Tranquilas; el Gran Gallardo vela por vuestros ovarios

0 Shares 0 Shares ×

Alberto Ruiz-Gallardón, Iglesia Católica

Hace pocos días recibimos una de las noticias bomba del verano. La noticia era bomba, no sólo porque conseguía destruir algo que nos ha costado muchos años conseguir a las mujeres y concretamente a la lucha feminista, sino también porque de paso servía como cortina de humo para todas las demás destrucciones que andan acometiendo nuestros políticos. El ex faraón de Madrid se despachaba con las siguientes declaraciones: “No entiendo que se desproteja al concebido permitiendo el aborto por el hecho de que tenga algún tipo de minusvalía o de malformación. Me parece éticamente inconcebible que hayamos estado conviviendo tanto tiempo con esa legislación”. A las pocas semanas, para más INRI, nos enteramos de que Andrés Ollero, filósofo del derecho declaradamente antiabortista y contrario a la investigación con células madre, por vericuetos del destino —dirigido con el reparto de magistrados del Partido Popular y el Partido Socialista, claro—, ha terminado siendo el encargado en el Constitucional de redactar la sentencia sobre la ley del aborto.

Con este tema no sé ni por dónde empezar. Me encantaría analizar cada una de las palabras de la afirmación de nuestro Ministro de Injusticia, como, por ejemplo, esto de “el concebido”. Yo es que como soy mujer y por lo tanto boba, pues no tengo claro qué es “el concebido”, ni cuándo se considera que haya un “concebido”. Necesitaría que algún político macho de los que velan por mi salud reproductiva me lo explicase. Hasta donde yo sé, al día siguiente de echar un casquete con buen tino ya hay concepción, así que entiendo que el resultado de eso, el óvulo fecundado de hace diez segundos, ya es un “concebido”. Por lo que en buena ley —nunca peor dicho—, siguiendo la lógica del término ‘concebido’, la nueva reforma del aborto tendría que incluir la prohibición de la llamada pastilla del día después, o la reproducción asistida, que desecha óvulos fecundados, entre otras prácticas. Ya podemos esperar cualquier cosa.

Sin embargo, creo que lo que más me fascina es esto de que un grupo reducido de hombres se empeñen en decirnos a las mujeres cómo tenemos que ocuparnos de nuestra salud reproductiva, o qué decisiones podemos o no podemos tomar con respecto a nuestros embarazos o nuestros ovarios, hasta el punto de querer volver a criminalizar una decisión tan tremenda como la de interrumpir un embarazo por posibles malformaciones en el feto. Esta reforma que parecen plantear nos retrotraería a una situación incluso anterior a la de la ley de descriminalización del aborto según ciertos supuestos de 1983, que sí contemplaba la posibilidad de interrumpir el embarazo voluntariamente en caso de encontrarse malformaciones en el feto, y que durante la “era Aznar”, por cierto, siguió vigente sin que jamás tocaran una coma. Vaya, quizá a eso se refería Gallardón —¡nótese que su apellido podría significar Gran Gallardo!— con que hemos estado viviendo demasiados años con una legislación inaceptable, a que ni los suyos metieron mano a tal abominable supuesto entre 1996 y 2004.

Este tipo de cosas me hacen pensar en aquellos tiempos en los que las mujeres no podían ni abrirse una cuenta en el banco sin permiso paterno o del marido, tiempos en los que éramos menores de edad y en los que sólo tenía voz y voto el cincuenta por ciento de la población, con testículos. En aquellos tiempos las mujeres también abortaban, aunque estuviera prohibido; siempre lo han hecho y siempre lo harán; pero lo hacían como podían y con lo primero que pillaban, llevadas por la desesperación y por situaciones terribles, porque pocos hombres han tenido un embarazo no deseado y que fuera a terminar con su forma de vida… ¡Ups! Pocos, no; ninguno.

Pero resulta que volvemos para atrás. ¡Ah, no!, ¡que no es eso! Es que el ex faraón de Madrid se ha autonombrado adalid de los derechos humanos de las personas con discapacidad. Como si las mujeres fueran a ir por ahí, cuchillo en mano, asesinando, por ejemplo, a criaturitas con síndrome de ‘down’. Hace unos años, la Iglesia Católica en su versión más manipuladora comparaba a un bebé de unos quince meses con un lince ibérico en peligro de extinción. Pero Gallardón ha dado un golpe de efecto que ha superado con creces al de aquella campaña: los bebés que no se protegen como al lince, además, tienen alguna discapacidad, porque vivimos en una sociedad que tira a la basura lo que considera defectuoso sin ningún miramiento, aunque sean pobres bebés. ¡Toma ya! Así de sencillo. Se prohíbe y destierra la posibilidad de tamaña atrocidad y tan ricamente. La mujer que aborte ante un riesgo de malformación en el feto es una criminal. ¡Pero ojo! Que todo esto ocurre en el momento en que se está acabando con las ayudas a la ley de dependencia. Así que, además de no poder abortar, si no tienes posibles y surge algún problema con tu bebé, el Estado no te va a ayudar. Porque para destruir cobertura estatal sí que somos muy liberales, pero las libertades de decisión de las mujeres ante su propio embarazo no nos gustan tanto. Y es que, claro, si no tienes posibles, ¿quién te manda quedarte embarazada? ¡Habértelo pensado antes de acostarte con nadie, pecadora! Si eres pobre y mujer, querida, no puedes equivocarte.

Pero por si el argumento de “tirar a la basura lo defectuoso, aunque se trate de personas” os parecía poco, siempre se puede apelar a la lagrimita fácil y falaz de: “Pregúntale a las personas con discapacidad si hubieran preferido no nacer”. ¡Genial! Es que, sólo de pensarlo, una ya se empieza a sentir culpable desde tiempos de Lilith, oye. Pero es que resulta que es ontológicamente imposible que nadie pueda comparar racionalmente si prefiere o no haber existido, simplemente porque no sabemos qué es “no existir”, nunca lo hemos experimentado. Es el argumento de un trilero que quiere hacerse pasar por auténtico mago. ¡A ver quién se atreve a decir que prefiere no haber nacido!

10 comentarios

  • Responder agosto 16, 2012

    Paula FS

    De acuerdo hasta la última coma con lo que expresas. En fin, estos personajes no sé cuándo o dónde considerarán que es suficiente. Pero también te digo una cosa, y es que las mujeres en España no somos las mujeres de 1900, ni de 1950, ni siquiera las de 1980… O al menos, espero que demostremos de alguna forma que no lo somos. Enhorabuena por la columna, a la que seguiré puntualmente. Por cierto, con respecto a la legislación actual, en contra de lo que proclama la carta de Derechos Humanos, en España se contempla la esterilización forzosa de personas incapacitadas judicialmente (menuda incongruencia con lo que prentende aprobar Gallardón). Es curioso que se ponga en conocimiento del público en general (pues evidentemente, las personas discapacitadas y familiares, entiendo que sí lo conocían) en momentos en los que se está revisando la ley del aborto. Por lo visto, el sr. Gran Gallardo ha admitido – no él, sino mediante “mandada” – que se revisará ajustándo la legislación a lo que manda Naciones Unidas, pero todo tiene un tufo de lo más sospechoso. Vamos, como todas las medidas que vienen del gobierno últimamente. No pueden ampararse en una crisis económica para cambiar el modelo de estado ni vilipendiar o destruir derechos que tanto costó conseguir. Bueno, poder pueden, pero no deberían. A priori, parece que los ciudadanos tenemos que asumir los ajustes y despropósitos como males necesarios, nos cuelan bombazo tras bombazo, al punto en que veremos como un mal menor que se reforme la ley del aborto de Zapatero, mientras se conserve el presupuesto de la malformación, por ejemplo. Veremmos como un mal menor que se mantenga “con condiciones” el subsidio para los desempleados, porque lo iban a quitar. No… si es que hasta nos hacen concesiones. Para que luego digan que las ideologías han muerto.

  • Responder agosto 16, 2012

    Santi Ramos

    Este tipo fue el que tembién dijo que para que una mujer fuera mujer debía de ser madre. Es realmente espantoso que alguien con esa añeja mentalidad ostente un alto cargo, y más en un Ministerio. Pero todos sabemos que la Iglesia habla por su boca, que tiene en este gobierno su gran altavoz. Igual que la eminente alcaldesa de Madrid, la señora Botella, que decía que “todos veíamos niños productos de abortos en trituradoras”, en un intento de concienciar de mala manera a las desalmadas madres que pretenden donar sus retoños a cadenas de hamburgueserías.
    De verdad, si yo fuera mujer estaría un poco asustada con unos machistas tan retrógrados en el poder, y más con la supermayoría absoluta que los ampara…

    Gran artículo!! Un saludo.

  • Responder agosto 16, 2012

    Luis Lloredo

    ¡Enhorabuena por el artículo! Tienes toda la razón del mundo. Aprovecho para destacar que Andrés Ollero es un tipo conocido dentro de la filosofía del derecho de este país por sostener cosas parecidas a las que sostenía Santo Tomás de Aquino hace siete siglos. Recuerdo haberle escuchado una vez en una conferencia, donde se planteaba la pregunta de si existe algo así como un derecho natural, es decir, un conjunto de normas que no dependen de la voluntad de los seres humanos, sino que están ahí, ya dadas con anterioridad a la humanidad, con independencia de las necesidades concretas de cada época. Por supuesto, Andrés Ollero cree que sí existe semejante cosa, algo en lo que ya choca con los más elementales principios de la ciencia contemporánea. Pero la cosa no queda ahí, ya que a continuación se preguntaba por la espinosa cuestión de la procedencia de este derecho y su relación con Dios: ¿el derecho natural existe porque Dios así lo ha querido o Dios está a su vez sometido al derecho natural? Pues sí, amigos, estos son los términos del debate en el que parece seguir anclado el bueno de Andrés Ollero. Que un carcamal como este sea ahora miembro del Tribunal Constitucional es una vergüenza para la filosofía del derecho de este país, pero es también una vergüenza para todos nosotros. Porque la cosa va mucho más allá de un debate teórico como el que he descrito antes. Como bien se pone de manifieso en el artículo, la cosa es tan grave como que un tipejo de esta calaña va a decidir sobre cuestiones tan delicadas como la del aborto.

  • Responder agosto 16, 2012

    Nela

    Vivimos en un mundo en el que la mentalidad de la sociedad avanza, en cambio los derechos retroceden.
    Soy madre de dos niños increíbles a los que decidí tener, pero que quede claro, LO DECIDÍ… con la nueva legislación, se recortará (nueva palabra de moda) nuestro derechos como mujeres libres, claro que podrás elegir si tenerlo por parto natural en el agua, epidural… bueno epidural no, que con los recortes en sanidad tampoco da para anestesia!!!
    Con tanto recorte al final temas importantes para nosotras quedan a la sombra. GRACIAS por recordarlo en el artículo.
    Un saludo

  • Responder agosto 16, 2012

    Osmary Guevara

    Es decepcionante que en pleno siglo XXI algunas decisiones políticas occidentales dependan de la religión católica (plenamente machista como todos sabemos), y por tanto, aplicada por un hombre le viene como anillo al dedo. Y claro, todas nos molestamos y decimos: “Bueno, aún nos quedan las pastillas anticonceptivas, los parches, etc. Pero, ¿qué pasaría si hacen como en Polonia, donde se debe tener receta médica para poder comprar este tipo de métodos? ¿Lo tomaremos como otra perversa estrategia política para desviar la atención?
    Ya lo decía Lipovetsky en ‘La tercera mujer': “La identidad masculina sigue permitiendo a los hombres, en las sociedades abiertas, asegurar su predominio en las instancias del poder. La ‘crisis de la virilidad’ no es tanto un fenómeno social de fondo como una imagen literaria: el hombre es el futuro del hombre, y el poder masculino, el horizonte insistente de los tiempos democráticos”.
    Pienso en aquellas mujeres a las que debemos el sufragio (si revisamos las fechas según cada país es bastante vergonzoso desde cuando se nos ha permitido votar), en Simone de Beauvoir, en Kate Millet, en Betty Friedan y Judith Butler… Ellas tan divergentes y nosotras tan corfomes. Solo hay que mirar un poco para saber que aún quedan muchas batallas por ganar.

  • Responder agosto 17, 2012

    Julián Juan Lacasa

    Y antes me caía bien Gallardón… pero claro, tiene que sobrevivir en ese Gobierno, la Espe está esperando a que cometa errores para quitárselo de encima por que es una seria competencia en su ambición para presidir el Gobierno.
    Y además, José María Ruíz-Gallardón, su padre, fallecido en 1986, era antiabortista feroz, y el hijo tiene que continuar la “obra” paterna.
    Luego se quejarán de que en el extranjero se siga viendo a España como un país retrógrado. En Francia, por ejemplo, se justifica la invasión napoleónica diciendo que venían a salvarnos de la Inquisición y que venían a sacarnos de la Edad de Piedra. Pues ojalá Napoleón hubiera ganado; José I hubiera sido mejor Monarca que el nefasto Fernando VII, al cual los franceses acusan de haber pagado a bandas de asesinos (los que se rebelaron durante el Dos de Mayo) para destronar a su padre Carlos IV y quedarse él el trono.

  • Responder agosto 17, 2012

    Estitxu Espejo-S.

    ¡Buenos días!
    Muchas gracias por los comentarios.
    Gracias, Paula FS, por la información que añades, es cierto que las mujeres de ahora no somo las de hace años, pero el patriarcado sigue ahí, el machismo sigue vigente de otra manera. Hay que tener cuidado.
    Santi Ramos, gracias por tu comentario también. La verdad es que sí es para aterrarse, pero no sólo con estos del poder, el machismo es tremendo en todos los ámbitos de la vida, este Gobierno va más a cara descubierta con su homofobia, misoginia, etc., de lo pudieran ir otros, pero en mi opinión —como comenta Osmary en su cita a Lipovetsky— es un problema más grave, anclado en el sistema y todas sus formas culturales, que de partidos.
    Nela, enhorabuena por decidir libremente sobre tu vida y tu maternidad. Gracias por tus palabras.
    Luis, gracias por tu comentario, algo así había escuchado sobre él. Es una lástima, con la de filósofos del derecho interesantes, implicados, inteligentes y cabales que hay en este país con dificultades para llegar a fin de mes, que sea uno como este el que llegue a un lugar tan destacado como el Constitucional. ¡Qué miedito!
    Osmary, la verdad es que tu mensaje me desconcierta. No sé si no me he explicado bien, porque estoy totalmente de acuerdo contigo, y así creo que lo cuento en el artíclo. Lo primero que digo es que se trata de una notica bomba no sólo por cortina de humo, sino porque destruye algo importante construido por las mujeres y la lucha feminista. Lo que digo más adelante, concretamente, es que con la misma excusa que han usado para suprimir el supuesto de malformación del feto, podrían prohibirse muchas otras prácticas y anticonceptivos. Además te diré que a día de hoy, en nuestro país, al menos en la Comunidad Autónoma de Madrid, las farmacias pueden exigirte la receta para venderte la píldora anticonceptiva. A mí me ha ocurrido. Y por supuesto que nos quedan batallas por ganar, es más, ultimamente, están acabando con las pocas que teníamos ganadas. Un saludo afectuoso y gracias por tu comentario.

    Un saludo afectuoso.

  • Responder agosto 20, 2012

    Mónica

    Quizás el mayor problema es que siguen tratándonos como a eternas adolescentes. El paternalismo para con las mujeres es tal que lleva a pensar que no somos capaces de tomar nuestras propias decisiones.
    Me gustaría que entendieran que somos capaces de decidir, que no necesitamos que nos cojan de la mano y nos enseñen el camino “correcto”.
    Intento educar a mis hijas en la libertad, en la igualdad, en la responsabilidad y espero que la santa madre iglesia y su brazo político no venga a decirles lo que tienen que hacer.
    Yo decido, señor Gallardón, usted no puede hacerlo por mí.

  • Responder agosto 26, 2012

    Alonso Posadas

    No le quito el derecho a nadie de ser religioso al igual que no le sustraería a nadie de su real libertad de ser un pajillero compulsivo, pero sí tengo claro que ambas cosas deben quedar en la más estricta intimidad de cada cual y que gobernar exige ser una ocupación seria, solemne y neutral a efectos tan emocionales y subjetivos como los que se desprenden de una fe, de una creencia. Me espanta ver a quienes me gobiernan genuflexos ante un chamán, ya sea el Papa, ya sea Aramís Fuster. Ambos seres/entes son, para mí (y para cualquiera que use mínimamente la cabeza) equivalentes a efectos de falta de la seriedad, frialdad y espíritu crítico exigibles para regir los destinos de una nación.

    Cualquier comunidad de propietarios de un inmueble de viviendas se partiría de risa si su presidente pretendiese administrar los bienes comunes desde criterios católicos, islámicos o astrológicos.

    Si esto es inaceptable para gobernar el número 13 de la Rúe del Percebe, ¿por qué ha de ser válido para administrar España?

  • […] en público, que lo hiciera en privado, que él se dejaría azotar de buen grado. Aguerrida contra Gallardo. …………Por aquel entonces, Rajoy miraba los toros desde la barrera. Medía el […]

¡Anímate a decirnos que opinas! Clic para cancelar respuesta.

Responder a Mónica Cancelar respuesta