Píldoras navideñas columnateras

0 Shares 0 Shares ×

Una vez más nos acercamos a esas comerciales (porque están construidas para que gastemos más de lo que tenemos), absurdas (porque a nadie le importan un pimiento, en realidad), grotescas (porque es hilarante comprobar un año más cómo decora la gente sus balcones…), hipócritas (qué casualidad que ahora estemos todos más dispuestos a recolectar alimentos para los que no tienen nada que llevarse a la boca), innecesarias (como tantas otras cosas de la sociedad moderna), deprimentes (porque te acuerdas de los que ya no están…), interminables (porque empiezan el 20 de Noviembre), capitalistas (ya que son una parte más del sistema), sionistas (o lo que sea), contradictorias (porque sí) fiestas con las que concluye el año, y que son la excusa perfecta para beber, comer, gritar y desbarrar más de lo habitual. Como si hubiera que buscar excusas.

Nos enteramos de que el cinéfilo, aburridísimo autor de libros de cine, ex estrella televisiva por mor de José Luis Garci, fiscal general del Estado Eduardo Torres-Dulce dimite. Como si alguien fuera a sorprenderse. Pero lo sorprendente es que nadie se ha sorprendido. Me explico: lo de las razones personales para largarse no se lo cree nadie. Y el asunto ha levantado menos revuelo del que debería, tratándose de una figura institucional tan importante como su mismo nombre indica. Este señor se va porque desde el Gobierno le están haciendo la cama a él, a todo su equipo, a los jueces y, por extensión, a toda la ciudadanía. Pero nadie dice nada. Como si fuera la cosa más normal del mundo.

En todos los medios de comunicación, y en otros que son medios de desinformación, siguen hablando como si se tratara casi de la venida de Cristo del Jodido Petite Nicolás (en lo sucesivo, JPN, para abreviar), de su vida y milagros, de lo que quizá tenga escondido como artillería para atacar a los que no se dejaron seducir por sus cuestionables encantos, o para los que precipitaron su desenmascaramiento. El tema cansa ya tanto que da que pensar. Da que pensar que los agentes de Asuntos Internos le detuvieran. Da que pensar que fuera capaz de engañar a todo el mundo con tan pocos (supuestos) recursos. Da que pensar que un tipo con semejante cara de aleladoPapá Noel, Santa Claus, San Nicolás pudiese acceder a algunas esferas exclusivas del Gobierno y los negocios. El JPN ha hecho algo mucho más importante que Pablo Iglesias. El JPN ha destruido el sistema intentando aprovecharse de él. El JPN es un mesías, mucho más feo de lo que esperábamos, pero mesías al fin y al cabo. Ha anunciado el canto del cisne del puto Partido Popular.

Como cada fin de año, disponemos de esas gilipolleces de listas de los mejores libros del año, las mejores películas del año, los mejores goles del año. Chorradas así. Sería todo un poco más divertido si hablasen de los mejores polvos del año, las peores cagadas del Gobierno del año, los tipos más valientes del año, las mujeres menos egoístas del año. En cualquier caso, siempre dispondremos de individuos de escaso intelecto, como Javier Marías, para decir algo al respecto. Eso de hacer listas debería estar penado. Es exactamente lo mismo que sonreír cuando en realidad a nadie le importa que lo hagas.

Tendremos el anuncio de Campofrío (que ya es una tradición), el del turrón que vuelve por Navidad, el de Freixenet, y otros que intentarán que se nos mueva el corazón, o que se nos calienten otras cosas. En los españoles llamarán a muchos actores famosos para hacer la gracia, y serán una puta mierda paternalista, aunque no los dirija Juan Antonio Bayona. En los americanos igual llaman a un genio del cine al que no le apetece quedarse en su casa dejándonos así en paz, sino que fiscalizarán su talento porque le pagan muy bien, y le importará poco lo que piensen de él.

Nos aturdirán con recuentos de todas las mujeres que han muerto este año a manos de su marido, o de cuántos borrachos han matado a otros y a sí mismos en las carreteras en los últimos doce meses, o cuáles han sido los premios más importantes. Pero no cuántos lobos o linces ha matado la criminal administración española este 2014, o cuantos niños han sobrevivido al cáncer, o cuántos han conseguido trabajo después de dos o tres años parados, o cuántos se han vuelto a enamorar después de descubrir lo que han perdido, o cuántos han dejado de soñar después de haberlo perdido todo y a todos.

Todo eso serán nuestras píldoras navideñas, y otras aun peores. Yo he aportado la mía, al menos.

Adrián Massanet

Agitador del diario, anarquista, insurrecto, subversivo y aprendiz de bohemio. Puedes leerme en Twitter si acepto tu petición.

5 comentarios

  • Responder diciembre 24, 2014

    Víctor

    Apreciado Adrián,

    A veces siento que tus opiniones y las mías son tan distantes, que aunque se volvieran a juntar los siete continentes del mundo seguirían lejos de alcanzarse.

    Es leerte, sin embargo, magnetizante. Cuando hallo un rato al que dedicarle tiempo, mi ratón va, ya por si solo, a tu sección. Unas veces me emocionas, otras me entristeces. Otras me pones de mala leche. Es como jugar a una ruleta rusa, donde no sabes como vas a salir parado.

    Todas esas sensaciones siempre tienen un punto en común, curiosamente. Son estimulantes. Unas veces estimulan el cabreo, otras la curiosidad. Pero siempre dejan huella.

    Es por eso que me alegro que alguien sea tan sincero, y tenga las pelotas suficientes para escribir en el tono que escribes. Aunque lo que diga sea radicalmente opuesto a cómo yo percibo las cosas.

    Y poco más que añadir, querido Adrián. Espero leerte con la misma inquietud en tus futuros aportes, con la misma energía y con las mismas ganas que dedico siempre.

    Un cordial saludo!

    • Responder diciembre 24, 2014

      Adrián Massanet

      Hola, Víctor.

      Me ha sorprendido tu comentario y al mismo tiempo me ha hecho sentir bien. Es precisamente eso que tú dices lo que busco provocar en el lector. Quizá lo consiga más veces de lo que parece.

      Un texto que no despierte una reacción, quizá visceral, en el lector es un texto improductivo.

      Abrazo fuerte y gracias por leerme.

  • Responder diciembre 24, 2014

    predicador

    ¿A qué te refieres con que le estaban haciendo la cama a Torres-Dulce? ¿Podrías dar más detalles al respecto?

    • Responder diciembre 24, 2014

      Adrián Massanet

      Sencillamente, que estaba claro que carecía del menor poder de decisión y que no era más que una figura decorativa. En resumidas cuentas, que no podía trabajar. Ha tardado en marcharse.

  • […] Navidad es esa época en la que nos pasamos de casi todo. Engullimos hasta reventar el cinturón, bebemos como criaturas recién llegadas del desierto y […]

¡Anímate a decirnos que opinas!