

      Luis Lloredo

      Mira, te voy a responder porque me parece que no es de recibo nada de lo que dices y que es de muy mala leche criticar a alguien con tanta ligereza cuando hace un artículo tan valiente y comprometido como éste.
      Primero: ¿Qué opinión no compartes?, ¿que vivimos en una sociedad patriarcal donde el machismo sigue campando a sus anchas, hasta el punto de que mueren en torno a 100 mujeres al año por ello? No es una opinión, es un hecho incontrovertible. Así que, si no eres idiota ni cómplice, no sé lo que serás. ¿Ciega? ¿Inconsciente? Hay veces en que la inconsciencia es culpable.
      Segundo: ¿Las historias que se cuentan no son extrapolables a todas las mujeres y a ti no te han pasado? Estupendo, qué suerte y qué bien por ti. A la mujer que escribe el artículo y a muchas otras, sí. En ningún caso se dice que sean extrapolables a todas las mujeres. El asunto es que a los hombres NUNCA nos pasan.
      Tercero: Qué bien que vuelvas a casa sola. Esa es una información muy relevante en términos políticos y morales. No sé cómo había vivido hasta ahora sin darle la importancia debida.
      Me parece que, ante una lacra social tan grave como la del machismo y la violencia de género, la elusión de responsabilidades es más bien la tuya.

      • mayo 29, 2013

        P. Alejandra

        Yo entiendo de otra manera la valentía y el compromiso. No veo esos valores en este artículo.

        Me preguntas qué opiniones no comparto. Ninguna. No estoy de acuerdo con su OPINION, su visión de la situación de las mujeres. No es real, no es extrapolable, repito.
        Veo que a ti, como a la articulista, te va la demagogia.

        Por supuesto que hay hombrtes acosados o maltratados, me parece otra opinión suelta con demasiada ligereza…

        Cito: “Lo que aún no he logrado es volver a mi casa de noche sola y sentirme segura. Me atrevería a decir sin miedo a equivocarme que ninguna mujer lo hace” De ahí mi afirmación de que soy una mujer que no necesita un varón guardaespaldas que la acompañe a casa. (Un consejo, si me permites, lee el gran artículo de nuevo antes de volver a ser sarcástico sin éxito)

        Responsabilidad es, por ejemplo, buscarse buenas compañías. Mis amigos siempre han sido chicos estupendos. Nunca me junté a los más “·macarras y malotes”… de esos siempre he huído. Responsabilidad es no acostarse con otra persona si no quieres…

        Saludos.

    • Responder mayo 31, 2013

      Daniel Robles

      Yo tampoco soporto el victimismo, creo que ha hecho mucho daño en nuestra querida España, hay que sobreponerse a los injusticias y luchar por superarlas, de nada vale gemir como plañideras.
      Daniel Robles

      • mayo 31, 2013

        J.A.T.Osa

        Llevo varios días leyendo los comentarios y diciéndome: “No te metas que ya pasará, que esto es un jardín donde mejor no entrar…” etc., etc.
        Pero hoy, mira tu por donde, quizás se ha abierto la verja de ese jardín y digo, “voy a entrar un poquito a ver como es esto”.
        Me gustaría saber que es eso de hablar de “victimismo”, en tono despectivo, cuando lo que hay son VÍCTIMAS. ¿Acaso no llevamos una de las semanas más sangrientas, con casi una mujer asesinada por día? ¿Deberíamos llamarlas “victimismas”? Pues no, son VÍCTIMAS ASESINADAS a manos de cobardes y miserables asesinos. ¿Y las familias de las muertas? ¿Practicarán el “victimismo” o serán también VICTIMAS?
        Pero con ser esto de una absoluta gravedad, lo cierto es que no hace falta que lleguen a sucedernos hechos como los que describe el artículo. Me gustaría invitar a las mujeres que lean esto a que recuerden y examinen, tranquilamente, cosas que a lo mejor nos pasan desapercibidas y que enseguida olvidamos porque ya estamos acostumbradas. ¿No hay determinadas miradas que nos resultan francamente desagradables? ¿No hay bromitas que te darían las ganas de despellejar a quien las hace? Ejemplo: hace años, un compañero de trabajo, hombre muy preparado, muy leído e intelectual, pensó que ese día yo debería estar guapa y, como un cumplido, me dice: “estás violable”. Que bien ¿no? que gracioso, le mandé a la mierda y todavía se molestó. Cuando el metro o el autobús van de bote en bote ¿no habéis sentido alguna vez unos misteriosos roces? podría llenar páginas y páginas recordando cantidad de “pequeñas” cosas que pasan inadvertidas pero que A LOS HOMBRES NO LES PASAN. Esta es la realidad y, por supuesto, algunas veces suceden también grandes cosas que no pasan inadvertidas y que no se olvidan jamás.

      • diciembre 10, 2013

        Vandia

        Perdone ud por quejarnos de que nos oprimen.

        Como siempre el objetivo equivocado. La culpa no es del oprimido por dejarse sino del opresor.

        Oye y que desde la tribuna se le llama muy bien lloricas a los demas. A ver si cuando tu vivas algo remotamente parecido no te quejas.

        Otro macho al que aguantarle las gracias.

  • Responder junio 1, 2013

    P. Alejandra

    Pongo literalmente un texto de la wikipedia: “Una víctima es quien sufre un daño personalizable por caso fortuito o culpa ajena. El victimista se disfraza por tanto de víctima, consciente o inconscientemente, simulando una agresión o menoscabo inexistente; y/o responsabilizando erróneamente al entorno o a los demás”.
    Evidentemente, una mujer asesinada es una víctima, una mujer insultada o golpeada… es una víctima. (Un hombre en esas mismas situaciones, también es víctima)
    Intentar disfrazar un hecho, exagerarlo, o no asumir la propia responsabilidad, es victimismo.
    Se están mezclando cosas.

    Repito: Los hombres también se ven sometidos a casos de acoso, maltrato… Me resulta curiosa esa afirmación rotunda, que he leído ya varias veces, de que “a los hombres no les pasa”. Es decir, que solo son víctimas las mujeres. Lo afirmais con la misma rotundidad que se puede afirmar que solo las mujeres pueden estar embarazadas, o que solo los hombres tienen próstata. En fin.

    • Responder junio 1, 2013

      J.A.T.Osa

      ¡Já! “Los hombres también se ven sometidos a casos de acoso, maltrato…”
      ¡Pues claro, naturalmente! Los hombres también sufren acoso y maltrato, sobre todo en el trabajo; los niños en los colegios cuando son víctimas de “mobbing”; los niños y las niñas, cuando son testigos de las palizas que sus padres propinan a sus madres; ellos mismos -los niños- también pueden sufrir maltrato por parte de padres y madres; ellos -los niños- a veces son utilizados, por algunos malditos padres, para llegar a la aberración “contra natura” de utilizarlos como vehículo de castigo a las madres, asesinándolos.
      ¡Pues claro, naturalmente! la violencia, y su resultante reguero de víctimas, existe desde que el mundo es mundo y sus manifestaciones y jerarquía de gravedad son tan innumerables como los granos de arena en desierto.
      Pero ahora, en concreto, nos estamos refiriendo a un tipo concreto de violencia y a un tipo concreto de “víctimas”. No sólamente se es víctima cuando a una le atropella un coche o cuando le cae encima una bomba, ¡no! ¿Acaso no es violencia que el catedrático que dirige tu tesis te ponga una mano en el muslo durante una reunión de trabajo y te quedes sin leer esa tesis? Pues yo creo que eso sí es violencia y deja sus consecuencias.
      Cada uno está en su derecho a mantener sus propias categorías y sus propias escalas de valor ¡faltaría más! Lo significativo es que un artículo como el de Estitxu haya levantado tal polvareda y una discusión que puede resultar enriquecedora.

  • Responder junio 1, 2013

    P. Alejandra

    Yo no me he ido del tema. Me estaba refiriendo a la misma violencia que vosotros/as. Los hombres también pueden sufrir violencia, de varios tipos, ejercida por parte de las mujeres. Las estadísticas dicen que es menor, pero la hay. Me parece increíble que se niegue.
    Y luego me hace gracia cómo se suben al carro de un problema tan grave gente que en realidad no lo sufre, se lo inventa, exagera, o lo hace para no asumir su responsabilidad.
    Según se expresa la articulista, afirma que todas las mujeres somos víctimas. Y no. Por supuesto que no. Ya digo, no a todas nos acompañan a casa por las noches.

    A mí no me resulta enriquecedor este debate, más bien me aburre. Sigo viendo victimismo y demagogia.

    Saludos.

    • Responder junio 1, 2013

      P. Alejandra

      Por cierto, un último apunte, ya que sacas el tema del uso de los hijos como vehículo de castigo… sí, eso lo hacen los padres, pero también las madres, y creo que ellas en mayor medida en este caso. En los divorcios, por ejemplo, según está la ley, las mujeres tienen todas las de ganar… y muchas juegan maliciosamente con esa ventaja por resentimiento y despecho.

      Aunque os duela no ser siempre las víctimas, los problemas de género no son unilaterales.

      Salud y saludos.

      • junio 1, 2013

        J.A.T.Osa

        No sabes cuanto me alegra saber que tu no has sufrido ningún tipo de violencia ni de acoso. Cuando te refieres a “vosotras/os”, es decir, mujeres/hombres, ¿en que categoría te englobarías tú? Pero vale¡eres una auténtica privilegiada!
        Gracias por alertarme de que “en realidad no lo sufre, se lo inventa, exagera, o lo hace para no asumir su responsabilidad”. A lo mejor soñé que me dijeron que estaba “violable”; a lo mejor soñé que el magnífico catedrático me puso la mano en el muslo; a lo mejor soñé que, cuando tenía 12 años y estaba en el cine con mis amigas, un repugnante sapo se puso a mi lado, se masturbó y arrojó su asqueroso líquido en el abrigo que yo tenía sobre mis piernas. A lo mejor lo soñé, porque nadie me explicó lo que era aquello, cuando llegué a casa con el abrigo asquerosamente sucio, pero yo lo sentí como algo repulsivo ¡con 12 años! Sólo me di cuenta de lo que había pasado muchos años después. Sí, a lo mejor soy una soñadora. Gracias por alertarme.

        Si te aburre esta discusión, por favor, deja de leer las opiniones y dedícate a algo más productivo.

        Salud

      • junio 1, 2013

        J.A.T.Osa

        ¡Ah! se me olvidaba: sugiero a todos los hombres maltratados y escarnecidos que se agrupen y formen el “Movimiento masculinista” para defender sus justos intereses.

  • Primero: Buenos días, o tardes, o cuando sea que leas esto.
    Segundo: Voy a intentar contestar una serie de cosas que comentas en tu primera respuesta.
    Hay ocasiones, como esta, en las que las respuestas a ciertos artículos —generalmente cuando el artículo es sobre feminismo— me sorprenden mucho, comentarios en los que, con un tono de lo más beligerante, se critican cosas que no he dicho en absoluto, y que no puedo entender de dónde salen. En este caso concreto, ¿quién ha dicho que las historias que he contado y que dices lamentar —dos líneas antes de acusarme de victimismo— sean extrapolables? Las historias nunca son extrapolables. Eso es una majadería que nunca he dicho. Lo que he pretendido es, partiendo de mis experiencia personales, trazar un testimonio más del machismo social.
    Es curioso que hables precisamente de histeria; vaya palabra más adecuada, ni hecho a posta. Realmente revelador. También a las sufragistas del XIX, gracias a quienes hoy puedes votar, las acusaron de histéricas y locas, pero sobre todo de histéricas, por aquello de sus úteros enfermos —échale un vistazo a la etimología de la palabra: soy una histérica de la histeria, o traducido al burdo significado directo, una loca del coño—. También a las feministas de principios de siglo XX, gracias a las que hoy puedes ir a la universidad sin disfrazarte de hombre o llevar escolta, a las feministas de los 60 en España, gracias a quienes desde el 78 las mujeres podemos abrir una cuenta en el banco como titulares, también a las de los 80, gracias a quienes podemos divorciarnos, y a las de los 90, gracias las que se creó una ley de igualdad para acabar con el techo de cristal. Estas igual sí te siguen pareciendo unas locas del coño. Quizá el informe anual de la ONU sobre discriminación por razón de género también te parezca una exageración, pero quizá no estaría mal echarle un vistazo a las cifras. Tranquila; al fin y al cabo, el hecho de que no se estudie feminismo el cole, ni en Filosofía ni en Historia sea causa de que todo esto te suene a locura colectiva. Y ya ni digo feministas; tampoco se estudian apenas mujeres escritoras en Literatura, y eso que en el XX hay ya más que hombres, ni científicas, ni pintoras, ni músicas… Pero, claro, debe de ser todo casualidad, o eso, o que eran todas unas inútiles que no merecen ser mencionadas. No hay que ponerse histérica; no es la nuestra una sociedad machista porque, al parecer, un día un amigo de un amigo te contó que a su primo le pegó su novia.
    Y volviendo a las conclusiones originales. Hablemos sobre el victimismo. Empezaré por contarte algo personal, que te puedes creer o no, y quizá no te merezcas que te lo cuente. Resulta que es la primera vez en mi vida que cuento públicamente la mayoría de las cosas que he contado en la primera parte de este texto, y lo he hecho ahora, precisamente, porque estoy empoderada —recuerdo haberlo mencionado en algún momento—, porque no creo que vengan a solucionarnos la papeleta y porque quiero ayudar a que se tome conciencia de un problema social grave, invisibilizado gracias a opiniones ligeras como la tuya, para poder tomar cartas en el asunto. De hecho, digo literalmente que ninguna institución va a venir a ayudarnos y que la única vía es la autodefensa feminista. O te has saltado esa línea, o igual es que también te parece que la autodefensa es una exageración propia del furor uterino, que hay que dejarse apalear por el machismo. Si no es ninguna de las dos cosas, me encantaría saber a quién te refieres cuando hablas de victimismo. ¿A mí porque he contado experiencias personales en las que he sido víctima del machismo, a las mujeres de las que hablo, asesinadas por sus maridos, o las putas asesinadas por ni contar como violencia de género? ¿O te refieres a las feministas por denunciar estas cosas y por luchar en general por tus derechos?
    En cuanto al tema de eludir responsabilidades, te digo lo mismo: ¿qué responsabilidad tiene el negro que no podía subir al mismo autobús que el blanco durante el ‘apartheid’ de Sudáfrica? Centrémonos, porque no es la víctima, sino el agresor quien tiene que asumir las responsabilidades. Es una cuestión de lógica simple y moral básica: quien comete el delito, y no quien lo sufre, es responsable. ¿O es que estamos al nivel de “la culpa es de las madres que las visten como putas”? Como quiero pensar que no estás ahí, daré por hecho que te refieres al feminismo. Bien, desde mi punto de vista, quien elude responsabilidades no es, precisamente, quien milita y trabaja activamente para combatir el machismo o quien denuncia el problema para trabajar por cambiarlos, porque, para tu información, eso es el feminismo, no lo contrario del machismo; mira a ver su definición. Y como te decía antes, no te agobies si no tenías ni idea de lo que era; tampoco es culpa tuya; no se estudia en los coles. No creo que creando un texto de denuncia como pretendía hacer yo, contando cosas duras de recordar para animar a trabajar la autodefensa feminista y crear conciencia en la medida de lo posible, eluda responsabilidades; más bien creo que la elude quien se niega a ver la realidad aunque le escupa en la cara. Es más cómodo, sin duda, negar un problema y culpar a quienes lo visualizan de histéricas en vez de luchar por combatirlo. Más cómodo y también más ruin porque, después, aquellas que lo critican se acaban beneficiando de los frutos esa lucha, como los casos históricos de los que ya te hablé.
    Con respecto a la violencia sobre hombres, a ver si con racismo lo vemos más clarito: durante los años del Ku klux Klan en EE.UU., por ejemplo, ¿podríamos decir que la sociedad estadounidense tenía un grave problema social con el racismo o por el hecho de que no todos lo blancos ni de lejos apalearan negros hemos de decir que el racismo no existió? El hecho de que, en aquella época, algún negro matara a un blanco, ¿invalidaría la lucha de los negros por la igualdad o el hecho de que la sociedad eminentemente racista fuera la blanca? Pues eso.
    Y una pequeña cosita: yo no he dicho que necesite a un machote para volver a casa; he reconocido que lo hago, pero que paso miedo. ¿De verdad vuelves absolutamente despreocupada por la calle de noche?
    Por cierto: tras publicar este artículo y entre Twitter, Facebook, mensajes privados de todo tipo, ‘e-mails’, etc., he recibido más de ochenta mensajes de mujeres amigas, conocidas y muchas desconocidas contándome experiencias parecidas a las que he contado, y también varios hombres diciendo haber vivido de cerca muchas de estas historias, haberlas presenciado, etc. Sólo dos personas habláis de traumas e histeria… Y yo me pregunto: ¿no será que sois vosotras quienes habéis tenido buena suerte?

    PD. Las creencias no son datos ni argumentos. “Creer” que no existe el machismo es cuestión de fe. Y decir: “Esto es demagogia porque yo no me lo creo o porque yo no estoy de acuerdo” es un sinsentido argumental.

  • Pido disculpas por las posibles erratas; estoy de viaje y escribo como puedo desde el móvil.
    Por cierto, no contesto desde el odio como he leído por ahí, pero no voy a permitir que me contesten que soy una pobre laica traumatizada. Contesto a las críticas, no a los insultos personales; ahora, que cada uno piense de mí lo que le salga de la pepilla y que me insulten tan a gusto. Estáis en vuestro derecho; para eso escribo con mi nombre completo en un medio abierto y público. Eso sí, también haré yo lo propio cuando me parezca y en el tono que estime conveniente según cada comentario.
    Si no nos gusta recibir contestaciones en tono desagradable, sugiero que las críticas se hagan en tonos tampoco desagrables. Suele funcionar así, en general, en la vida.

  • Responder junio 1, 2013

    Elena

    “¿Quién ha dicho que las historias que he contado y que dices lamentar —dos líneas antes de acusarme de victimismo— sean extrapolables?”

    Creo que tú, con expresiones como ‘yo, como os decía al principio, estoy en una situación privilegiada. ¿Imagináis la vida diaria de una mujer sin la suerte de mis recursos sociales, culturales y económicos?’, ‘las tías seguimos siendo ciudadanas de segunda y que ninguna institución va a hacer nada por remediarlo’ o ‘Si eres mujer y me has leído, te pido que te pares un ratito a pensar en la de veces que has pasado por cosas parecidas a las que yo he contado aquí’.

    “También a las sufragistas del XIX, gracias a quienes hoy puedes votar, las acusaron de histéricas y locas (…). También a las feministas de principios de siglo XX (…)”

    Tal vez el problema surja de seguir reivindicando a gritos lo que ellas ya consiguieron para nosotras.

    “Quizá el informe anual de la ONU sobre discriminación por razón de género también te parezca una exageración, pero quizá no estaría mal echarle un vistazo a las cifras.”

    Estaría muy bien que aportaras esos datos, y lo digo de corazón.

    “Tranquila; al fin y al cabo, el hecho de que no se estudie feminismo el cole, ni en Filosofía ni en Historia sea causa de que todo esto te suene a locura colectiva”.

    Puede ser, no lo niego.

    “Y ya ni digo feministas; tampoco se estudian apenas mujeres escritoras en Literatura (…). Pero, claro, debe de ser todo casualidad, o eso, o que eran todas unas inútiles que no merecen ser mencionadas”.

    Creo que nadie te impide mencionarlas, si lo deseas.

    “(…) Si no es ninguna de las dos cosas, me encantaría saber a quién te refieres cuando hablas de victimismo”.

    Ha sido Alejandra y no yo quien ha dicho esto, pero daré mi opinión. ¿Puedo llamar victimismo a atribuir todos los males que sufre la mujer (y tú en particular) a la mala fe del hombre y de la sociedad?

    ”En cuanto al tema de eludir responsabilidades, te digo lo mismo: ¿qué responsabilidad tiene el negro que no podía subir al mismo autobús que el blanco durante el ‘apartheid’ de Sudáfrica? Centrémonos, porque no es la víctima, sino el agresor quien tiene que asumir las responsabilidades.”

    No se trata de culpabilizar a la víctima, obviamente, y quiero dejarlo claro, aunque te dará igual y, si me respondes, sostendrás que defiendo a los agresores. Pero tal vez habrías podido evitar una parte de los problemas que te lastran. Nadie te obligaba a alternar con los chicos que abusaban de tus amigas, ni a ellas. Nadie a acostarte con hombres que no te gustaban. Sé que lo hacías (según reza tu artículo) por miedo a que te violasen. Ese miedo, entre otros detalles, es el que me hace pensar en algún tipo de trauma.

    “Es más cómodo, sin duda, negar un problema y culpar a quienes lo visualizan de histéricas en vez de luchar por combatirlo.”

    Yo no niego el problema. Pero me parece que tú lo exageras enormemente.

    “Y una pequeña cosita: yo no he dicho que necesite a un machote para volver a casa; he reconocido que lo hago, pero que paso miedo. ¿De verdad vuelves absolutamente despreocupada por la calle de noche?”

    Te aseguro que sí. No creo que la preocupación de la mujer promedio en esa situación sea mucho mayor que la del hombre promedio. A él también pueden atacarle, robarle, etc.

    “Por cierto: tras publicar este artículo y entre Twitter, Facebook, mensajes privados de todo tipo, ‘e-mails’, etc., he recibido más de ochenta mensajes de mujeres amigas, conocidas y muchas desconocidas contándome experiencias parecidas a las que he contado, y también varios hombres diciendo haber vivido de cerca muchas de estas historias, haberlas presenciado, etc. Sólo dos personas habláis de traumas e histeria… Y yo me pregunto: ¿no será que sois vosotras quienes habéis tenido buena suerte?”

    ¿Ahora es cuando yo digo que a mí me han escrito ochenta y uno para darme la razón o ya no estamos en el patio del colegio?

    “PD. Las creencias no son datos ni argumentos. “Creer” que no existe el machismo es cuestión de fe”

    Nadie niega que exista. Lo que sí es una cuestión de fe es sostener que es el problema central de nuestra civilización.

    Nada más, de momento. Me agrada que hayas dejado los insultos a un lado en esta intervención.

  • Responder junio 1, 2013

    Elena

    PD. Jamás te he llamado “laica”. De hecho, tu forma de razonar tiene mucho en común con la de las personas religiosas.

    • Mi respuesta era para Alejandra. Contigo ya hablaré en tu consulta psiquiátrica, donde me tratas de mi trauma y tal.

  • Responder junio 1, 2013

    Elena

    Perfecto, pero dado que en tus respuestas a terceras personas no dejas de aludir a mis palabras, me siento legitimada para intervenir por alusiones. En cualquier caso, me parece curioso que (después de haberme insultado reiteradas veces) te escudes en que he opinado que puedes sufrir un trauma para no responder a determinados argumentos. Cabría pensar en que es un subterfugio para evitarlo, pero no haré conjeturas. Al final, las palabras de cada una son lo que queda y lo que nos define.

    • ¿?
      Mi respuesta anterior era íntegramente dirigida al primer comentario de Alejandra en que habla de histeria, victimismo, etc.
      No hago ninguna mención al tuyo.
      Tú puedes sentirte legitimada e insultada cuando te venga en gana, faltaría más, y contestar a lo que quieras. Ahora, igual eres tú quien se lo tiene que hacer mirar porque esto se asemeja mucho a la manía persecutoria. Si quieres, te paso el número de mi psicoanalista; empecé a ir nada más me contestaste.
      Buenas tardes, de verdad, que no voy a seguir este juego tuyo.

      • junio 1, 2013

        Elena

        En la contestación a P. Alejandra haces alusión a argumentos que expuse en intervenciones anteriores y terminas mencionándome al decir que “Sólo dos personas habláis de traumas e histeria… Y yo me pregunto: ¿no será que sois vosotras quienes habéis tenido buena suerte?”. Si opinas que contestar educadamente a las alusiones indirectas y a una pregunta directa es manía persecutoria, creo que tienes un problema. Con estas actitudes autoritarias, esta cerrazón a razonar y esta facilidad para el insulto no le haces ningún favor a la causa feminista, y no haces sino alimentar los peores tópicos. Tú misma.

    • César Noragueda
      Responder junio 1, 2013

      César Noragueda

      Es lo que tiene intercambiar cuatro palabras con una persona y sacar la absurda conclusión de que sufre un trauma, que luego no te toman en serio.
      Estos psicólogos de tres al cuarto…

      • junio 1, 2013

        Elena

        Es lo que tiene decir que te acuestas con hombres que no te gustan porque crees que van a violarte y que vas por la calle con el móvil en la mano y el 112 marcado, que la gente piensa que tienes un trauma.

      • César Noragueda
        junio 1, 2013

        César Noragueda

        ¡Alumnos de Psicología del mundo, desistid y no estudiéis tanto, que con cuatro datos ya podéis diagnosticar a cualquiera!
        Qué nivel, Maribel.

      • junio 1, 2013

        Elena

        Eh… No era un diagnóstico, sino una impresión y una apreciación personal, creo que no ofensiva. Pero en fin, me alegra ver que el director de La Columnata tiene en tanta estima a sus colaboradores como para intervenir en los debates que generan y atacar a quienes los critican. Una lástima que no haga lo mismo cuando los referidos colaboradores se dirigen a los demás con insultos.

      • César Noragueda
        junio 1, 2013

        César Noragueda

        Mira, tiro listo; quien determina que alguien tiene un trauma es un profesional de la psicología o de la psiquiatría, y que cualquiera exprese “una impresión personal” señalando un supuesto trauma a raíz de una breve declaración es una estupidez idéntica a expresar “una impresión personal” señalando una posible tuberculosis porque alguien tosa. Te faltan, como mínimo, datos y, como mucho, formación para ello.
        Pero resulta que no es sólo eso: tratar de echar abajo una argumentación con semejante cosa supone una doble falacia: te metes con quien argumenta y no con sus argumentos y creas un hombre de paja al que derribas y crees que con ambas tontadas has derribado sus argumentos.
        Por otra parte, el director de La Columnata estima a su equipo pero no “interviene en los debates para atacar a quienes los critican” ni porque los critiquen: participo en los debates como uno más si me place, igual que el resto, y en este caso, para centrarme en esta sandez acerca del trauma.
        Y esto es otra falacia porque, aunque mis motivaciones para intervenir en este debate fueran las más pérfidas desde que el mundo es mundo, la réplica que te he dado acerca de “tu no diagnóstico” seguiría en pie.
        En cuanto a esos insultos de los que hablas, venga, pónmelos negro sobre blanco si quieres, que no me vendría mal reírme otro poco.

      • junio 2, 2013

        Elena

        Bueno, a partir de ahora me cuidaré de decir que me da la impresión de que va a llover si veo nubes negras en el cielo, no vaya a ser que alguien monte en cólera y me recuerde que no soy meteoróloga. Yo no he tratado de echar abajo ninguna teoría citando el posible trauma, ni muchísimo menos. La observación sobre el trauma ha ocupado dos líneas y no era más que una observación al margen. En cambio, me he extendido bastante para dar decenas de argumentos, que han sido sistemáticamente ignorados. Supongo que porque es más fácil agarrarse al clavo ardiendo del falso insulto que defender una postura ¿ideológica? dogmática e insostenible. En cuanto a los insultos que yo he recibido de la autora del texto, ya los hice constar arriba. Para empezar, ha llamado idiotas o cómplices a todos los que no compartan su cruzada. Lo de cómplices no es insulto, sino calumnia, un delito tipificado en el código penal. Y a mí, en concreto, me ha llamado, entre otras cosas, estúpida, además de remitirme a la última e insultante frase del artículo. Espero que le parezca muy gracioso y se “ría otro poco”.

        Le hago notar una cosa: si yo adoptara la actitud que ustedes toman, ahora le estaría acusando de machista por atacarme. No voy a incurrir en esa apoteósica necedad. Ya hay otros que lo hacen y el espectáculo es suficientemente asombroso.

      • César Noragueda
        junio 4, 2013

        César Noragueda

        Tú, Elena, puedes ver nubes negrísimas surcando el cielo y decir que probablemente lloverá, pero no puedes hacer lo mismo y decir que lloverá mañana o la semana que viene; ni siquiera puedes observar por la mañana y asegurar lo que ocurrirá por la tarde. Pero los meteorólogos, con métodos más sofisticados que alzar la cabeza al cielo abierto, sí pueden. Del mismo modo, no tiene ningún sentido que pretendas ver un trauma de la forma en que lo haces; eso es cosa, como ya he dicho, de psicólogos y psiquiatras, que tampoco harían ese diagnóstico únicamente con los mismos datos de que dispones tú ni a través de este medio. Así que te invito amablemente a dejar de seguir huyendo hacia adelante con este asunto.
        En cuanto a considerar “algo cercano al insulto” lo de las “estupideces”, la “cómoda venda en los ojos” y el “poco juicio”, como ya ha dicho Fernando Frías en los comentarios a su último artículo, “cualquier debate subiría muchos enteros si aprendiésemos de una vez que la crítica a un argumento erróneo, a una apreciación incorrecta o a una creencia infundada no son lo mismo que la crítica a la persona que los sostiene, y mucho menos son un insulto a esa persona”.
        En cuanto a la opinión de Estitxu respecto a quien, según ella, no se da cuenta del problema global de la violencia contra las mujeres, un insulto es tal cuando, como su propia definición indica, se hace con afán de ofender, y decir, básicamente, que no darse cuenta de un problema no es inteligente, que es de tontos, que tonto es el que no se percata de él, no me parece afán de ofender, más que nada porque es de cajón; del mismo modo que, a día de hoy, muchos ciudadanos dicen que los que no se dan cuenta de que la nuestra es una falsa democracia están ciegos o atontados, y los que se ofenden por ello y patalean lo único que hacen es desviar la atención del verdadero problema. Y respecto a lo de la calumnia, bueno, una cosa es hablar de simple complicidad y otra, muy distinta, es señalar complicidad delictiva o criminal. Hay que tener los conceptos claros.
        Y por último, nadie ha dicho aquí que replicar a una mujer en una discusión sea machismo. Eso, nuevamente, es desviar la atención del contenido de las réplicas, de si son razonables o no lo son. Y eso, como lo demás, no es jugar limpio en un debate.

      • junio 4, 2013

        Elena

        Huir hacia adelante, más bien, es obcecarse en seguir atribuyendo a una apreciación casual el valor de un diagnóstico clínico. Huir hacia delante es poner el grito en el cielo a causa de esa apreciación y negar que las palabras “idiota” o “estupidez” tengan un valor ofensivo (curiosa divergencia en la valoración de los hechos). Huir hacia delante es sostener que, al hablar de complicidad con el maltrato, quien lo hace se refiere a la parte no delictiva de esa complicidad (si es que tal cosa existe), aunque en ninguna parte del texto original se haga constar esa matización. Y no me hable usted de desviar la atención del contenido de las réplicas: como ya le he comentado repetidas veces y puede comprobar con un sencillo scroll, he argumentado extensamente acerca de temas relacionados con el artículo y sólo he recibido respuestas a la (marginal) apreciación relativa al trauma. Además de insultos y menosprecios, algunos de ellos por su parte: “mira, tío (?) listo”, “Te faltan, como mínimo, datos y, como mucho, formación” (si algo no me falta, precisamente, es formación, siento decepcionarle), “no me vendría mal reírme otro poco”. En fin, que, como dije más arriba, y por fortuna, las palabras quedan y las intervenciones previas están al alcance de cualquiera que desee leerlas y formarse una opinión. Creo que cada uno de nosotros ha quedado suficientemente retratado (y aquí no hago ningún juicio de valor acerca de quién ha salido bien o mal en la foto). Atentos saludos,

        Elena

      • César Noragueda
        junio 4, 2013

        César Noragueda

        Si decir que alguien tiene un trauma no tiene el valor de un diagnóstico, no tiene ninguno, Elena; es un sinsentido inaceptable, un dislate, hablar por no callar, pasarse de listo, como se quiera llamar, y no sirve para nada. Y cuando he hablado de que, como mucho, te falta formación para que esa “apreciación casual” no sean palabras vacías, me refería a formación psiquiátrica, por supuesto. No he dicho nada de que no seas una persona formada y no tengo motivos para ello. Y vuelvo a repetir que, incluso con formación psiquiátrica, no se puede señalar un trauma en nadie con los datos de que dispones. Es como si un coche se niega a arrancar y a mí me diese por sugerir que es cosa del carburador, siendo que no sé nada de automoción y ni tan siquiera lo he tenido delante: se me diría, con toda la razón del mundo, que calladito estoy más guapo; y si replicara, daría muestras de un orgullo ridículo.
        Así que, por favor, basta.
        Y en cuanto a lo de ‘idiota’, te has limitado a negar lo que he dicho (que un insulto es tal cuando, como su propia definición indica, se hace con afán de ofender, y que el uso del término es de simple lógica) sin aportar un solo argumento. Y lo que afirmamos de que calificar una idea no es calificar al que la sostiene tampoco es cierto y punto. ¿Por qué? Porque no. Será que, a partir de ahora, no vamos a poder decir que algo, lo que sea, es una tontería porque estaremos insultando a quien lo defiende, así que más vale que eliminemos el término de nuestra mente. Pues voy a copiarte un fragmento de un artículo propio:

        “… todo el mundo sabe que atacar una idea es atacar al que se la cree (…). Porque uno es lo que piensa, y si cambia de pensamiento, ya no es la misma persona, con iguales genes e identificación (…). Y si yo me quejase en una fonda de que un filete no está en su punto, los ganaderos, los que regentan carnicerías y los fabricantes de fogones y vitrocerámicas, en asociación y cada uno de ellos, deberían poder denunciarme”.

        Respecto a que en ninguna parte del texto original consta que la complicidad de la que se habla no sea delictiva, lo que no dice es que sí lo sea: eres tú la que ha creado la falacia del hombre de paja de que te están llamando delincuente; y dado que se puede ser cómplice de muchas cosas (porque sí, claro que existe la complicidad no delictiva) y serlo de un delito es algo muy concreto, se entiende que no habla de complicidad delictiva.
        Como ves, Elena, yo me limito a hablar de lo que he hablado desde mi primera intervención, y lo que añado responde únicamente a las réplicas que tú me has dado. Las reclamaciones por otras respuestas que has recibido o no a mí no me atañen.

      • junio 4, 2013

        Elena

        “Si decir que alguien tiene un trauma no tiene el valor de un diagnóstico, no tiene ninguno, Elena; es un sinsentido inaceptable, un dislate, hablar por no callar, pasarse de listo, como se quiera llamar, y no sirve para nada”.

        Maravilloso. Que nadie comente “Creo que estás resfriado” cuando oiga a alguien estornudar, a partir de hoy. Que nadie sin la titulación de entrenador hable de fútbol. Acabemos con esos dislates.

        “Y cuando he hablado de que, como mucho, te falta formación para que esa ‘apreciación casual’ no sean palabras vacías, me refería a formación psiquiátrica, por supuesto”.

        Se está metiendo en terrenos pantanosos. No sabe usted cuál es mi titulación, y tampoco voy a exhibirla aquí, porque no es necesario. Una persona sin ella puede intuir (no diagnosticar) que alguien que ha sufrido abusos en su infancia, que refiere acostarse con hombres que le desagradan por miedo a que lo violen y que camina por la calle con el 112 marcado y el móvil en la mano sufre algún problema. No es un diagnóstico. Es una apreciación lógica. Y para nada insultante. Y sí, es posible que me equivoque: nunca he sostenido lo contrario.

        “Y en cuanto a lo de ‘idiota’, te has limitado a negar lo que he dicho (que un insulto es tal cuando, como su propia definición indica, se hace con afán de ofender, y que el uso del término es de simple lógica) sin aportar un solo argumento”.

        El argumento que se da en el artículo para sostener que quienes no coinciden lo que se expone en él son idiotas es únicamente este: “Lo que digo está claro y quienes no piensen lo mismo son idiotas”. Pero aunque hubiera mil razones coherentes detrás de la afirmación, la palabra encierra un matiz peyorativo del que es difícil separarla. A usted no le gustaría que yo le llamase idiota por no entenderlo, y tendría absoluta razón si se ofendiera por ello.

        “Y lo que afirmamos de que calificar una idea no es calificar al que la sostiene tampoco es cierto y punto. ¿Por qué? Porque no”.

        Perdone, pero la frase “sólo puede ser porque eres idiota o cómplice” no califica la idea, sino a la persona. Se ponga usted como se ponga.

        “Será que, a partir de ahora, no vamos a poder decir que algo, lo que sea, es una tontería porque estaremos insultando a quien lo defiende, así que más vale que eliminemos el término de nuestra mente”.

        Me parecería muy bien su postura, de no ser porque acaba de pedirme que yo borre el término “traumatizada” de la mía.

        “Respecto a que en ninguna parte del texto original consta que la complicidad de la que se habla no sea delictiva, lo que no dice es que sí lo sea: eres tú la que ha creado la falacia del hombre de paja de que te están llamando delincuente; y dado que se puede ser cómplice de muchas cosas (porque sí, claro que existe la complicidad no delictiva) y serlo de un delito es algo muy concreto, se entiende que no habla de complicidad delictiva”.

        Eso lo entiende usted. Yo considero que la acusación de cómplice en estos temas es, cuanto menos ambigua, y desde luego, y en cualquier caso, enormemente fea. Porque yo discrepo en muchos puntos artículo y no me considero cómplice de nada ni de nadie.

        “Como ves, Elena, yo me limito a hablar de lo que he hablado desde mi primera intervención, y lo que añado responde únicamente a las réplicas que tú me has dado. Las reclamaciones por otras respuestas que has recibido o no a mí no me atañen”.

        En eso tengo que darle la razón. Le agradezco (al margen de que el tono de su primera intervención me pudiera parecer inoportunamente agrio) su actitud, su talante, su respeto por las palabras ajenas y el que se centre en debatir en lugar de en descalificar.

      • junio 4, 2013

        Elena

        PD.- Le ruego que me disculpe por haber contestado a su texto de este modo, citando las frases literales y comentándolas después. Sé que no es la manera más elegante ni educada de hacerlo, pero la extensión de nuestras intervenciones me ha hecho decantarme por ese sistema, para no dejar nada en el tintero.

  • Responder junio 2, 2013

    P. Alejandra

    Impresionante el linchamiento hacia Elena… Cito algo que ella ha dicho, porque me parece que ha dado en el clavo: “Tal vez el problema surja de seguir reivindicando a gritos lo que ellas ya consiguieron para nosotras.” Exactamente, hay gente anónima o conocida que ha hecho y hace cosas productivas por la sociedad. Y luego están los que se quieren colgar medallas…
    Vanidad. Sí, vanidad.
    Hay mucha gente así, que busca aplauso fácil, y encima si no lo consigue, berrinche.

    Vuelves a mezclar temas y a hacer demagogia. Por citar un ejemplo… lo del racismo y el negro perseguido… Sí, el negro era víctima en ese caso. Tú no eras víctima cuando elegías acostarte con chicos malotes y macarras. Tú eras responsable de ello (elusión de responsabilidades, victimismo).

    El problema de las personas que sí sufren violencia de género es serio. Por eso no soporto estos artículos.
    Se me olvidó añadir a mi primer comentario que además de no soportar el victimismo, la elusión de responsabilidades y la histeria, tampoco soporto la vanidad.

    Me alegra que conocieras la etimología de la palabra histeria. Exactamente, la elegí a conciencia. Histeria, sí.

    Parece que poco más se puede aportar…

    Saludos.

    • Responder junio 2, 2013

      J.A.T.Osa

      Realmente me fascina la facilidad que tienes, y la petulancia que te adorna, para emitir juicios de valor y especular (RAE: “Perderse en sutilezas o hipótesis sin base real”) sobre la vida y las acciones de los demás. ¿Que sabes tú de la vida de Estitxu? ¿Que sabes tú sobre los servicios que ella aporta a la sociedad? Me parece, querida, que estás patinando mucho, demasiado. Deberías andar con un poco más de ojo.

      Por otra parte, según el Diccionario de la RAE:

      “HISTERIA
      1. f. Med. Enfermedad nerviosa, crónica, más frecuente en la mujer que en el hombre, caracterizada por gran variedad de síntomas, principalmente funcionales, y a veces por ataques convulsivos.”

      !Vaya por dios! ¿Acaso eres la psiquiatra superwoman que, con su visión de rayos X, contempla las convulsiones de Estitxu? ¡Venga ya, por favor! No vendría mal un poco de seriedad. De las acepciones que la RAE da de la palabra “vanidad”, sólamente una hace referencia a la arrogancia. Las restantes puedes aplicártelas a ti: Cualidad de vano; Palabra inútil o vana e insustancial; Vana representación, ilusión o ficción de la fantasía.

  • Responder junio 4, 2013

    J.A.T.Osa

    Desgraciadamente la realidad se empeña en ser tozuda. Ahí tenemos al malnacido, hijo de perra de Bilbao. Confiesa haber asesinado a una mujer la semana pasada y ha dejado a otra mujer, Ada, en estado de coma. Posiblemente la ertzaintza encuentre a más asesinadas. Asesino en serie, sí, pero de mujeres, no de hombres. A lo peor hay quien piense que Ada se lo estaba buscando por ser prostituta. ¡Mierda!

  • Responder junio 4, 2013

    Alvarito

    Antes de nada felicitaros por el intercambio argumentativo, me parece sofisticado y educado por ambas partes. Anadiría muchisimas opiniones y matizaciones sobre el articulo de Estitxu pero serIa muy largo, me limitare a resaltar este fragmento:
    “También recuerdo muchas más ocasiones de las que me gustaría en las que acabé en la cama con tíos con los que no me apetecía estar, porque había empezado o permitido el flirteo y después tenía miedo de pararlo y de que pensara que era una calientapollas o, en el peor de los casos, el chico en cuestión decidiera por su cuenta y sin mi consentimiento que, llegados a ese punto, había que terminar lo que se había empezado”

    Del flirteo al polvo obligado,,sin medias tintas…

    Alguien que piensa q como “los tios” son violadores potenciales es mejor satisfacer sus deseos salvajes (ya que, como machos q son querrán violarte) por las buenas q por las malas,,,me sugiere lo siguiente:

    Con esas conductas, querida Estitxu, eres el ejemplo paradigmatico de la mujer esclava (sexual) q asume su condición gregaria, cuya unica mision es contentar al macho… Así q, antes de pretender (con tus articulos) iluminarnos, de lo falocrata y estructuralmente machista que es la espana occidental, comienza por cambiarte a ti revisando tus propias conductas…

    • César Noragueda
      Responder junio 4, 2013

      César Noragueda

      Con una lectura comprensiva queda bien claro que ese comportamiento se producía antes de conocer y abrazar el feminismo, no ahora. Así que su comentario está totalmente fuera de lugar.

      • junio 5, 2013

        P. Alejandra

        Entonces, ¿por qué pone esa parrafada como ejemplo de machismo? ¿Dónde está el machismo? ella es la que se acuesta con ellos, ella es la que lo decide… y también ella decide que son potenciales violadores todos.
        ¿Que más da que ella antes se considerara feminista o no? Es culpa suya pensar que los hombres van a violarla sin más.
        Evidentemente, no hace falta “ser feminista” para no hacer algo que no quieres.

        Es decir, que esa parte del artículo, como otras, solo quieren conseguir manipular de forma facilona… y no tienen nada que ver con el machismo, y mucho menos, con la violencia de género.
        Es ahí dónde más se palpa el victimismo. En muchas de las escenas que relata no hay machismo. Ve fantasmas donde no los hay…

      • César Noragueda
        junio 5, 2013

        César Noragueda

        Si Estitxu ve fantasmas donde no los hay, Alejandra, explícame, por favor, por qué existe un término como ‘calientapollas’ pero no uno que se refiera del mismo modo a los hombres; explícame por qué un hombre promiscuo es un ligón o un donjuán y una mujer promiscua es una puta; explícame por qué el porcentaje de hombres violados en la calle o asesinados por sus parejas o exparejas es ridículo comparado con el porcentaje de mujeres en las mismas circunstancias; explícame por qué las mujeres reciben un salario menor al de los hombres por realizar el mismo trabajo y no es al revés; explícame por qué la tasa de paro femenina es bastante más alta que la masculina; explícame por qué es a las mujeres y no a los hombres a las que les soban el culo en el metro o en el autobús; explícame por qué es a las mujeres y no a los hombres a quienes se increpa sexualmente en plena calle como si fueran un trozo de carne.
        Y cuando sepas explicarme todo esto, y otros hechos relacionados que seguro que he olvidado, quizá te hayas dado cuenta de algo y te dé por guardar, como le dijeron a Bergoglio, un silencio recoleto.

    • Efectivamente, de eso se trata: no lo vivía con miedo, como ya he dicho, sino con una especie de resignación. Casi como una esclava sexual. Eso es precisamente; así funciona en último extremo una sociedad machista, en eso nos convierte; una actúa como diciendo: “Uf, ya que he llegado a este punto, mejor no, no vayan a pensar que… o no vaya a ser que ya, en este lugar oscuro, él quiera seguir pese a mi negativa”.
      Y de ahí no se deriva que crea que todos los hombres son violadores, sino que me costaba mucho anteponer mi auténtico deseo por motivos de presión social. Todos —o igual sólo yo y me he vuelto loca— tenemos en nuestro imaginario historias en las que, llegados a cierto punto, el amante furtivo de una no acaba siendo agresor; de hecho, es uno de los tipos de violaciones más comunes, junto con los casos de familiares y allegados.
      También recuerdo que había un grupo de chavales en el pueblo en el que veraneábamos, algo mayores que nosotras, gente que ahora tiene su carrerita y su buen trabajo, no malotes de barrio, que solían jactarse entre ellos de una práctica muy guay que hacían los fines de semana. Si ligaban, llevaban a la chica de marras en coche a lo alto de una montaña cercana a ver las estrellas. Y una vez arriba, si no follaban, las echaban del coche y las hacían bajar andando. También habría que pedirles responsabilidades a ellas, imagino, por subirse en el coche con ellos. Claro.
      Y aprovecho este comentario para aclarar algo que comenta Alejandra. No eludo mi responsabilidad; podía haberme ido, claro que sí; el caso es que no lo hacía por miedo de una forma u otra, miedo a la presión social, al que dirán o, en última instancia, a encontrarme con un episodio violento. Ese miedo se da porque estas situaciones ocurren y las conocemos. Y eso es por machismo social, no porque todos los hombres sean violadores. Reconocer que vivía con miedo o presión ciertas situaciones no es hacerme la víctima, sino reconocer cosas muy patéticas que he aprendido a no vivir gracias al empoderamiento que da el feminismo. Desconozco por qué eso da tanta rabia.
      Por cierto, me alegra sobremanera que con 15 años no te fueras con los malotes de la clase; yo sí cometí ese error y no fui una niña modelo; ojalá… Bien, asumo mi responsabilidad por ser una adolescente boba y juntarme con los macarras en mi adolescencia. ¿Cambia eso que ellos atacaran y presionaran a las chicas más guapas para que se dejan tocar, llegando a cogerlas entre varios? Porque si lo cambia, o hay que pedir responsabilidades a esas chicas —como os dije, no fue mi caso porque no estaba buena y me salvé—, así que no entiendo cómo puede decirse que me hago la víctima tampoco. Estamos cayendo en algo muy turbio y muy jodido: estás culpando a las víctimas. Te pongas como te pongas.

  • Responder junio 5, 2013

    P. Alejandra

    Simplemente, Estitxu ve violadores donde no los hay. No quereis reconocer que ella, y solo ella, era la responsable de acostarse con esos chicos, que no violadores, y que por tanto, no es un ejemplo de machismo, ni de delito, que es lo que sería realmente, en tal caso.

  • Responder junio 5, 2013

    J.A.T.Osa

    Murió ADA, BESTIALMENTE TORTURADA Y ASESINADA por esa piltrafa, hijo de las ciénagas y de los estercoleros.

    No digo nada más. El artículo de Estitxu tiene hoy una mayor significación.

    • Responder junio 5, 2013

      Elena

      En 2001 (no he encontrado estadísticas posteriores, ya que curiosamente dejaron de publicarse 2006), 38 hombres fueron asesinados en el ámbito doméstico. Ese mismo año murieron 68 mujeres en idénticas circunstancias. Teniendo en cuenta que, en promedio, el varón es físicamente más fuerte que la hembra, sostener que el problema de la violencia doméstica es unidireccional resulta, como poco, falaz.

      He aquí los enlaces a estas estadísticas. Son del Ministerio del Interior:

      http://farm9.staticflickr.com/8116/8614832419_ca6cbf09e6_z.jpg

      http://farm9.staticflickr.com/8403/8615938702_1aa5fda761_b.jpg

      • junio 5, 2013

        J.A.T.Osa

        ¡Vale, querida! si te gusta intentar demostrar lo indemostrable, si te quedas a gusto poniendo a un mismo nivel la violencia contra los hombres que la violencia contra las mujeres, pues ¡venga, tu sigue! Aunque tanto argumento FALAZ como los que estás utilizando, resultan francamente absurdos, intolerables y dramáticamente aburridos.

    • Responder junio 5, 2013

      Elena

      No es un argumento. Son datos. Oficiales. Por mucho que a usted le molesten y la induzcan a escribir con mayúsculas.

      • junio 5, 2013

        J.A.T.Osa

        De verdad, no me molestan los datos. Me molesta la utilización que, a veces, se hace de los datos. En cuanto a “falaz”, las mayúsculas están utilizadas para oponerme al mismo adjetivo que tu utilizabas, una licencia poética.

      • junio 6, 2013

        J.A.T.Osa

        En fin, que se ha enredado usted en sus propios datos. Por supuesto que todas las muertes son execrables y, a este respecto, no entiendo que tiene que ver aquí María Teresa Campos cuyos programas no he visto nunca. Pero en fin, si quiere podemos analizar todas las muertes del mundo: terremotos, tsunamis, accidentes de circulación, escapes nucleares, guerras terribles, etc. Pero el hecho es que lo que aquí estamos tratando es la “violencia de género” que provoca decenas y decenas de víctimas femeninas y algunas cuantas masculinas. Violencia de género que está perfectamente reconocida y tipificada, que tiene unidades de la policia especializadas, que está legislada, etc., etc. Ahora bien, si usted se empeña en no renocerlo pues nada, no hay problema, usted piensa así y yo de manera diametralmente opuesta y ¡ya está!

        (Por cierto, mi nombre es Josefina, no Josefa)

      • junio 6, 2013

        Elena

        Perdón: Josefina. Obviamente la violencia en el hogar es un problema. Lo que sostengo es que ese problema se está exagerando y sacando de quicio, en parte porque ese tipo de noticias “venden” más y en parte porque hay gente a la que le interesa exhibir una pose política beligerante con un enemigo no ficticio, pero sí inflado. No me refiero con esto a ustedes, quiero aclararlo. Y, siendo más general, sostengo que hay machistas en la sociedad, igual que hay tontos de otra filiación, pero que, por fortuna, la sociedad no es estructuralmente machista. Yo no la vivo así, en fin. Y pienso que las actitudes exaltadas, tengan el origen que tengan, no benefician a las causas justas. Hacen que las reivindicaciones sensatas se conviertan en una parodia.

    • Responder junio 5, 2013

      Elena

      Esos datos acreditan que los maltratos (y asesinatos) de mujer a hombre son muy frecuentes en el ámbito doméstico y desmontan la afirmación, latente en el fondo de este debate, de que la violencia en la pareja es unidireccional y consecuencia casi exclusiva del machismo sociológico. No hago ningún uso de ellos: me limito a constatar una realidad. Que, insisto, a usted no parece gustarle.

      ¿O 38 asesinatos en un año le parecen poca cosa?

      • junio 5, 2013

        J.A.T.Osa

        ¡Por supuesto que has hecho una utilización torticera de los datos!
        Hablas de hombres y mujeres muertos en el ÁMBITO FAMILIAR, lo que, según tus propios datos, incluyen muertes a manos del cónyuge, a manos de hijo/hija, otro pariente y padre/madre.
        Pues bien, a manos del cónyuge, fueron asesinadas, en 2001, 42 mujeres. Hombres asesinados por su cónyuge, en 2001, fueron 3.
        Precisamente estamos hablando de maltrato a las mujeres por parte de sus parejas, ¿que clase de datos estás dando? El resto de hombres muertos, hasta llegar a los 38, son: 9, por hijo/hija; 19 por otro pariente y 7 por padre/madre.

        ¿Te parece poco 42 mujeres asesinadas en un año, por 3 hombres en el mismo período? Lo siento, pero estás mintiendo.

      • junio 6, 2013

        Elena

        Amiga Josefa, ¿podría usted proporcionarme algún enlace en el que se detalle la procedencia de los datos que aporta? Los míos tienen como fuente al Ministerio del Interior y en ellos no se detallan las matizaciones a que usted se refiere. Y en el caso de que sus datos provinieran de fuentes fiables (en ningún momento he dudado de su buena fe al aportarlos), ¿sostiene que morir asesinado por la pareja es más grave que morir asesinado por el hijo, la madre o la prima segunda? Ya sé que sin un marido malo-malísimo por medio no queda tan resultón el rasgarse las vestiduras en el programa de María Teresa Campos, pero ¿de verdad cree que unos asesinatos son más repudiables que los otros?

      • junio 6, 2013

        Elena

        Disculpe que dudara de sus datos, Josefa. En efecto, veo que el mismo reporte del Ministerio los detalla: el error ha sido mío. No obstante, me remito a lo dicho al final de mi anterior intervención. Y añado que en España se producen más de 1000 asesinatos al año, la mayor parte de hombres sobre hombres. Tan execrables e injustos, sin duda, como los 50 o 60 asesinatos anuales de mujeres a manos de sus parejas. En lo que se refiere a estos temas, el eje del problema no es el machismo, sino la maldad.

  • Responder junio 5, 2013

    Alvarito

    Considero q al comentario de Cesar Nogareda:
    “Con una lectura comprensiva queda bien claro que ese comportamiento se producía antes de conocer y abrazar el feminismo, no ahora. Así que su comentario está totalmente fuera de lugar” ya ha contestado P. Alejandra, con la que en ese aspecto estoy de acuerdo y no tengo mucho q anadir,,nobstante en otro comentario
    Cesar Nogareda, ha dejado en el aire una serie de preguntas que me gustaria contestar:

    Por qué no existe una expresión análoga a calientapollas en los hombres?
    Como sabeis el lenguaje es un producto historico, de manera que nosotros heredamos el lenguaje que hablaban nuestros padres, y nuestros padres el de nuestros abuelos, no obstante, cada nueva generación introduce nuevos usos. Esto explica que hayamos heredado esa expresión machista como “calientapollas” y explica tb que en nuestra generacion aparezcan expresiones analogas dirigidas a los varones como “ser un calienta”… Pero sí, en este aspecto concreto es un hecho q yo nunca he negado, q el trato se diferencia en grado…Es responsabilidad de los hombres y de las mujeres el insultar con mayor frecuencia a las promiscuAs q a los promiscuOs.
    Por qué el porcentaje de hombres violados y asesinados es menor?

    La respuesta a esta cuestión es facil y creo q no tiene mucho q ver con el machismo. Contare una anecdota como varon: una vez, en una interminable discusion de pareja, en un arrebato de ira, ella me dio una bofetada. La bofetada me dolio por supuesto, pero jamas tuve el temor de recibir una agresion mayor, una paliza etc… Simple y llanamente porq no podria hacerlo. Es un hecho estadistico (con causa en los genes) q los varones tienen mas fuerza fisica que las mujeres… con lo cual es dificil de imaginar (no digo yo q no haya pasado alguna vez) una violacion de una mujer a un hombre… Y por ese motivo tb los pocos asesinatos de varones llevados a cabo por sus parejas mujeres, suelen ser ejecutados con algun tipo de arma…etc… En fin, creo q esto tiene q ver poco con el machismo… el que uno sea capaz de llevar a cabo una violacion, presenciar el sufrimiento y no sentir ninguna compasion, le hace un psicopata no un machista….y vicebersa, uno puede ser un machista (es decir que piense q el papel social de las mujeres en la vida publica deba ser gregario) y ser a la vez alguien muy compasivo que jamas violaria a nadie…
    Los feministas soleis decir q un caso es consecuencia del otro, es decir, que el violador viola y el maltratador maltrata porq su ideologia machista le otorga ese derecho, le avala.. y no digo yo,,,q una sociedad que recluya explicitamente a la mujer a un papel secundario incremente el numero de varones q crean tener derecho a darle una paliza a su mujer de vez en cuando, pero repito, no creo q haya una relacion causal de antemano; el violador es un violador y el maltratador es un maltratador, y por ello deben ser juzgados y castigados, no por ser machistas…

    Por qué las mujeres reciben un salario menor en el mismo puesto de trabajo?

    Querido Cesar, esa informacion es simplemente falsa. El art. 14 de la constitucion consagra entre otras cosas el derecho de todos con independencia del sexo, a ser tratados como iguales, de forma q, si conoces algun caso concreto en el q el mismo tipo de trabajo, en la misma empresa, este peor pagado por ser mujer, lo denuncies. Es verdad q esa informacion se ha filtrado en los medios de comunicacion (quien diria q vivimos en una sociedad estructuralmente machista) como un mantra, pero es falso, q por ejemplo un camarero cobre mas dinero en el mismo bar q una camarera, solo porq esta segunda es mujer…FALSO
    Lo q si dicen las estadisticas es lo siguiente: El sumatorio total de los salarios de hombres en espana es superior al de las mujeres, y el numero de altos cargos, de cargos directivos, de altos ejecutivos en las empresas es mayor el de hombres q el de mujeres. Estas dos cosas son verdad, pero su causa no es q nuestra sociedad sea machista, sino q nuestra sociedad fue machista…. La generacion q actualmente ocupa los altos cargos de grandes empresas es la generacion q hizo sus estudios universitarios en la decada de los setenta… En esa generacion, tres cuartos de los estudiantes eran varones, eso explica q esa misma proporcion siga operando en la distribucion de altos cargos actualmente… desde ese analisis todo cuadra….La trampa q los feministas soleis hacer es hacer es la siguiente: cómo es posible q los altos cargos sean casi todo hombres,,,si HOY en la universidad hay mas mujeres q hombres… ese razonamiento es falaz…espera unos anos y ya veras…

    Por que a las mujeres les soban en el metro?
    De la misma manera que antes, la causa de esto hay q buscarla en la genetica, no en la cultura… No es el “machismo q nos impregna” el q hace q los salidos vayan al metro a rozarse…No,, la causa de esto es que hay salidos, sin mas…. Y la prueba de q el problema es aki el varon salido, no la ideologia machista q transforma a la mujer en un objeto de sobe, es q a mi (varón) alguna vez, tb algun salido ha intentado rozarme… La solución a esto no es, por tanto, impartir ideologia de género, sino poner a mas vigilantes de seguridad (“eh,aki,,un salido”)…

    Por que a las mujeres se les increpa en la calle como un trozo de carne?
    Esta pregunta me parece tb q presupone una mentira… Te animo a que te des una vuelta por la zona en la q se reunen los adolescentes a hacer botellon. Nunca has oido a un grupo de quinceaneras decir cosas del estilo “q no me entere yo q ese culito pasa hambre” entrre risas y bromas? En fin, creo q tan grotescas pueden ser ellas, como ellos…

    Bueno,,,me he tomado en serio tus preguntas, y las he intentado contestar, espero q tu o Estixtu hagais lo mismo,,,me interesan vuestras respuestas

    Saludos

    • Responder junio 5, 2013

      J.A.T.Osa

      ¡No sé en que mundo vives! No tienes ni idea de lo que significa el término “machismo”. Por favor estúdiatelo un poco porque, por ahora, tus comentarios sólo reflejan puro machismo.

  • Responder junio 5, 2013

    Alvarito

    Para jatosa: Lo q mas me gustaba de este intercambio esq hasta ahora habia sido educado y sin calificativos ofensivos: quiero la igualdad entre hombres y mujeres tanto como tu,,,y los asesinatos me duelen tanto como a ti,,,y me gustaria q me dijeras en cual de mis comentarios ves machismo

    • Responder junio 5, 2013

      J.A.T.Osa

      Dices:
      “el violador es un violador y el maltratador es un maltratador, y por ello deben ser juzgados y castigados, no por ser machistas…”

      Naturalmente que deben ser juzgados por violadores o maltratadores, pero ¿es tan difícil entender que los que violan, maltratan o matan a una mujer, lo hacen en la creencia absoluta de que tienen el derecho a hacerlo? No sabía yo que esto fuera tan difícil de entender.

      “De la misma manera que antes, la causa de esto hay q buscarla en la genetica, no en la cultura… No es el “machismo q nos impregna” el q hace q los salidos vayan al metro a rozarse…No,, la causa de esto es que hay salidos, sin mas…” ¿¿¿¿ ???? En fin, dices esto y te quedas tan tranquilo. O sea, que la genética manda que un salido esté en su derecho a sobar a una mujer en el metro. ¡Vaya, vaya! cuando se lo pregunte a un genetista, y me lo confirme, me quedaré más tranquila.

      Mira, se me hace muy largo contestar a todas tus afirmaciones. Soy ya mayor y me cansa mucho rebatir tantas cuestiones tan peregrinas.

      (Mi nombre es Josefina tendré que cambiar mi perfil porque eso de las iniciales no está demasiado bien).

  • Responder junio 5, 2013

    P. Alejandra

    En respuesta a Estitxu. Yo no estoy culpando a las víctimas, estoy culpando a las victimistas, como es tú caso. Ya me has dado la razón de que creer que los chicos con los que mantenías relaciones sexuales te iban a violar, es solo problema tuyo, no de ellos. Esa era tu creencia, fuera por los motivos que fuera. Y por tanto, usar ese argumento como ejemplo de machismo, como si realmente hubieras estado en peligro, es intentar crear una atmósfera de machismo inexistente, para apoyar tus creencias. Dices: “Reconocer que vivía con miedo o presión ciertas situaciones no es hacerme la víctima, sino reconocer cosas muy patéticas que he aprendido a no vivir gracias al empoderamiento que da el feminismo. Desconozco por qué eso da tanta rabia.”
    No me da rabia cómo actuabas, con quién te acostabas o no, o que cuentes tus experiencias. Es más, me alegra que “hayas superado” ciertos temas. Lo que me da rabia es que lo cuentes como si los hombres o la sociedad machista tuvieran la culpa. Y que además utilizaras los términos cómplice e idiota, para referirte a los que no pensamos que tú tengas razón.

    En respuesta a J.A.T.osa sobre lo que comenta de Alvarito… Realmente no sé quién está más desconectado de la realidad. Él solo ha argumentado preguntas que se han lanzado, y no veo machismo en las respuestas.

    Creo que sí queda herencia en determinadas cosas, como el lenguaje, de un machismo histórico. Pero es que los feministas siguen reivindicando asuntos ya superados.
    Es como gente que tiene ahora 20 años se queja de lo duro que fue la dictadura, como si en sus carnes la hubiera vivido… es patético.

    Por cierto, César Nogareda, el término equivalente a “calientapollas” es “calientabragas”.

    Saludos.

  • Responder junio 6, 2013

    Alvarito

    En primer lugar Josefina, me molesta esa pose de superioridad q has adoptado, sobre todo por que lo que dices no está a la altura de esa pose… Yo no me voy a poner a presumir de curriculum, ni de edad, ni de experiencia, se trata de tomarse en serio los argumentos y de responderlos, con independencia de quien los escriba…
    En segundo lugar, te rogaría que leyeras con un mínimo de atención lo que he dicho, por que yo no he dicho nada de lo que tu presupones. En cualquier caso te lo vuelvo a explicar, anque no tengas tiempo (tía sobrada) para entretenerte en cuestiones tan pregrinas…

    Mira genia, te repito: que el maltrato y la violación sean consecuencia del machismo es algo q los feministas teneis que demostrar… yo personalmente veo una relación muy débil, en cualquier caso te invito a que des alguna prueba…Repito, violar y matar exige falta de escrúpulos, de compasión, de empatía, exige ser un psicópata si quieres; y para eso no es necesario comprometerse con una aspiración sociológica (errada por supuesto) como es el machismo; y vicebersa se puede ser un machista y no ir por ahí violando y matando. Si el machismo fuera la causa de las violaciones, las palizas y los asesinatos, y la sociedad espanola es estructuralmente machista como decís, deberían ser asesinadas (esta es la logica de vuestro discurso queridos) millones de mujeres, practimente todas, y los asesinos no solo serían los hombres (xq el machismo es estructural), sino todos los que no han abrazado el feminismo, es decir, todos, menos vosotros y vuestros amigos. Es más, tu a mi, ya me has llamado machista un par de veces, asi q llama a la policía denunciando q un potencial violador maltratador se ha colado en un blog q conoces…

    Respecto a lo segundo, donde he dicho yo q los varones salidos tengan derecho a rozarse en el metro con la gente (no solo con las mujeres)??? No hay cosa q mas asco me de q un salido aliviandose en la via pública,,,de hecho hablo de q se incorporen vigilantes exclusivamente para ellos,,,como existen en japon por ejemplo… Lo q sí digo, es q la causa de que haya salidos en el metro q van a meter mano al personal no es el machismo, es q hay salidos (QUE NO TIENEN DERECHO A HACERLO) que entienden q es un buen lugar para pillar algo… Efectivamente, ese tipo de personajes suelen ser varones (practicamente siempre) y sus presas suelen ser mujeres (pero no siempre porq como escribi antes, a mi tb me han metido mano)… Este hecho nos dice dos cosas: que tenemos q buscar una explicacion de por qué los agentes de estos actos son siempre varones, y tb nos dice que esa explicacion no puede ser el machismo…Si la causa fuera el machismo, es decir, si la causa fuera que la falocracia espanola entiende que sus conciudadanos de primera, es decir, los varones, tienen derecho a sobar a los conciudadanos de segunda, las mujeres, no ocurriria lo q ha ocurrida muchas veces, q tb se mete mano a varones….
    Con lo cual solo nos queda explicar xq hay varones salidos q se deddican a meter mano al personal en el metro o en el bus,,,a mujeres cuando son heteros (la mayoria de los casos), o a hombres cuando son homo, a o lo que pillen cuando le dan a todo…. La causa una vez mas está en la fisiología masculina…La forma en la que se manifiesta la pulsion sexual masculina, generalmente, es diferente a la forma en que se manifiesta en las mujeres…Esto está hiperrequetexplicado y tiene q ver con una de las estrategias q la evolución bilogica ha llevado a cabo para perpetuar la especie…No me quiero entretener en porq esto es asi, (aunq si quieres una explicacion mas desarrollada no hace falta q llames a algun amigo genetista, yo mismo te la puedo dar) ,pero quiero dejar claro q esta explicación no significa q yo lo justifique y muchos menos q diga q tengan derecho…Lo que creo q hay q hacer es evitarlo, cortarlo, denunciarlo, con vigilancia, si hace falta tipificarlo en el codigo penal….

    Peregrinadas….Salidos, digo saludos

    • Responder junio 6, 2013

      J.A.T.Osa

      ¡Pues nada! mea culpa y mea culpa, deberé confesar todas mis malas defectos.
      Cuando digo que estoy cansada, lo digo literalmente, es decir, que soy ya algo mayor y al llegar determinadas horas del día pues, me canso y necesito dejar el ordenador.
      ¿Que voy de sobrada? Pues mira, no lo sé, a lo mejor, pero tengo ya más de 60 años y es la primera vez mi vida que me lo dicen porque mi personalidad es absolutamente la contraria.
      En cuanto a tus argumentos, si tú crees que todo el problema es genético y biológico, pues ¡nada, así será! ¿Que más quieres que te diga? Unos piensan así y otros piensa asá. De cualquier forma, me parece que te has pasado con tus insultos: “pose de superioridad”, “tía sobrada”,”genia”, y con la soez despedida “Peregrinadas….Salidos, digo saludos”.

      Pues nada, cada uno a lo suyo.

      • junio 6, 2013

        P. Alejandra

        JATosa, una pena que no entienda, o no quiera entender, los argumentos de Alvarito. No los veo machistas. Creo que él explica bien cada punto. Sin embargo usted, en su último comentario, no rebate ninguno de sus argumentos. No los rebate usted, ni ninguno de los otros comentaristas, hasta ahora, no sé si por incapacidad para ello.
        Como le decías a Elena más arriba, se supone que lo que os preocupa, aquí y ahora, es la violencia de género. Muy bien. Pero entonces no os molestéis cuando os desmonten parrafadas que añadís para dramatizar, o adornar el problema, y que no tienen nada que ver con dicho problema, y sí con que hay psicópatas que violan, hay salidos en el metro, y hay sentimientos de culpa por no haber sido más responsable en la juventud… que nada tienen que ver con el machismo.
        Os empeñais en victimizar a todas las mujeres del mundo. La articulista casi iguala la situación de la mujer en España a la de Afganistán. Me parece una frivolidad.

        Saludos.

  • Responder junio 6, 2013

    J.A.T.Osa

    Bueno, me dirijo a Elena y a Alejandra, a la vez, porque ambas dicen casi lo mismo.

    Como ya he dicho antes, respondiendo a Alvarito y a Elena, me parece muy bien que digáis todo lo que queráis. No hay ningún problema. Ni yo os voy a convencer a vosotros, ni vosotros me váis a convencer a mí. Así que ya está, todo sería muy aburrido sin disparidad de opiniones.

    Saludos

    Josefina

  • Responder junio 7, 2013

    P. Alejandra

  • Responder junio 13, 2013

    Sylvia

    Me ha gustado mucho el texto de Estitxu. Me parece que narrar la experiencia personal e hilarla con reflexiones de índole política son una buena manera de fijar postura, en este caso feminista.
    Luego me he sorprendido y más tarde divertido con los comentarios. Como dice la autora, una pensaría que España es un país avanzado en la lucha de la igualdad y en el combate a la violencia contra las mujeres, pero ya luego al leer estos ejemplares de sentido común al respecto y una se da cuenta que los componentes socioculturales del machismo siguen ahí tan presentes, tan reinventados, tan actualizados, tan reproducidos.
    En síntesis, los comentarios detractores están centrados la siguiente posición: “a mí no me ha pasado”, “yo no lo he vivido así”, etcétera, desde la cual pretenden que el mundo toma forma. Es decir, el mundo es como a mí me pasa.
    En cambio el texto comparte historias personales desde las cuales se alude a un orden social en que las mujeres (así, en plural) ocupamos un lugar de subordinación simbólico y factual en el mundo. Atención, nunca se dijo que ese lugar de subordinación fuera el mismo para todas las mujeres y tampoco se dijo que las mujeres no gocen de algunas posiciones de poder. La subordinación que una mujer vive en el metro cuando le tocan el culo es diferente de la que vive una mujer salvadoreña a la que no le permiten abortar aunque su vida esté en riesgo. También es diferente la de una prostituta nigeriana en Bilbao, que debe aceptar clientes aunque no le plazcan, que la de una CEO de empresa trasnacional que debe sonreír ante los piropos de su jefe. Y sí, claro, cada una de estas mujeres puede tener alguna posición de poder en alguna de sus relaciones sociales, pero que no subvierten la relación de subordinación en que se encuentran las mujeres en cuanto a su valor social.
    Mientras que las detractoras desestiman la existencia del machismo y de la violencia machista porque, dicen, es algo que le ha pasado a la autora y en último caso es su responsabilidad, ella ha explicado que su experiencia se vive en un sistema social y cultural compuesto de símbolos, instituciones, creencias, actitudes, valores,…
    Decir que ella y sólo ella era la responsable de acostarse con tales chicos es creer que las personas hacemos o no las cosas sin influencia alguna del contexto social y cultural. Para mayor referencia, por ejemplo, revisen algún sumario sobre los conceptos centrales de Pierre Bourdieu. A ver si la palabra habitus les dice algo.
    Me he identificado ampliamente con las experiencias narradas en el texto y se los dice una mexicana, de casi 37, que no vive en Ciudad Juárez. Si eso no les da algo para reflexionar sobre la subordinación de las mujeres y el valor social que tenemos en el sistema patriarcal, pues ni cómo ayudarles francamente.
    En fin. Lo que más mueve mi curiosidad, como siempre, y en eso soy categórica, es que hay mujeres que se sienten tan confrontadas cuando se habla de machismo, desigualdad, violencia… me parece que el orden simbólico y social del sistema sexo-género sí que provee refugio y cuestionarlo, desafiarlo y remontarlo supone una situación de inestabilidad e incertidumbre que pocas personas estamos dispuestas a experimentar en un mundo complejo que brinda de por sí muy pocas certezas.
    Ya para concluir no puedo dejar de comentar un par de cosas que me parecen hilarantes: Primero, ¿Wikipedia?, ¿para usar un concepto central en este tan séntido (así con acento) debate? Sean serias. Segundo ¿Qué el cuerpo sexuado determina al género y que eso es pura genética? Para empezar seguro quiso referirse a las diferencias cromosomáticas entre XX y XY. Para terminar, Margaret Mead y el resto de antropólogas y antropólogos que han investigado y mostrado cómo lo femenino/masculino se configura de diferente manera en cada sociedad y momento histórico deben estarse revolcando en sus tumbas… o en los asientos de sus cubículos universitarios.

    • Responder junio 14, 2013

      Elena

      Obviamente, Wikipedia no es la fuente de información más fiable. Pero, en fin, me parece a mí que sí lo será más que la experiencia personal de la autora del texto (y de la del anterior comentario). Seamos, estoy de acuerdo, serias. Negar a estas alturas las diferencias genético-instintivas entre hombre y mujer es, como poco, absurdo. Recomiendo, en este sentido, que lean el último ensayo de Nancy Huston, a quien no creo que se pueda acusar de retrógrada ni de machista, precisamente. El trabajo de Mead es interesante, pero se limita a explicar la configuración social de tres tribus vecinas de Nueva Guinea. Una de ellas era (vagamente) matriarcal, y en esa y en una segunda los hombres no se dedicaban a guerrear. Extrapolar eso y sacar la conclusión de que no hay una predisposición genética (asociada al sexo) a determinados comportamientos es, como poco, osado, aunque la cita nunca falte en boca de las pseudofeministas, que, cierto es, no disponen de muchos más argumentos que las animen en su cruzada. Más aún cuando en la inmensa mayoría de las sociedades y culturas, presentes y pasadas, hombre y mujer han venido asumiendo los roles sexuales que todos conocemos.

  • Responder junio 14, 2013

    P. Alejandra

    No sé qué tiene de hilarante el uso de la wikipedia, o la explicación biológica de las diferencias entre ambos sexos. Por mi parte, usé la wikipedia como fuente solo para describir el significado de víctima y victimista. No creo que eso sea poco serio. De todas formas, la RAE, que supongo que la considerarás seria de verdad… viene a decir lo mismo:
    “víctima.

    (Del lat. vĭctima).

    1. f. Persona o animal sacrificado o destinado al sacrificio.

    2. f. Persona que se expone u ofrece a un grave riesgo en obsequio de otra.

    3. f. Persona que padece daño por culpa ajena o por causa fortuita.

    4. f. Persona que muere por culpa ajena o por accidente fortuito.

    hacerse alguien la ~.

    1. loc. verb. coloq. Quejarse excesivamente buscando la compasión de los demás.

    Real Academia Española © Todos los derechos reservados”

    Creo que Estitxu, su artículo, encaja claramente en la acepción “hacerse la víctima” y no en la de “víctima”.

    Los detractores, como tú dices, simplemente hemos cuestinado que las situaciones vividas por Estitxu, ni son extrapolables a todas las mujeres ni, en la mayoría de las ocasiones, son consecuencia del machismo. Y esto viene porque ella a soltado cosas como… “Lo que aún no he logrado es volver a mi casa de noche sola y sentirme segura. Me atrevería a decir sin miedo a equivocarme que ninguna mujer lo hace.” (sí te has equivocado, Estitxu) o como: “La única vía es la lucha y la autodefensa feminista porque el cincuenta por ciento de la población mundial está jodida de verdad.” (eso es una frivolidad, mete a todas las mujeres del mundo en el mismo saco, ya sea en España o Etiopía, todas al mismo nivel… y aquí no estamos “jodidas de verdad”)

    A mí, personalmente, no me supone ninguna inestabilidad cuestionarme las cosas,es más, lo veo necesario. Pero cuestionar temas superados, o manipulados, me parece absurdo, y me irrita, por los motivos que ya he dicho en intervenciones anteriores.

    Yo solo percibo una cierta nostalgia de machismo, por llamarlo de alguna manera, en las feministas histéricas actuales.
    Ya digo, creo que el problema de la violencia de género, y sus consecuencias, a veces mortales, son muy preocupantes, como para ser frívolo…

    Saludos.

    • Responder junio 14, 2013

      Elena

      Lo curioso es que a Sylvia le parece improcedente que una exponga su experiencia personal para avalar la tesis de que la sociedad no es estructuralmente machista, pero aplaude que Extitxu fundamente, precisa y exclusivamente, en su experiencia personal (y la de sus amigas) la teoría de que sí lo es. Y la lógica dice que las cosas deberían ser al revés: si viviéramos en una sociedad falocrática y opresora, todas deberíamos sentirnos acogotadas por el yugo de la desigualdad. Parece, mire usted, que no es así, y que esta actitud exaltada y perpetuamente indignada es privativa de una minoría, es cierto que medianamente activa.
      Entiendo que la mujer golpeada por un novio salvaje sienta rabia, y pelearé por ella si está en mi mano (igual que pelearía por el mendigo agredido por un nazi o el niño abofeteado por un maestro). De ahí a vivir como una ofensa intolerable (y estructural) un piropo callejero va un trecho. Y, por cierto, si mi jefe en la empresa me tira los trastos, tengo tres opciones: pararle, amablemente o no, los pies (si sus proposiciones no me interesan), acceder a sus pretensiones (si me apetece), denunciarlo (en el caso de que se propase) o cambiar de empresa (si me siento incómoda). No creo que esa situación sea diferente a la que vive un hombre a quien le toca un jefe cabrón. Es posible que no tenga que aguantar piropos, pero sí tendrá que reírle los chistes y tolerar desprecios. No es la sociedad: es la gente. Hay jefes que se aprovechan de su situación de poder y empleados que lo permiten.

      • junio 14, 2013

        Elena

        *Eran cuatro opciones.

      • junio 14, 2013

        P. Alejandra

        Tú lo has dicho, Elena. Verdaderamente, casi siempre hay opciones, sobre todo en España, y en cualquier otro país desarrollado. Excepto cuando unA adopta la actitud cómoda de echar la culpa de todos sus males al otrO.

  • Responder junio 17, 2013

    Alvarito

    Espero impaciente la respuesta de dona Sylvia…

    P. D: Jamás he visto a una feminista con un discurso la mitad de inteligente que los de Elena y P. Alejandra

  • Responder junio 19, 2013

    Alvarito

    Dios me libre !!!!

    • César Noragueda
      Responder junio 19, 2013

      César Noragueda

      No creo que ningún ser imaginario le libre de nada, ni los dioses ni el Chapulín Colorado.

  • Responder junio 19, 2013

    Alvarito

    ¿Y tu eras el que diferenciaba entre los discursos y las personas?

    Es obvio que se puede acceder al ¿pensamiento? de los feministas (aquí lo estoy haciendo) sin tratar (afortunadamente) con los feministas…

    • Responder junio 19, 2013

      Estitxu Espejo-S.

      Si tuvieras idea alguna de lo que es el feminismo, sabrías que no existe un sólo discurso, que hay cientos de ellos, no sólo uno. Y miles de mujeres que lo trabajan desde muchas perspectivas diferentes.
      Si no has escuchado nunca a una feminista con un discurso más inteligente que el que sostienen estas dos personas, me temo que has escuchado a muy poquitas feministas. Una lástima. Marta Nussbaum también debe de ser tonta. Por ejemplo.
      Algún día me voy a poner a opinar yo y darle cera a los comentaristas de automovilismo, de lo que no tengo ni idea y ni he visto jamás las carreras, y si alguien se le ocurre decirme que no sé de lo que hablo, responderé, muy ufana, que es que no permiten a nadie opinar, que son unos autoritarios, que desprecian la libertad de expresión, y ya de paso, que son unos feos histéricos y bigotudos.
      ¡El debate es libre, claro que sí! Incluso llamar a cualquier cosa debate también. Otra cosa es que no sea cierto.

  • Responder junio 19, 2013

    P. Alejandra

    Me hace gracia que los que se autodenominan feministas, crean que son los únicos que se preocupan por el bienestar de las mujeres. Yo no me considero “feminista” como tal. Sin embargo, soy mujer, motivo más que suficiente para pensar en mis propios intereses. Y en el caso de que fuera hombre, estoy convencida de que me preocuparían los intereses de mi madre, de mis hermanas o de mi novia.

    Entonces maticemos el término feminismo.

    Si feminismo es igualdad de derechos, DEBERES… entre hombres y mujeres, perfecto. Por supuesto, estarás conmigo, Estitxu, que habría que tener en cuenta las diferencias entre ser hombre y ser mujer en algunos aspectos porque, aunque os pese y, por suerte, somos diferentes. Las mamás pueden solicitar hora de lactancia en el trabajo, por ejemplo, los papás, evidentemente, no pueden tener ese motivo. Las mamás pueden solicitar la baja por embarazo de riesgo, los papás no estarán en esa situación nunca.
    Aunque yo a todo eso, personalmente, no lo llamaría feminismo, porque ya hay una desviación en la propia palabra hacia uno de los sexos, en este caso, positiva, cosa que en el caso de machismo, es negativa… en fin, eso es cofuso…

    Pero por todos, y todas, es conocido ese tipo de feminismo exaltado, y que llega a ser ridículo y poco serio (nunca olvidaré el forzado “miembras” de Aído…) Ese feminismo que pretende que la mujer tenga ventaja sobre los hombres, cosa que me parece más machista que nada, (ninguna persona debería tener ventaja por tener útero, sino por tener capacidad) y el mismo feminismo que culpa a los hombres de hoy, de todos los males de ayer… y aquel que criminaliza a todos los hombres, solo por tener testículos.
    Según se expresa Estitxu en su chillón artículo, yo la percibo en este tipo de feminismo. En el mismo que la señora Lidia Falcón protagoniza en el enlace que adjuté hace días.
    Estitxu afirma que vivimos en una sociedad estructuralmente machista, y lo dice desde su opinión personal, y se enfada cuando otras, en esta misma sociedad, no opinamos lo mismo, no nos sentimos jodidas como ella. Ella culpa a los hombres de cosas de las que ella es responsable. Ella llama machistas a los violadores, y se queda tan agusto.
    Este tipo de feminismo, el de la contradictoria “discriminación positiva” hacia la mujer, es el que critico.

    Y por supuesto no hace falta ser feminista para opinar sobre este artículo.
    Para opinar sobre la historia del feminismo, o la literatura feminista, tampoco hace falta ser feminista, hace falta haber leído sobre el tema, solamente, y luego estar a favor o ser crítico con el tema.
    Pero voy más allá, para criticar un artículo que habla sobre una opinión de lo que ocurre actualmente, no hace falta ni saber que existe el feminismo, cosa imposible, solo hace falta ser justos con la realidad.

    Saludos.

  • Responder junio 19, 2013

    P. Alejandra

    Añado…. Creo que aquí nadie se queja de autoritarismo, o de falta de libertad de expresión, todo lo contrario, ya que siempre se publican todos los comentarios, lo cual se agradece al creador de La Columnata. Así que otra vez, Estitxu, estás exagerando.

    Lo único que juzgo, es la incapacidad que tenéis de defender vuestra postura inicial ante los argumentos propuestos.
    Vosotros mismos habéis lanzado preguntas y sentencias que, por ejemplo, Alvarito ha rebatido, y luego las habéis ignorado, por eso, como tú dices Estitxu, no hay debate, porque cambiás de tema, o ignorais lo que no os interesa.

    Saludos.

    • César Noragueda
      Responder junio 19, 2013

      César Noragueda

      Sí, Alejandra, sí. Lo nuestro es “incapacidad”, no cansancio después de taitantos comentarios ni falta de ganas de seguir dándonos cabezazos contra un muro que ni siquiera tiene claro lo que significa esencialmente el feminismo; estamos incapacitados para responderos debidamente, y lo hemos demostrado a lo largo de estos diez meses y pico con nuestro trabajo. Nuestra incapacidad es tal que deberíamos cederos el puesto aquí para que publiquéis artículos e iluminéis al mundo. Y es una pena que Virginia Woolf, Simone de Beauvoir o Clara Campoamor estén muertas, porque hasta a ellas podríais iluminarlas.
      Pero es que ¿sabes qué? La linde se acaba.

      • junio 19, 2013

        P. Alejandra

        Precisamente, yo no pretendo iluminar a nadie. Fue Estitxu la que intentó iluminarnos con su brillante artículo.
        Es lo que tiene publicar este tipo de artículos chillones, que no toda la gente te va a dar una palmadita en la espalda.
        Si tratarais el tema con seriedad, quizá os tomarían más en serio.
        Los feministas de hoy, no sois los autores de los éxitos del pasado. Los problemas actuales, no son los mismos tampoco.
        Cosas que decís que son machismo, no lo son.

        Quizá tienes razón y no sé que es, en esencia, el feminismo porque, como la propia Estitxu ha dicho, hay cientos de discursos. Yo me limito a criticar vuestro discurso feminista, con su tufillo manipulador de la realidad y su victimismo.

        Saludos.

      • junio 19, 2013

        Estitxu Espejo-S.

        Chillar = decir cosas con las que no estoy de acuerdo.
        Tratar temas con seriedad = decir lo que yo quiero que digas.
        Usar el sarcasmo = exagerar.
        Igualdad = intentar que las mujeres estén por encima de los hombres.
        Saber o haber leído sobre feminismo = mezclar en mejunje singular género, sexo y sexualidad; eso sí, conozco mucho a las clásicas, pero digo que las feministas se empeñan en que somos iguales.
        Verdadero feminismo = el que decida yo; eso sí, sin distinguir cuál es cuál y tirando de lugares comunes como la manida anécdota de la tonta de Bibiana Aído.

        Y, si sigo, me tiro aquí una eternidad con tantos conceptos del revés o manipulados. Así que sí, querida, lo que tú digas; tienes razón, yo ya me siento incapaz de contestar. Pero no por falta de argumentos míos, que te he dado de sobra, sino por tu absoluta falta de base, mezcolanza de ideas, churras y medinas todas a precio de manzanas golden, porque estoy ya harta del tonito con el que contestas y, ¡por supuesto!, porque tengo que ir a hacerme pasar por auténtica feminista con mis amiguitas matahombres histéricas.
        Así que muy buenas tardes, que tengo un límite aunque tu cerrazón no lo tenga.

      • junio 19, 2013

        Elena

        No, Estitxu, no:

        Chillar = decir las cosas a gritos y empleando exageraciones tremendistas.

        Tratar temas con seriedad = molestarse en leer lo que dicen los demás y evitar contestar con consignas y muletillas.

        Etcétera.

        Tus “argumentos” no los encuentro por ninguna parte. Los de Alejandra, Alvarito y míos ahí están.

        Insisto en lo que dije hace días: el texto pone a cada cual en su sitio y en esta foto cada cual sale como es.

      • junio 19, 2013

        J.A.T.Osa - Josefina

        Muuuuy requetebién!!! Elena, Alejandra y Alvarito, ya os hemos dicho que tenéis toda la razón, que vuestros argumentos son geniales y que nos rendimos ante vuestra elocuencia. ¿Vale?
        Pues ahora ya podéis estar tranquilos, a cenar y a la camita a descansar de los arduos días que todos sufrimos. Pero, antes del descanso, a lo mejor tenéis algo de tiempo para leer, o escuchar, los estremecedores testimonios que se van sucediendo en el juicio contra el presunto asesino, José Bretón, una pobre víctima de las mujeres.

        Josefina

        P.D.: Lidia Falcón siempre ha sido una majadera. Ponerla como ejemplo de feminista es como si yo pusiera a Mortadelo como ejemplo de los gentes del CNI.

      • junio 19, 2013

        Elena

        Por cierto, yo sí me considero feminista. Considero que somos esencialmente iguales a los hombres y que tenemos los mismos derechos y obligaciones(como señala Alejandra) que ellos. Por eso estoy en contra de las políticas de cuotas, de las leyes asimétricas, de la criminalización de cosas tan naturales como el cortejo y de la propagación de la idea de que oscuros poderes machistas oprimen a las mujeres. Con actitudes como las vistas aquí (en las autoproclamadas activistas de la causa) se hace daño al feminismo: en la sociedad existe la lógica percepción de que el feminismo es cosa de exaltadas, dado que son las que más levantan la voz para hacer llegar su torcido mensaje. Un dato preocupante: sólo el 1’7% de la población se considera feminista. la cifra la da El País que (creo) no es precisamente el boletín oficial del falocentrismo. Sin embargo, si preguntas a cualquier persona sensata, te dirá que piensa que el hombre y la mujer son, en cuanto a derechos, exactamente iguales. Estas actitudes desquiciadas solo logran que la gente se avergüence de decir o pensar que es feminista. Enhorabuena.

        Aquí el enlace al dato citado:

        http://elpais.com/elpais/2013/05/30/eps/1369925141_966414.html

  • Responder junio 19, 2013

    Elena

    Ps. La última intervención de Josefina es una excelente muestra de la línea argumentativa de los defensores del artículo en este debate. Se coge una noticia luctuosa, se pone el grito en el Cielo, distorsinando cuanto sea necesario, se proclama que la sociedad está corrompida, se descalifica a quienes no piensen lo mismo. Etc.

    El que Bretón sea un asesino no implica que la sociedad sea asesina y machista, señora. Como el que los hooligans del fútbol maten gente no implica que la sociedad sea asesina y hooligan.

    Nivelazo.

    • César Noragueda
      Responder junio 19, 2013

      César Noragueda

      Oh, perdónanos, Elena, por haber basado todos y cada uno de nuestros argumentos en “noticias luctuosas”. Y perdona a los historiadores, antropólogos y filósofos que han basado sus análisis acerca de la sociedad patriarcal, de sus características y reacciones ante la acción feminista, en lo mismo. Pero debes comprendernos: estamos todos traumatizados… ¿o es que va a llover?

      • junio 19, 2013

        Elena

        En noticias luctuosas y desgraciadas experiencias personales, para ser más precisa. Al menos es lo que se ha leído aquí. En cuanto a los historiadores, antropólogos y filósofos que hayan basado sus análisis en noticias de la tele, que no digo yo que no los haya si usted lo afirma, sólo cabe poner en duda su metodología y por tanto los resultados de su trabajo. Si quiere volver a sacar a colación lo del trauma, usted mismo: yo llevo semanas sin aludir al tema. Creo que va a llover, en efecto.

      • César Noragueda
        junio 22, 2013

        César Noragueda

        ¿Sabes? Conozco a un técnico que arregla la captación de ironías atrofiada.

      • junio 24, 2013

        Elena

        Pregúntele a ver si lo que está atrofiado no es su capacidad de generar mensajes irónicos. Y en cuanto a esos supuestos historiadores, antropólogos y filósofos que han probado la abominable vigencia del patriarcado, estaría muy bien que alguien reprodujera aquí sus tesis. Porque, si no, va a tener que pensar una que son similares, en cuanto a hondura y rigor analítico, a las que se han venido enarbolando hasta ahora.

        Pd.- Si va a soltar cuatro nombres buscados en Google y salir corriendo, no le recomiendo que lo haga. Ya ha visto usted lo que ha pasado con la Nussbaum.

  • Responder junio 19, 2013

    alis_cb

    Estitxu, gracias, gracias, gracias. Artículos cómo este son necesarios, no, que digo, imprescindibles. Hay que seguir diciendo, una y mil veces, que no hay nada ganado, que a nosotras aún nos queda un largo camino que recorrer y que necesitamos que los hombres, también lo caminen a nuestro lado. Es un lujo también poder seguir el hilo de comentarios, de todo se aprende.

  • Responder junio 20, 2013

    Alvarito

    Como ha dicho alguno ya, yo tb estoy algo cansado, y lo escrito escrito está… Sólo hay una cosa que voy ha anadir (aunq a lo mejor se hace larga), y lo hago porq creo q se ha dicho una majadería intolerable…

    Efectivamente hay muchos tipos de feminismos, tantos como autores,cada uno con su estilo, con sus matices, algunos intelectualmente muy solventes, y otros no tanto… En cualquier caso, es perfectamente posible trazar una linea divisoria entre dos tipos de discurso feminista: uno en perfecta conosonancia con el pensamiento moderno de corte humanista heredero del pensamiento ilustrado; y otro de corte posthumanista, posmoderno si quieres, que propone una ruptura total con el discurso clásico de la filosofía…. Tu discurso Estitxu (no es el unico articulo tuyo q he leido), encaja perfectamente en el segundo grupo, tiene todas las carcterísticas del pensamiento débil: uso antojadizo de los datos, desprecio por la argumentacion lógica, ausencia de un aparato analítico solvente, y un uso ilimitado de la interpretación… Ese tipo de feminsmo es el q yo desprecio y considero poco inteligente… Cuidado no te estoy llamando tonta, hablo de tu discurso, obviamente (sobra decirlo) doy por hecho q eres inteligente.
    Rompiendo con mi deontología personal ensenaré los galones… Soy profesor de filosofía y creo conocer razonablemente bien la obra Martha Nussbaum,citada anteriormente (a esa majadería me refería) por dona estitxu. Citar a la Nussbaum como ejemplo de pensadora feminista me parece como poco incorrecto y como mucho una chorrada… Nussbaum es una filosofa politica q piensa desde el aparato analitico de aristoteles, su discurso nada tiene q ver con el tuyo, ha criticado el feminismo subvencionado y a las feministas occidentales que luchan contra un enemigo imaginario… No obstante ella se reclama feminista, como han hecho Elena y P.Alejandra, y como yo haría sino fuera porq seguramente me confundirían (al oir la palabra feminista) con alguien q piensa como tu. Eso te ha pasado a ti con M. Nussbaum q has oido q es feminista y te crres q tienes algo en comun con ella…
    Lo q ella dice en su obra “Las mujeres y el desarrollo humano: el enfoque de las capacidades” es que la politica internacional debe ser feminista, queriendo decir simple y llanamaente q en aquellos paises en los q de verdad la mujer esta factimente discrimanada (a través de leyes explicitas, de burkas, de ablaciones, de piedras; no de los extranos mecanismos simbolicos de los q tu hablas y no ejemplificas) la politica debe ser feminista… es decir debe aspirar a hacer cumplir un orden igualitario para hombres y mujeres en consonancia con los derechos humanos, cosa que yo suscribo… Ala lo tuyo,,,lo tuyo es otra cosa querida..

    • Responder junio 20, 2013

      Luis Lloredo

      Pues, Alvarito, para ser profesor de Filosofía, tiene varias lagunas llamativas. ‘Añadir’ se escribe sin ‘h’ y ‘hala’ se escribe con ‘h’. Respecto a las majaderías, en fin, las suyas se acumulan en su último comentario de forma pasmosa. Y si es usted profesor de Filosofía, me parece que le va a tener que dar un repaso a algunos temas.

      Martha Nussbaum es feminista, claro que sí, desde muchos puntos de vista. ¿Que tiene discrepancias con algunos sectores del feminismo? Claro que sí. También las tenía Trotsky con Lenin y no por ello dejaba de ser marxista. Me parece que lo que ocurre aquí es algo de lo que ya se ha denunciado en otros comentarios: si te gusta o interesa alguna pensadora, escritora, etcétera, no puede ser feminista al mismo tiempo, porque lo ves como si eso fuera un desdoro, una barbaridad o una postura insostenible. Desde luego, por lo que he visto en uno de sus comentarios, usted se vanagloria de no juntarse con feministas.

      Y hablando de majaderías, en fin, me remito a las que usted hace respecto a lo poshumanista y lo postmoderno. Son dos de las etiquetas más manidas y menos rigurosas de la filosofía contemporánea. ¿Qué problema hay con la posmodernidad? Hay muchos sectores en la posmodernidad. Es más, prácticamente toda la filosofía que se hace hoy en día es posmoderna aun sin quererlo. Nussbaum es una clásica desde el momento en que retoma a Aristóteles, pero su planteamiento de la ética y las virtudes no puede ser más crítico con la modernidad ilustrada à la Kant o à la Rousseau. Se mueve en un paradigma totalmente premoderno, aunque en los tiempos que corren resulte novedoso.

      En fin, hay tantos lugares comunes vacíos y tantas majaderías en su comentario que lo dejo aquí porque me abruman. Pero le recomiendo que, si alguna vez vuelve a sacar “los galones”, lo haga para decir algo sensato, sin faltas de ortografía y demostrando sus profundos conocimientos con un mínimo de solvencia.

      • junio 20, 2013

        Elena

        Luis Lloredo (si no me equivoco, pareja sentimental de la autora del artículo) interviene con el razonamiento más glorioso de los hasta ahora vistos y centra el debate en el punto crítico de la cuestión: la ortografía. Alvarito se ha limitado a consignar la incongruencia de que Estitxu cite como ejemplo de pensamiento feminista a una autora que, precisamente, mantiene tesis próximas a las exhibidas por sus rivales en este “debate”, y que ha criticado abiertamente el quijotismo (la lucha contra molinos de viento) del feminismo occidental contemporáneo. Es decir, a una autora que discrepa, en líneas generales, con su chillona concepción del feminismo. Luis Lloredo desmonta sus tesis con un “eh, tienes mala ortografía”. Glorioso. Y probablemente crea que eso le da algún tipo de razón. En cuanto a sus razonamientos acerca del concepto de posmodernidad, creo que no guardan ninguna relación con los temas centrales de este debate.

        En suma: descalificaciones personales (la ortografía), salidas por la tangente, alusiones a la autoridad de teóricos que probablemente no han leído y que mantienen precisamente una línea de pensamiento opuesta a la suya… Seguimos a la espera de la aparición de algo parecido a un argumento. Apuesto a que tardará en llegar.

      • junio 20, 2013

        Estitxu Espejo-S.

        Desde tu primera salida de tono decidí ignorarte, pero esto ya pasa de castaño oscuro. No sé quién eres, ni me importa, y quién sea mi pareja sentimental —aunque no sea un secreto— no es de tu incumbencia ni de la nadie. Mucho cuidado con publicar datos cómo éste sin mi consentimiento. No soy una figura pública, ni esto es el ‘Sálvame de Luxe’, así que nadie más que yo tiene derecho a revelar ese tipo de datos personales.
        Si tuvieras un mínimo de decencia pedirías que ese dato fuera retirado de inmediato. Has demostrado que eres de la peor calaña moral y este tipo de intrusiones no te las voy a permitir ni a ti ni a nadie.

      • junio 20, 2013

        Elena

        No creo que el dato sea insultante, y si yo soy consciente de ello es precisamente porque se ha hecho público anteriormente en este diario (sin que a ti te pareciera entonces escandaloso). En cualquier caso, me parecía relevante hacer constar que tus dos mayores defensores en este hilo han sido tu pareja y tu suegra. Si realmente te parece una ofensa, cosa que dudo, por supuesto que autorizo a La Columnata a censurar el comentario: faltaría más. Lo que no voy a hacer es ser yo quien lo solicite, dado que no me avergüenza. De todas formas, me alegro de haberte dado un nuevo motivo absurdo para poner el grito en el cielo.

    • Responder junio 20, 2013

      Estitxu Espejo-S.

      Ahora que lo mencionas, también yo he detectado alguna majadería.
      La primera es decir que es una majadería considerar a Marta Nussbaum feminista y a continuación reconocer que ella misma se lo considera.
      También es majadería decir que el discurso de dos interlocutoras es más inteligente que el de todas las feministas y, cuando te señalan a una feminista que sí te parece inteligente, decir que es una majadería llamarla feminista, y a continuación decir que ella misma así se considera, para salvarla de la quema que tú mismo has iniciado. Ay, ay, qué lío… Hablando de lógica argumental…
      Majadería es decir que no he puesto ejemplos del socavamiento simbólico que sufren las mujeres en Occidente cuando, precisamente, lo que he hecho ha sido ejemplificar desde mis propias experiencias. No he escrito un ensayo, ni un informe; he escrito un artículo usando cosas que he vivido yo para llamar a la autodefensa; que debe de resultar de lo más molesto, oye, eso de que alguien se defienda, ¿no? Lo mejor es que se dejen y tal. Y, por cierto, majadería es meterme en la categoría inventada del “feminismo de subvención” cuando digo que no va a haber institución que nos salve la papeleta y llamo al empoderamiento individual. ¿Por qué no se ha comentado en ningún momento el asuntillo que cito de las prostitutas asesinadas y que no entran en la lista de violencia de género? ¿Recordar ese silencio tan vergonzoso no es precisamente denunciar “el feminismo institucional” de las Aído and cía.?
      Y no es majadería, sino prejuicio infundado que no sé de dónde sale, colocarme en la etiqueta de lo postmoderno y lo posthumanista. Yo no te voy a poner los galones encima de la mesa, porque haber podido estudiar me parece un privilegio, precisamente, de mujer occidentalita de bien y no me jacto de ello, aunque lo del posthumanismo me ha gustado, porque es literalmente lo contrario a lo que soy por titulitis, mira, tú. En cuanto a esa especie de antimodernidad, en fin, dices que me has leído otras cosas, pues me temo que no te has debido enterar nada bien. De hecho, yo soy muy de la Beauvoir, moderna por excelencia, y la reivindico sin parar ante algunas feministas actuales. Por no hablar de la simplificación que haces de la postmodernidad, un poco de po’favó, que no todo es Fukuyama. ¿Qué diría, por ejemplo, la pobre Dona Haraway? ¡Ah, no!, que igual es tonta porque es feminista y postmoderna. ¡O no!, ¡calla! Igual te parece guay y entonces ya no es feminista. ¿O sí? Es feminista pero de las que te gustan y entonces es una “no feminista de las que no me gustan” pero sí es feminista. Si la postmodernidad es simple ruptura con la filosofía clásica, que venga Aristóteles y lo vea, porque vaya tela… En fin, no sé, para ser profesor de Filosofía, eso ha estado un poco feote, la verdad.
      Y mira, tú, efectivamente, os doy la razón: los textos nos delatan, y ya que me llamabas soberbia por disentir con la crítica que se me hacía, sólo querría mencionarte que soberbia es mandarme a hacer “mis cosas”. De hecho, la próxima vez sugiero —yo es que soy más de sugerir; no mando a nadie a ningún sitio, por educación y tal—, ya que eres más de clásicos, que me mandes a fregar, que igual es más lo mío, ¿verdad?
      Yo sí que estoy cansada y, efectivamente, había decidido dejar de contestar pero, claro, a las majaderas chillonas histéricas es que nos cuesta leer ciertas bobadas. Prometo que ésta es mi última intervención, así lea la tontería más grande del globo, que, visto lo obsesivos que sois, seguro que llega. Dicho esto, os deseo que seáis muy felices y os recomiendo con cariño que, si tan absurdas os parecen las cosas que os digo, no las leáis, no perdáis más vuestro tiempo, que seguro que tenéis mil millones de cosas más interesantes que hacer en éste, vuestro precioso paraíso occidental, bonito y libre de machismo, modelo sin par de lo que tiene que ser el mundo.

      • junio 20, 2013

        Elena

        “Ahora que lo mencionas, también yo he detectado alguna majadería.
        La primera es decir que es una majadería considerar a Marta Nussbaum feminista y a continuación reconocer que ella misma se lo considera”

        Lo que Alvarito ha dicho es que es una majadería es citar a una autora que mantiene precisamente tesis cercanas a las de tus rivales en este “debate”, más bien.

        “También es majadería decir que el discurso de dos interlocutoras es más inteligente que el de todas las feministas y [etc]”

        Creo que Alvarito ha dejado bien claro que se refiere a las feministas de pancarta y grito en el cielo. Quienes, por cierto, tratan (tratáis) de reservar para sí (para vosotras) el apelativo de feministas. A mí me habéis llamado, directa o indirectamente, machista, sin ir más lejos.

        “Majadería es decir que no he puesto ejemplos del socavamiento simbólico que sufren las mujeres en Occidente cuando, precisamente, lo que he hecho ha sido ejemplificar desde mis propias experiencias”

        Lo que se ha dicho es que sería bueno que pusieras ejemplos de esa supuesta opresión estructural, en lugar de limitarte a decir que los hombres son muy malotes contigo y te piropean, que a una amiga tuya le tocaron las tetas y que en la tele ha salido un asesino de mujeres. Es como si a mí me atracan por la calle y proclamo a los cuatro vientos que vivimos en una sociedad atracadora.

        “¿Por qué no se ha comentado en ningún momento el asuntillo que cito de las prostitutas asesinadas y que no entran en la lista de violencia de género?”

        Porque, al margen de que el considerar que una prostituta y su cliente puedan ser pareja (y por tanto esos asesinatos violencia de género) sea ciertamente pintoresco, vuelves a hacer lo mismo que de costumbre: tomar una noticia puntual y elevarla directamente a la categoría de norma social.

        En cuanto a la ortografía, es curioso que tú hables de la ajena. En este comentario hay varios errores garrafales, y alguno de los anteriores es directamente un catálogo de faltas e imprecisiones sintácticas. Me consta que escribías con prisa y desde un móvil, probablemente igual que Alvarito. No voy a detenerme a enumerar esos errores, además de porque no acabaría nunca, porque no afectan para nada al contenido del debate. Hacerlo sería salirme por la tangente.

  • Responder junio 20, 2013

    Luis Lloredo

    Reitero lo dicho por Estitxu respecto a la vulneración del derecho a la intimidad en las que incurres, Elena. No sé quién te crees para andar comentando ese tipo de cosas. Por lo demás, respecto a tu comentario, no tengo mucho que decir. No he intervenido en los temas centrales del debate, porque creo que Estitxu, Josefina y Silvia han ofrecido ya una batería bien sólida de argumentos, pese a que tú reiteras machaconanente que no se han dado. Yo simplemente me he centrado en el último comentario de Alvarito, que estaba plagado de barbaridades. Y, por cierto, Nussbaum nunca hablaría de feminismo quijotesco ni nada por el estilo. Quijotesca es, más bien, tu defensa enrabietada de Alvarito. Tu descaro en revelar datos personales, sencillamente intolerable. Espero que te des cuenta y pidas que se retire, porque es ciertamente una salida de tono.

    • Responder junio 21, 2013

      Elena

      En este mismo diario, insisto, se ha hecho pública anterior y festivamente vuestra relación sin que os llevarais las manos a la cabeza. Es significativo que lo hagáis precisamente ahora: una nueva excusa para saliros por la tangente y haceros las víctimas. No voy a solicitar la censura del comentario, pero estoy segura de que se retirará si vosotros lo pedís, y yo no protestaré (de qué me serviría). La batería sólida de argumentos de que hablas se resume en “a mi vecina la violaron y José Bretón es muy malo”. No sé si Nussbaum utilizaría la expresión “feminismo quijotesco”, pero ha criticado abiertamente al feminismo occidental por actitudes como las que exhibe Estitxu en este artículo: de nuevo tratas de tergiversar una afirmación que evidencia un error garrafal (vuestro) para encontrar una escapatoria. Y que tú hables de “defensa enrabietada” es especialmente cómico, la verdad. Pero, en fin, insisto: la foto cada vez está más clara y todos estamos saliendo como somos.

      • César Noragueda
        junio 21, 2013

        César Noragueda

        En este momento, Elena, no comento como uno más en este artículo, sino como director de este diario.
        La identidad y las relaciones de los que aquí publican y comentan no tiene absolutamente nada que ver con cualquiera de los asuntos que se tratan. No recuerdo que lo que ha mencionado se haya publicado aquí “festivamente” (enlácemelo si me equivoco) y no sirve para nada en una argumentación salvo como ejemplo de lo que es jugar sucio en un debate con una falacia tan obvia como un ‘ad hominem’, tan inútil además por el hecho de que veinte personas han comentado aquí y la mayoría no ha sido en su línea. Y me importa un bledo los motivos o las razones que esgrima para haber lanzado semejante falacia: es una mezquindad.
        No es la primera vez que a algún listo se le ocurre hablar de la privacidad de nuestro equipo y antes no se ha tolerado. Lo que ocurre es que, después de este hilo de comentarios, sería absurdo retirar nada, pero voy avisándole de que, en las próximas ocasiones en que a alguien se le ocurra comportarse de forma tan brillante, si llegamos a tiempo, haremos de nuevo lo que corresponde para proteger la intimidad de las personas.
        Espero haberme expresado con claridad.

      • junio 21, 2013

        Josefina

        Pues sí, Elena, tienes razón. Cometí la torpeza de mostrar mi parentesco, pero esta estúpida debilidad se debió a que nunca jamás se me ocurrió que alguien pudiera incurrir en la bajeza de utilizarlo como arma arrojadiza, en que alguien lo esgrimiera de forma insidiosa y mezquina. Sin embargo, Elena, debiste prever que el arma podía ser un boomerang. Tú misma acabas de echar por tierra todos tus sublimes “argumentos”, con la vileza de utilizar unas relaciones familiares, en la patética creencia de que eso iba a invalidar una corriente de ideas y de pensamiento. Sí, tus cacareados “argumentos” que incluyen unas estadísticas policiales, cuyos números no supiste interpretar y metiste la pata; o ese otro (debiste pasar buen tiempo buscándolo), de un bochornoso debate entre dos histriones, como Javier Nart y Lidia Falcón. Pero ¡tú que te has creído! ¿Quién te ha dado derecho a inmiscuirte en la vida privada de los demás que, alguna vez y con buena intención, ingenuamente han puesto al descubierto? La desfachatez no tiene límites.
        Suegra ¡sí!, madre ¡también! Y hermana, hija, tía, sobrina, nieta, bisnieta, cuñada, y todo lo que quieras, en una familia llena de libertad y de tolerancia, donde todo el mundo tiene sus propias ideas y no hace falta que nadie defienda a nadie.
        Has caído en tu propia trampa y todo tu debate ha caído como un castillo de naipes. Enhorabuena.

      • junio 21, 2013

        Elena

        Estoy absolutamente asombrada por el cariz que toman los acontecimientos, y no debería, dados los precedentes. Tal vez haya sido innecesario aludir al parentesco existente entre Estitxu y los defensores de su discurso, de acuerdo. Mea culpa. Pero a mí me consta que Estitxu y Luis son pareja (y Josefina madre del segundo), y entenderán ustedes que, dado que no conozco de nada a ninguno de los tres, el único modo que tengo de saberlo es a través de La Columnata. En este mismo hilo, Alejandra ha hablado de ello (sí: festivamente, y eso no es malo, todo lo contrario). Y ya antes de eso yo, que no soy más que una lectora hasta hoy habitual, era consciente del parentesco. No estoy dispuesta a buscar en qué comentario a qué artículo concreto se anunciaba la buena nueva, desde luego. Pero si tan celosos son de su intimidad, o si tan celosos se han vuelto de repente, tal vez debieran haber sido más discretos en el pasado. En caso contrario, corren el riesgo que que la gente crea que les da igual que se sepa que están emparejados. Que ya se sabe cómo es la gente. Y de nuevo vemos como de un tema absolutamente menor y tangencial se hace una montaña, con la esperanza de que esta tape otra: la de los delirantes sinsentidos argumentales que aquí se han venido acumulando.

        Lo que ya me parece el colmo de la risa es que se hable de ‘ad hominem’ y mezquindad (¿mezquindad?, ¿qué tiene de malo que sean pareja?, ¿supone un descrédito para alguno de los dos?) cuando no ha habido prácticamente ningún comentario por ‘la otra’ parte en el que no haya habido verdaderos ‘ad hominem’ (el penúltimo de ellos, con paja en el ojo ajeno incluida, el de la ortografía, y el último el suyo, en el comentario al que contesta, al llamarme “listo”, o “lista” o “list@”, como guste), cuando no directísimos insultos.

        Subterfugios para eludir el debate, salidas por la tangente, hombres de paja, amenazas de borrado, ninguneos… Lo habitual cuando no hay capacidad de argumentación y, como tristemente se comprueba a cada instante, lo habitual por estos pagos.

        No es que espere haberme expresado con claridad: estoy segura de haberlo hecho. Y también estoy segura de que dará exactamente igual. Y, la verdad, empieza a darme igual también a mí. Cuando el fanatismo levanta la voz no cabe más que tomar distancia y disfrutar del espectáculo.

      • junio 21, 2013

        Elena

        Josefina, cada vez siento más ternura por usted. ¿De verdad cree que algo ha caído “como un castillo de naipes”? En el caso de que mi alusión al parentesco (de nuevo, una sola línea entre cientos o miles, como en el caso del famoso trauma) fuera realmente censurable, ¿cree que ello afecta en lo más mínimo al valor de todas mis argumentaciones previas o posteriores y, sobre todo, al valor de las de ustedes? ¿Se da usted cuenta de lo endeble de su razonamiento? Y ¿Javier Nart? ¿Lidia Falcón? ¿Cuándo los he mencionado? Alude usted a un único error (un error sólo parcial y numérico, no conceptual, y por cierto inmediatamente rectificado) y pasa por alto decenas de argumentos a los que han evitado contestar. Hay un comentario de Alvarito en el que desmonta una por una todas las falacias que desde su bando se han cometido en las escasas ocasiones en que se ha abandonado la mera exhibición de dolores personales y se ha entrado en materia. No ha recibido respuesta, pese a que el mismo Álvaro y nosotras les hemos invitado reiteradas veces a contestar. Va a ser que no pueden y va a ser que es más fácil agarrarse a un clavo ardiendo para eludir el tema: hoy, la intolerable intromisión que supone en su vida privada el que repita lo que ustedes mismos ya habían dicho antes.

        Bravo.

      • junio 21, 2013

        P. Alejandra

        Me da rabia que se tomen tantas molestias en reprender a Elena (con más o menos motivo), y tan pocas en responder a las brillantes aportaciones de Alvarito, o de tener en cuenta lo que realmente es el TEMA, porque, por ejemplo… Estitxu ha reclamado la parte de las prostitutas, o César Nogareda lanzó mil preguntas que han sido respondidas… y luego han hecho caso omiso.
        Así que siento tener que confirmar vuestra incapacidad. (No me creo que sea cansancio esta vez, las reprimendas pueden ser más agotadoras, y para ello si se esmeran)

        Y ahora procedo a copiar mi último comentario aquí, porque es donde corresponde. (Yo quería responder en el comentario de Elena. Y aprovecho para decirle al director, que borre el otro comentario si lo cree conveniente, porque es el mismo.)

        Ahí va:

        Josefina, el debate Nart-Falcón lo puse yo, no Elena. Y me parece que ella, Falcón, representa muy bien lo que vosotros mostrais como feministas. Es curioso q Falcón te parezca una cutre, que lo es, estando como estáis tan cerca su discurso y de sus formas (y me remito a lo que ha dicho Estitxu sobre los violadores, sobre los piropos, sobre la generalización de que somos todas víctimas, con tanto dramatismo, etc) y que sin embargo, os intentéis comparar a Nusbbaum, con la que parece que no tenéis nada que ver. Curioso. Cualquiera, leyendo el artículo de Estitxu, os encasillaria en el feminismo de la primera.

        Por otra parte, es una pena que se haya recurrido tantas veces a las críticas vacías, en vez de comentar el artículo y punto, que es lo interesante. Yo entiendo que muchos de los que comenten sean amigos o familiares de Estitxu, para eso es la protagonista, y sus allegados la seguirán, y la mayoría la apoyarán incondicionalmente (aunque eso lo entiendo menos) Creo que es fácil darse cuenta de los parentescos, porque vosotros lo habéis mostrado. Pero es que encima se le está dando más importancia a ese tema, que al objeto de la discusión.
        Me parece igual de innecesario, para el debate, señalar las faltas de ortografía, como señalar a la suegra de nadie… Igual que me parece exagerado tomarlo tan a la tremenda, ya que no era secreto.

        Saludos.

      • César Noragueda
        junio 22, 2013

        César Noragueda

        Dicen que, quien calla, otorga; también hay quien dice que, quien hace caso omiso, es incapaz de replicar. Pero hay otra posibilidad no muy halagüeña para el amor propio.
        Si después de todo lo que hemos publicado “por estos pagos” y de todas las discusiones en que hemos participado, preferís quedaros con la segunda opción, allá vosotros. A mí, desde luego, me trae sin cuidado.

  • Responder junio 20, 2013

    P. Alejandra

    Que aquí no se está juzgando al feminismo en sí. Estamos juzgando vuestra torpe y sucia forma de hacer feminismo. Creo que “los detractores” ya hemos dejado claro que estamos a favor de la igualdad, igual que cualquier persona sensata. No sé en qué momento lo dudasteis, pero hemos tenido que aclararlo. Patético.
    Aquí lo que se está criticando es el machismo que se inventa Estitxu para justificar sus carencias. (Vamos, que si yo fuera amigo, hombre, de Estitxu, después de leer sus quejas, me cuidaría de decirle que está guapa ese día, o de invitarla a algo… no vaya a ser que pensara que al ser hombre me creo superior y por eso pago yo, o en el peor de los casos, que voy a violarla. En fin…)

    Si os queréis dedicar a denunciar el machismo, vale, hay mucha gente que lo hace, y que trabaja en ese terreno, y lo hacen bien, y es necesario. Pero evidentemente estos artículos no aportan nada a la causa, nada positivo, al menos.

    Vergüenza me daría ser la autora de ese artículo, habiendo tantas mujeres en el mundo que sufren el machismo de verdad.
    Qué rabia.

    Me sorprende la falta de autocrítica, y que otros lectores no perciban la diferencia de lo que no es culpa de uno mismo, y lo que sí… sobre todo los hombres, ya que todos, en cualquier momento, pueden ser objeto de tus miedos. ¿¿¿¿En qué momento veis indicios de machismo en un chico con el que te acuestas porque quieres???? (Siento incidir en el tema, pero es que me parece lo más impresentable del texto.)

    Siempre que no sabéis argumentar, es decir, siempre, recurrís a estupideces como la ortografía, al sarcasmo, al “ya no contesto más” o a bibliografía feminista. Con este último recurso Alvarito os ha dejado en evidencia. Por muchas autoras que mencionéis, eso no va a mejorar el contenido del artículo.

    A DESTACAR LO SIGUIENTE!!:
    Aquí va otra joyita que vuelve a darnos la razón, y a dejaros en evidencia, sobre todo a ti, Estitxu:
    “ya que eres más de clásicos, que me mandes a fregar, que igual es más lo mío ¿verdad?”
    Caes en la misma basura una y otra vez. ¿Le dices a Alvarito que te diga: “me mandas a fregar…”? …por favor… ¿pero cómo tienes tanta cara?
    En parte me alegra que hayas vuelto a darnos la razón. ¡¡Ves en Alvarito a un machista!! ¡¡Otra vez ves a una machista donde no lo hay!! (ese es tu gran problema) Pero es que es más, él es todo lo contrario a un machista, por lo que argumenta, y aún así, insistes… (luego hablas de mi cerrazón)

    Y ya que sacas lo de la prostitución… sí, es un tema complicado y con muchas matizaciones, pero yo creo que la violencia que se ejerce contra las mujeres (u hombres) que se dedican a ella, podría enfocarse como riesgo laboral. Igual que los médicos, por ejemplo, también sufren violencia por parte de algunos pacientes energúmenos.
    Hay actividades que, por desgracia, te exponen a riesgos.

    Saludos.

  • Responder junio 20, 2013

    P. Alejandra

    PD: Luis LLoredo, entiendo que no has repasado tu último comentario… Está claro que todos comentemos errores al escribir: de ortografía, gramaticales…
    Solo lo señalo porque queda feo hacer lo que uno critica.

  • Responder junio 21, 2013

    Alvarito

    Bueno, practicamente Elena y Patricia lo han dicho todo (q majas sois cono),,pero bueno,,hay un par de cosas que me gustaria apuntar:

    1. Escribo desde un ipad ingles, y a parte de que no tiene enies, de que me tengo q molestar demasiado en buscar la opcion de poner acentos y de que tiene unos resortes de correccion automaticos bastante extravagantes, daba por hecho que en la seccion de comentarios, sobre todo despues del mensaje de estitxu desde el movil, nos podiamos permitir esos lujos formales… Tardaria muchisimo en corregir todo en un tipo de teclado que no esta adaptado al castellano. Asi q si m lo permitis, en este, ni si quiera voy a poner tildes… Por cierto estitxu es “churras y merinas” no “churras y medinas”… En fin lo de la ortografia me parece un juego cutre y que nos desvia del tema…
    Respecto al tema de la Nussbaum solo pretendia decir que citar a una autora prestigiosa, para dignificar el propio discurso, precisamente, cuando esa autora le llevaria la contraria a la persona q la cita, es pa mear y no echar gota…. Respecto a si es o no feminista, la verdad es q me parece una discusion q no tiene interes, en cualquier caso lo aclaro por si alguien no ha entendido lo que queria decir… Efectivamente, ella se reclama feminista, exactamente de la misma manera que lo han hecho elena y patricia, y como lo haria yo de no ser (ya sabeis lo q sigue)… Como se ha dicho ya, hay un tipo de feministas q son los q se han apoderado de esa etiqueta, se sienten orgullosa de ella, y no experimentan esa adjetivacion como un corsé simplificador… M. Nussbaum es una filosofa, punto, en la q el tema del feminismo es practicamente una anecdota en su obra. Esto es perfectamente compatible con q ella, si le preguntan, diga q sí, q es feminista, pero en el sentido q ella entiende el concepto de feminismo (nada q ver con el q se expone aqui)… Simplemente daré un dato de mi epoca de estudiante. A Martha Nusbbaum, la veiamos en filosofia politica, en etica, en filosofia del derecho y en historia de la filosofia… Sabeis en que asignatura no estudiaban a la Nussbaum??? En “Pensamiento feminista”, bastante ilustrativo creo.

    2. Las cateogrias posmoderno, posthumanismo, etc., estoy de acuerdo con usted, son categorias absolutamente manidas que nadie sabe muy bien lo q significan… No obstante, existen, muchos autores q las han utilizado como marco de referencia para senalar la dicotomia entre aquel tipo de discurso q aspira a intepretar la realidad adecuadamente, y aquel tipo de discurso, generalmente cínico, que entiende la filosofia como un ejercicio de pura interpretacion, un juego estimulante, sin mas… Le remito a la obra de U. Eco, Los limites de la interpretacion, alli se expone esa dicotomia en el mismo sentido en el q yo use las expresiones manidas de las q hablabamos…Dicho esto, seguir con q si los posmodernos son buenos, malos, o regulares, creo q no tiene mucho sentido,, ya que yo usaba esas expresiones en ese sentido q le apunto.

    3. Creo q glosar, catalogar, o rastrear las fuentes d las q se nutre el discurso de Estitxu es un ejercicio q nos desvia del tema, a parte de ser insustancial e inapropiado… Los articulos de opinion se comentan sin mas… Asi q mea culpa, por empezar un juego q no lleva a ninguana parte…

    4. Cuando digo q no pones ejemplos, no me refiero a que no repases, como haces en otros articulos, los mecanismos simbolicos q segun tu condenan a la mujer occidental, lo q digo es q no muestras como esos supuestos mecanismos q operan inconscientemente desembocan en la llamada violencia de genero por ejemplo… Las causas de que un varon decida matar a su pareja no creo q haya q buscarlas en elementos tan vagos, parece mas razonable apelar a la dialectica sentimental concreta en la esa pareja esta sumergida… Ese es al menos el elemento motivador q el asesino se da si mismo, cuando no un mero arrebato de ira incontrolada q desemboca, si se tiene la fuerza para ello, en el asesinato… No creo q la subversion de esos mecanismos q describes fuera la solucion al problema… Citando un ejemplo q tu misma pones cuando comentas la campana publicitaria de la marca desigual… De verdad crees que eso, o una suma inmensa de imputs informativos con mensjes similares, es la causa de que un maromo decida un buen dia matar a su mujer??? Mas bien, lo q yo creo, es q quienes practicais ese tipo de ejercicios intelectuales, necesitais sobreprestigiarlo, dotandole de un objetivo tan noble como evitar asesinatos, por no reconocer q en el fondo no tiene ninguna utilidad, ni mas sentido q el de dar rienda suelta a un ego vanidoso q se regodea en esa relacion de amor-odio q guardais con vuestra condicion feminina.

    5. No sé donde has leido q te he metido en la categoria inventada “feminismo de subvencion”. He dicho q Nussbaum critica a las feministas profesionales, precisamente porq le parece ridículo y limitador el q uno tenga como unica clave interpretativa de la realidad la “lucha de los sexos”, pero en ningun lado digo q tu seas una feminista subvencionada, basicamente porq no te conozco…

    6. Tmpoco sé en q parte de mi texto lees q yo te mando a hacer tus cosas,,lo he leido y requeteleido y no lo veo… Supongo q lo q te ha pasado es q la expresion con que termina el texto “lo tuyo es otra cosa” la has interpretado mal. Lo que queria decir (creo q se entiende perfectamente) es q tu discuro no tiene mucho q ver con el de M. Nussbaum, por eso, describo lo q ella sostiene, y luego digo “lo tuyo (lo que tu sostienes) es otra cosa. Sinceramente, no se si lo has querido interpretar asi a drede para poder insusltarme, o q realmente lo has entendido así… Si es lo primero no es muy grave, simplemente haces trampas cuando argumentas en público (tranquila, casi todo el mundo las hace), pero si es lo segundo, no diré lo del trauma q decia elena, diré q estás tan atocinada de leer siempre lo mismo q tu percepción funciona como si siempre llevaras puestas las gafas para ver machistas “de lejos”, aunq no existan.

  • Responder junio 21, 2013

    P. Alejandra

    Josefina, el debate Nart-Falcón lo puse yo, no Elena. Y me parece que ella, Falcón, representa muy bien lo que vosotros mostrais como feministas. Es curioso q Falcón te parezca una cutre, que lo es, estando como estáis tan cerca su discurso y de sus formas (y me remito a lo que ha dicho Estitxu sobre los violadores, sobre los piropos, sobre la generalización de que somos todas víctimas, con tanto dramatismo, etc) y que sin embargo, os intentéis comparar a Nusbbaum, con la que parece que no tenéis nada que ver. Curioso. Cualquiera, leyendo el artículo de Estitxu, os encasillaria en el feminismo de la primera.

    Por otra parte, es una pena que se haya recurrido tantas veces a las críticas vacías, en vez de comentar el artículo y punto, que es lo interesante. Yo entiendo que muchos de los que comenten sean amigos o familiares de Estitxu, para eso es la protagonista, y sus allegados la seguirán, y la mayoría la apoyarán incondicionalmente (aunque eso lo entiendo menos) Creo que es fácil darse cuenta de los parentescos, porque vosotros lo habéis mostrado. Pero es que encima se le está dando más importancia a ese tema, que al objeto de la discusión.
    Me parece igual de innecesario, para el debate, señalar las faltas de ortografía, como señalar a la suegra de nadie… Igual que me parece exagerado tomarlo tan a la tremenda, ya que no era secreto.

    Saludos.

    • Responder junio 22, 2013

      Josefina

      Adios, Goodbye, Au-revoir! Olvídenme, por favor y den muchos recuerdos a Pilar Primo de Rivera.

      • junio 22, 2013

        Elena

        No se podía ir sin llamar fascista a alguien, ¿verdad, entrañable criatura?

  • Responder junio 22, 2013

    P. Alejandra

    Josefina, te informo de que la Sección Femenina despareció hace muchos años. ¡Ahora entiendo todo! si creeis que existe, normal que estéis tan histéricas… pero tranquilas, podéis actualizaros y disfrutar de la vida, como hacemos el resto, que eso ya pasó.

    Sabéis que tenemos los mismos derechos y deberes que los hombres, pero preferís seguir haciendoos las mártires. Patético.

    Realmente dais pena, necesitais inventar un enemigo, anhelais el machismo de la sección femenina, os encanta reclamar de forma estúpida para justificar lo que hacéis, pero luego sois las más sometidas…
    En el fondo os encantaría que Pilar Primo de Rivera siguiera instruyendo a las mujeres.

    Sois patéticas.

    • César Noragueda
      Responder junio 22, 2013

      César Noragueda

      Que no, Alejandra, que no; que lo que les pasa es que están traumatizadas. ¿No recuerdas “el no diagnóstico” de Elena? Las psicólogas de tres al cuarto deberíais poner vuestros prejuicios en común.

      • junio 24, 2013

        Elena

        Insiste usted con lo del trauma. Y hace mal: se puede salir más eficazmente por la tangente si alude a lo del marido y la suegra.

  • […] asunto del que quería hablar es del feminismo. Resulta que, en los últimos días, he asistido a un espectáculo especialmente bochornoso de descalificación del feminismo en el que, entre otras cosas, se negaba con rotundidad la […]

    • Responder junio 24, 2013

      Elena

      En eso estoy de acuerdo: el espectáculo ha sido bochornoso.

      Pero no creo que nadie haya descalificado el feminismo, sino el oportunismo, el fanatismo, la estupidez, etc.

      • junio 24, 2013

        Otra Elena (Elena II)

        Leído todo lo anterior -y ya es leer-, me parece que sobran los insultos de Elena. Quizás se ha puesto usted demasiado nerviosa y esos insultos no hacen sino descalificarla. ¿No puede usted dejar de insultar, de una vez?

  • Responder junio 24, 2013

    Elena

    ¿A qué insultos se refiere? ¿Podría señalarlos, por favor? Llevo aguantándolos de todo tipo desde el inicio del, ejem, debate. Y creo haber mantenido un tono, comparativamente, mucho más respetuoso en mis intervenciones que el que se ha mantenido conmigo.

  • Responder junio 24, 2013

    Elena

    Por cierto, sugiero a “la otra Elena” que cambie su avatar. El hecho de que sea idéntico al de la buena Josefina puede hacer pensar a alguien que es… Josefina. Lo cual, no me digan que no, sería una deliciosa rúbrica para este encantador intercambio de impresiones.

  • César Noragueda
    Responder junio 25, 2013

    César Noragueda

    Pues yo aconsejo ver este cortometraje, rodado en 2011. El contrapunto en que se basa es un buen ejemplo de la situación:

    http://www.notodofilmfest.com/ediciones/ix/?lg=es#/Sala/ficha/29605.

    Es el segundo de la página treinta y se titula ‘El piropo’.

  • Responder junio 25, 2013

    Elena

    Reconozco que tiene gracia. Este también es bastante ilustrativo:

    http://www.youtube.com/watch?v=pZNcIEmCBP8

  • Responder junio 27, 2013

    Sylvia

    Ya yo lo había dejado por la paz, dada la incapacidad de discernir la gimnasia de la magnesia, o para decirlo claramente, la incapacidad de comprender cómo funciona el método inductivo y cuándo un ejemplo es un ejemplo y no una generalización, o de comprender lo que significa contexto sociocultural.

    También me dio pereza entrar en el debate sobre el sexo cerebral con personas que dan por sentado que la ciencia no tiene sesgos androcéntricos porque es ciencia, es decir, tautología pura (leer a Anne Fausto-Sterling, por amor de diorrr).

    Claro, y la insistencia de que el mundo es como me pasa y si a mí el jefe me acosa me lo tiro si me apetece, etcétera, etcétera, etcétera…

    Parafraseando a Kuhn diría que se trata de racionalidades inconmensurables, o como dicen en mi pueblo, no hay peor ciego que el que no quiere ver.

    Luego, volví porque andaba revisando las direcciones web que guardo para revisar o dar seguimiento y me encuentro con una retahíla de palabras que van y vienen y los insultos y las descalificaciones y las prendas desgarradas, etcétera… increíble.

    Para estar tan desprovisto el mundo de violencia contra las mujeres y desigualdad de género (ojo, escribí desigualdad, no diferencia) como algunas pretenden, es notable que se tomen demasiado a pecho la molestia de (mal) argumentarlo.

    Ya, en el pleno fastidio y sólo por no dejar, les dejo información sobre otras mujeres, muchas por cierto, que en otras latitudes también han experimentado situaciones de violencia y desigualdad como las que la autora del post expuso.

    A ver si se toman el tiempo y la molestia de leer, mirar, pensar y reflexionar con la vehemencia con que despotrican contra una realidad que insisten en negar.

    Honestamente, dudo que tengan la voluntad o la capacidad de hacerlo.

    Y me haré conversa a su modo de ver el mundo si logran documentar y mostrar periodística o académicamente que el mundo es lo opuesto a lo que se muestra en esta información que les comparto:

    THE EVERYDAY SEXISM PROJECT: http://www.everydaysexism.com/

    #SHOUTINGBACK: http://youtu.be/PBeNfSoMqjY

    1 DE CADA 3 MUJERES EN EL MUNDO HA SUFRIDO VIOLENCIA SEXUAL O FÍSICA: http://www.animalpolitico.com/2013/06/1-de-cada-3-mujeres-en-el-mundo-ha-sufrido-violencia-sexual-o-fisica/#ixzz2XN9tlHIT

    13 MAPAS SOBRE LA SITUACIÓN DE LA MUJER EN EL MUNDO: http://www.unitedexplanations.org/2012/05/17/13-mapas-sobre-la-situacion-de-la-mujer-en-el-mundo/

    • Responder junio 27, 2013

      Elena

      Bueno, si sostienes que poner cuatro ejemplos de cosas que te han pasado (o cuarenta) tiene algo que ver con el método inductivo, me parece que la que tiene un problema de concepto eres tú. Y si crees que tu contexto privado (observado desde tu prejuiciosa atalaya) es un contexto sociocultural, más de lo mismo.

      Por lo demás, lo de siempre: dejas caer un par de nombres de teóricas del feminismo, sin detallar qué tesis de estas vienen a apoyar las tuyas, y tergiversas toscamente un par de frases mías. Una novedad, añades tres o cuatro enlaces a páginas externas. Una lástima que no te hayas molestado en abrirlos antes, porque habrías comprobado que en dos de ellos se sostiene precisamente lo contrario a lo que argumentas.

      La esplendorosa noticia en la que se anuncia que una de cada tres mujeres ha sufrido violencia detalla que la mayor parte de estos casos se dan en países no desarrollados. Nadie ha negado que allí el machismo SÍ sea un problema central.

      Lo más bonito e ilustrativo llega al abrir el mapa que adjuntas, que señala a España como un lugar en el que “las mujeres tienen altos niveles de seguridad física”.

      En teoría, esto debería hacerte “conversa a nuestro modo de ver el mundo”, pero me temo que no será así. Puedes seguir enlazando páginas al tuntún, hasta que en alguna haya algo que parezca darte la razón.

    • Responder junio 27, 2013

      Elena

      Ps.- Si te molestas en estudiar los mapas que tan amablemente adjuntas, verás que España también está excelentemente situada en otros campos relacionados con la situación de la mujer, tales como presencia de esta en órganos gubernamentales y niveles de educación según el sexo, entre otros.

  • Responder junio 30, 2013

    Ana

    Estoy de acuerdo en mucho de lo que se dice en el artículo.Sin embargo hay cosas que me ‘chocan’ bastante.

    No sé si es que soy de una generación distinta a la de la mayoría de la gente que ha comentado y de la propia autora o que vivo en un lugar idílico, pero para mí y mi entorno no es ni medio normal que alguien sea manoseado por un desconocido en un trasporte público. Sí, es algo horrible que una persona pase por ello pero repito: ¿ es habitual? No creo que alguien, por muy machista que sea se dedique a sobar a la gente. En todo caso sería un individuo con algún problema…

    A mí, como mujer, me hace sentir muy incómoda que alguien me eche un ‘piropo’. Pero, a lo mejor es que soy muy joven y las cosas han cambiado un poco, cantidad de veces he visto a mujeres hacer lo mismo con los hombres o incluso estando de fiesta meterle mano a algún incauto que pasaba por allí sin que nadie la acusase de nada. Al menos nunca he leído un artículo quejándose sobre ese comportamiento de las mujeres.

    Finalmente me gustaría preguntar por qué cuando un hombre hace algo lo hace porque lo ha decidido libremente mientras que una mujer es victima de la sociedad. Personalmente, me molesta muchísimo. Como mujer, y no me considero una persona excesivamente fuerte, siempre he decidido con quién me he acostado o quién me podía o no manosear. Basta ya de intentar ‘defender’ a la mujer dejándola como si fuese inferior o como si fuese un eterno menor de edad. Las mujeres podemos decidir libremente; ya no vivimos en el siglo XIX.

    La española, por desgracia, es una sociedad machista y se puede observar en muchos aspectos pero flaco favor nos hacemos las mujeres si intentamos alcanzar una igualdad plena con estos argumentos que nos dejan por los suelos.

  • Responder julio 2, 2013

    Sandra Carrillo

    Yo también soy mujer, me considero feminista y me avergüenza esta concepción revanchista y salida de madre del movimiento, que parece copado por un grupo de talibanas. Machismo estructural, ciudadanas de segunda, abusos a tutiplén… Lo siento, pero no lo veo por ninguna parte, salvo en casos concretos. Lo último, creo, es atacar a las mujeres que nos depilamos por, presuntamente, ser “colaboracionistas” del patriarcado y hacer el caldo gordo a los hombres. Personalmente, me depilo porque me veo fea con bigote y con una mata de pelo en las piernas, pero, aunque lo hiciera para gustar a los hombres, ¿qué problema habría? ¿Con qué “colaboran” ellos cuando van al gimnasio, se compran ropa o se afeitan para gustarnos? Creo que se está rebasando el límite de la locura.

  • Responder julio 10, 2013

    Alvarito

    Aunque muchos hayamos sido críticos, hay q reconocer q 156 comentarios es todo un éxito… Enhorabuena Estitxu

  • […] …………Esto va para vosotras. Las mujeres. Sobre todo las españolas. Que sepáis que se acabó eso de tomar decisiones sobre vosotras mismas, sobre vuestros cuerpos, sobre vuestro futuro o vuestra salud. Os habéis quedado sin poder de decisión, sin independencia, sin calidad de ciudadanas. Hasta que no seáis madres no seréis casi nada, menos que casi nada, porque seréis menos que una célula somática, o menos que un embrión de ser humano que no pidió venir y al que todavía no se le puede preguntar si su madre merece ciertos derechos. Solo os queda la sumisión y la maternidad, y suerte tenéis de que todavía no se ha prohibido el condón, porque cuando llegue el momento, que llegará, ni siquiera tendréis el derecho a estar protegidas contra infecciones de transmisión sexual. Total, para algunos solo servís si dais a luz una nueva vida, y que ni se os ocurra pensar que podéis aspirar a algo más. …………Hay segmentos de la sociedad o de la humanidad que son sistemáticamente masacrados, humillados, aplastados desde hace milenios. Y a nadie le importa una mierda. Los negros, los pobres, los locos, las mujeres. Las mujeres. Negras, indias, blancas, pobres o locas. De cuando en cuando, amanecemos con una noticia monstruosa sobre la destrucción, física, emocional o moral, de uno de estos grupos, y nos provoca estupefacción y desolación, pero seguimos con nuestras vidas. Lo aceptamos como algo inevitable, algo predestinado, cuando son crímenes de lesa humanidad. Cada vez que nos enteramos de que una mujer ha sido violada, o violada y asesinada, por un grupo de retrasados mentales, no podemos creer en la bestialidad del ser humano, nos quedamos conmocionados, hablamos de las cosas terribles que pasan en este mundo. Pero seguimos con nuestras vidas. Porque todo, ya, importa una puta mierda. Incluso nuestras mujeres. Porque se aprueba una nueva ley sobre el aborto, absolutamente demencial, y no nos plantamos y decimos “no”. …………En realidad, forma parte de una misma realidad. La de hacer a la mujer una víctima de su propia condición, que la vuelve dependiente de las decisiones de los demás. Entre obligarlas a ser madres y terminar violentamente con su vida media un abismo, pero es el mismo, sinuoso, concepto de la vida. El de volver al otro, al diferente (en teoría), un objeto sin poder, sin capacidad de vivir su vida. Y es que hay muchas formas de violencia. La evidente y la oculta, la que se silencia. Entre Rajoy y Franco media un abismo, pero están secretamente, subterráneamente conectados, porque pertenecen a la derecha a la que los oprimidos, los afligidos, los débiles, no están dispuestos a liderar, sino a prohibir, a aherrojar, a enjaular entre los barrotes de sus mentes subdesarrolladas. Pero, en verdad, la obligación de toda sociedad civilizada que se precie consiste en proteger a los que más sufren o los que más pueden sufrir. No en prohibir, sino en legislar de forma eficaz, escuchando a todas las partes, aprendiendo de los errores, conociendo cuánto sufrimiento y dolor ha traído obligar a las mujeres, o a cualquier grupo de personas, a hacer algo que sólo ellas saben cuántas cosas supone. …………Pero han declarado la guerra a las mujeres. Desde la Iglesia, desde el Gobierno, desde el empleo, desde casi cualquier frente de la vida moderna. Cierto que hablan por los codos y que a menudo es difícil adivinar lo que piensan, pero qué coño (nunca mejor dicho) sabe un cura de sus sentimientos, de sus cuerpos y de sus emociones. De follar, de tener hijos y de tener familias. ¿Por qué diablos los que menos saben son los que obligan a los demás a vivir como ellos piensan? ¿Hasta cuándo la aquiescencia o simplemente la docilidad y mansedumbre de las que van a dejar de usar las sartenes para cocinar y las van a emplear para abrir cráneos? Como diría mi admirada Estitxu, ¡basta! […]

  • […] sexuales que pueden causar reacciones o evocar recuerdos en supervivientes de violencia sexual: ¡Basta! (vía […]

  • Responder septiembre 29, 2014

    Sergio Artero

    Mis sinceras enhorabuenas a la honradez y calidad de, no sólo éste, sino todos sus artículos. Los acabo de descubrir y me han interesado muchísimo.
    Un saludo.

¡Anímate a decirnos que opinas!