El ascensor

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…………En ocasiones, estando uno fuera de España, mantiene esas pequeñas costumbres que suele seguir en el día a día. Así, por ejemplo, escuchar la radio en el coche, por más que el idioma sea otro y la comprensión de lo que el locutor nos cuenta sea escasa.
…………Algunas veces, pocas, surgen palabras en el noticiario que hacen fijar la atención y extremar el esfuerzo por entender. Eso mismo ocurrió el otro día, y las palabras dichosas fueron ‘España’ y ‘Benidorm’.
…………Y el locutor se extendió en la noticia, y habló de que era una metáfora de la situación de España, asolada por la prolongada crisis económica y política de la que no ve forma de salir. Y dijo algo que no terminé de comprender porque era imposible. Hablaba de un rascacielos altísimo parado y con escasa viabilidad. Y hablaba… ¡de que no habían diseñado el hueco del ascensor! Eso me pareció entender pero no podía dar crédito a lo que oía. Así que, en la primera ocasión, procedí a buscar noticias sobre el asunto.
…………Efectivamente, algunos titulares decían en España algo parecido. Luego, leído el fondo de la noticia, no era tan risible, aunque sí bastante dramático, y en algo tenían razón los locutores foráneos al considerar el asunto una metáfora de la situación española.
…………Las torres se proyectaron para una altura que posteriormente se duplicó. De ahí los problemas de encaje de los dichosos ascensores en el proyecto reformado. También vinieron problemas de financiación que persisten, siendo la Sareb, esto es, el “banco malo”, esto es, el Estado, esto es, usted y yo, dueños actuales del crédito de la promoción inacabada.
…………Benidorm, la ciudad símbolo del éxito del desarrollo español a base de ladrillo y cemento, ciudad de la que emergió la nunca suficientemente ponderada figura de Zaplana, elemento depurado de nuestra clase política. Ciudad de los “pajaritos” y ejemplo de todo lo que hemos hecho en cinco décadas con la costa. Ciudad donde podría ubicarse la descriptiva película Huevos de oro, de Bigas Luna. Ciudad de los prodigios en la que se puede mantener durante años un parque temático deficitario a base de esquilmar dinero público y dañar irremediablemente a las que fueron cajas de ahorros…
…………La metáfora de España. Un país en el que todo creció tan rápido que se olvidó el hueco para el ascensor. Y luego, una simple caída libre…

Borja Contreras

Comentarista y observador curioso de una realidad que aúna lo trágico con lo cómico para cualquiera sensible al absurdo. Nuestra realidad.

4 comentarios

  • Responder agosto 19, 2013

    Fernando Frías

  • César Noragueda
    Responder agosto 19, 2013

    César Noragueda

    Sigue siendo una buena metáfora, de todos modos. La cuestión es cuánto tiempo aguantaremos sudando la gota gorda al subir decenas de plantas por las escaleras y cuándo haremos que los que no se mueven del ático rueden por ellas.

  • Responder agosto 20, 2013

    Soplabilorio Camborio

    Conocí un hospital en el que, al construirlo, “olvidaron” instalar agua caliente en el servicio de pediatría.

    Luego se supo que había sido así para ganar el concurso, por ser el proyecto más barato, pero que, al hacer el proyecto de mejora para instalarla, el beneficio fue mayúsculo.

    Y creo recordar haber visto un cine en Córdoba en el que se les olvidó construir la cabina para el proyector, que luego hubo que “pegarle” en la pared interior: eso me contaron los amigos cordobeses que me lo enseñaron.

    De urbanistas y arquitectos me puedo creer todo: ¿conocéis algún teatro monumental en el que haya que padecer lumbago para sacar las entradas, mientras los pies se meten en un canalito con agua circulante sito ante la taquilla? Pues yo sí lo conozco.

    Salud edificante.

  • Responder agosto 20, 2013

    Arístides Mínguez

    Desolador y dramáticamente real.
    Así nos va.
    En fin, también es cierto que ni Zaplana, ni Camps, ni Rajoy ni Zapatero siquiera surgieron de la nada: es lo que la mayoría de nuestros compatriotas votaron. Así que…

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