Alma helena

0 Shares 0 Shares ×

…………Conmocionado por la acogida que tuvo el vídeo que, junto al director Pedro Pruneda, rodamos y llamamos Gracias, Grecia, quise compensar de alguna manera al pueblo heleno por la hospitalidad con las que nos abrieron sus espíritus y devolverles lo mucho que nos aportaron. Antes quise ponerme en contacto con algunos griegos y con algunos españoles que concibieran a Grecia, carne de su alma, para que me ayudaran a entender qué se siente al ser heleno. Para ello, hice una pequeña encuesta. Sobre sus testimonios está basado el presente artículo. Vaya por delante mi gratitud y homenaje para con todos los que respondieron a las cuestiones de esta mísera harpía.
…………Conocí a Panagiota Alexandropoulo, Yiota, en una vetusta taberna, frente al Palacio Real de Madrid. Había acudido como intérprete para una entrevista que nos iban a hacer por encargo de la malhadada ERT, la televisión pública griega, amordazada casi ‘manu militari’ por el Gobierno griego, siguiendo los imperativos de la Troika.
…………Lo primero que me llamó la atención de Yiota fueron sus ojos. Desde ellos te miraba el Egeo, a pesar de protegerse tras unas ligeras gafas. Es más bien tímida, pero aguantó estoicamente la larga entrevista que nos hicieron a Pedro Pruneda, a varios de los niños que actuaron en el rodaje del vídeo y a mí.
…………A mi regreso a Murcia y recordando las buenas vibraciones que me transmitió Yota, que ahora estudia un grado en una universidad de Madrid, aparte de ganarse la vida dando clases de inglés, le escribí para que me ayudara a entender lo que es ser heleno.
…………Para ella, ser griego es algo que te supone una pesada losa sobre los hombros. Tras de ti arrastras una historia de milenios, hablas una lengua cuyos primeros testimonios se remontan hasta el 1.600 a. C. ¡ni más ni menos! Estremece pensar que los aqueos, que destruyeron la ciudad de Troya en torno a 1.150 a. C., ya se comunicaban en griego, que en griego ideó Homero sus epopeyas en el siglo VIII a. C.
…………Por un lado, Yota se siente orgullosa de haber nacido helena pero, por otro, siente sobre sus espaldas la obligación de ser digna transmisora, de ser ejemplo de todo lo que sus ancestros significaron para la cultura occidental. Confiesa que se siente mujer moderna, que vive su era, que se declara federalista y, ante todo, humanista. Pero… le tira el pasado de su pueblo. Siente punzadas en el corazón al admirar el Partenón y saberlo obra de sus ancestros. Se empaña su alma de orgullo al leer o escuchar los versos de Dionisios Solomós, poeta que en 1823 compuso el Himno a la Libertad para conmemorar la liberación griega de manos otomanas. Sus dos primeras estrofas fueron usadas para el himno nacional griego: “Salida de los huesos / sagrados de los griegos / y poderosa como antaño, / salve, salve Libertad”.
…………Yota, al igual que tantos jóvenes de los países mediterráneos, se ha visto obligada a emprender una diáspora en busca de una vida digna. Como desde hace milenios les viene sucediendo a sus compatriotas. Se siente cómoda en España, pero susurra que sólo se halla plena cuando está sentada en una playa griega, dejando que su mar le bese los pies.
…………Se seca lágrimas de nostalgia. Con firmeza afirma que los griegos no saben aceptar la derrota. Y espera no tener que aprenderlo nunca. Asevera que dieron todo cuanto tenían allá donde fueran. No se guardaron nada para ellos. No quiere que se les devuelva todo aquello que compartieron con la civilización occidental. Sólo pide un grano de reconocimiento y de gratitud. Que se les deje de humillar y machacar.
…………Porque los helenos saben compartir. Y abrazar. Seas nativo o foráneo, si vas a su casa, verás que, aunque sólo tengan una hogaza de pan, la dividirán contigo. Así es Grecia. Así es la gente de Yota. Así es Yota.
…………Evgenia Printezi, íntima amiga de Yota, vive en El Pireo, el puerto de Atenas. Trabaja allí como profesora de francés y resiste, sin rendirse, las extremas adversidades y dificultades que les están poniendo los tecnócratas de la Troika. Se declara más que orgullosa de poder abrir la ventana de su casa y sentir en su cara el sol caliente en invierno y en verano.
…………Con contundencia, mantiene que Grecia no es sólo su sol, su mar, sus islas. Coincide con su amiga en que lo que de verdad define a la Hélade son sus gentes. Cálidas, amables, sonrientes y permisivas. Gente abierta que no tiene miedo al trabajo y que se parte el pecho para proteger a su hogar y a su familia. Escucha resonar todavía, en los mármoles que adornan sus lugares arqueológicos, los himnos y melodías de civilizaciones pretéritas. Para ella, no son sólo piedras arrumbadas en desorden. Ve por doquier la sonrisa de un dios que embelleció con sus dones los maravillosos paisajes que esconde su nación.
…………Coincide con su amiga en la grandeza de la herencia que les ha caído encima como helenos. No se achanta. No ve a su pueblo ni perezoso ni descuidado, como desde la calvinista Europa lo quieren pintar. Sólo es una nación que acostumbra a despertarse cada día glorificando a la divinidad que los ha hecho vivir allí, llevar con dignidad y orgullo los siglos de historia a sus espaldas y compartirlos con el resto del mundo con una sonrisa.
…………Tiene esperanzas en un mundo mejor, simplemente porque los griegos confían en sus fuerzas. Porque la vida los ha hecho indomables. Porque vayan donde vayan, Grecia estará allí donde haya un griego. Aunque viva en Australia.
…………“No eres griego, si no has sumergido los pies en la arena, viendo la puesta de sol en el mar. Si no has probado los platos increíbles que no dejan indiferente a ningún extranjero. Si no ha esquiado en las laderas del Pelión, con vistas al mar y, si, después de un día caluroso, no has encontrado algo de tiempo para beber vino en la montaña.
…………Ésta es mi Grecia. Es el país del que no reniego, el país que yo sé que me hará justicia en cualquier circunstancia. Son las imágenes que siempre me hacen derramar lágrimas de orgullo. Siempre estaré agradecida por lo que he logrado hasta ahora como griega”.
…………Escribo este artículo desde un balcón con vistas al Mediterráneo. Ese mar que nos une, de manera indisoluble, a todas las gentes que nacimos a sus riberas, independientemente de cuáles sean nuestras creencias, razas o nacionalidades. Frente a mí tengo sentada a mi amiga Yola Kaskouti. Ha venido desde Kalamata, famosa por sus aceitunas y su aceite, al Suroeste del Peloponeso, cerca del legendario monte Taigetos. Pasa con nosotros unos días de asueto y aprovecha para practicar su excelente español.
…………Es una enamorada de nuestra cultura. Malvive en su ciudad dando clases particulares de español. Se resiste a abandonar su tierra, sus raíces, su mar. Una amiga suya hubo de cerrar su academia y marcharse a Estados Unidos en busca del sueño americano. Por ahora, para su amiga, encontrar trabajo en América sigue siendo un sueño: ronda la cincuentena y no la quieren en ningún sitio.
…………Yola se ufana de ser helena. Se gloría de sus antepasados, que hicieron todo lo posible para preservar su bendita patria y liberarla de todos los pueblos que se disputaron su conquista e intentaron someterla. En 1831 consiguieron liberarse definitivamente, tras innumerables revueltas y castigos ejemplares, como la matanza de Quíos, del yugo al que el Imperio Otomano los sometió tras la caída de Constantinopla en 1453.
…………Comunica cierta desolación viendo que hoy su pueblo no se muestra unido, que cada cual mira por sí mismo, desentendiéndose del bien común. Empezando, para su infortunio, por sus propios políticos, por sus mismos gobernantes. Comparto con ella la visión de que sus gobernantes (y los nuestros) no aman ni a sus gentes, por todos los impuestos y recortes con los que los castigan a los sones del paso de la oca marcado por Merkel y la Troika, ni, mucho menos, aman a su país. Lo están vendiendo a precio de saldo a empresas extranjeras, a fin de sacar liquidez con la que pagar los enormes intereses de la deuda contraída con los bancos centroeuropeos.
…………Un ejemplo sangrante me lo expone mi amigo Stathis Athanasiou, otro luchador del que hablaré más adelante: el Gobierno ha vendido una vastísima extensión de territorio, mucha de ella protegida por ser parque nacional, cerca de donde naciera Aristóteles, a una empresa canadiense para que explote una mina de oro, utilizando métodos extractivos prohibidos en el resto de países civilizados (por cierto: algo semejante está sucediendo en la Galicia gobernada por el sibilino Feijóo; pretenden usar mercurio o cianuro, vetado en la Europa civilizada, para extraer oro, arramblando con montañas enteras). El Gobierno griego ha vendido esos terrenos a la empresa canadiense a un precio tan ridículo que la propia Comisión Europea ha multado a los canadienses por aprovechamiento ilícito. Los mandamases helenos, en vez de recapacitar y velar por sus espacios naturales, han interpuesto (ellos, no los canadienses) un recurso ante los tribunales europeos.
…………Yola se duele de que sus paisanos no despierten y planten cara a los nuevos bárbaros. De seguir así, adormecidos y divididos, aparte de que nazcan compatriotas que ya no son griegos, como los neonazis de Amanecer Dorado, teme que Grecia se vaya a convertir en esclava de los germanos y norteamericanos que quieren dominar el mundo, con el permiso de China.
…………Stathis Athanasiou es otro de los regalos que nos hizo nuestro vídeo. Es realizador y director de cine. Habla un perfecto español. Sin conocernos de nada más que por nuestro trabajo, puso a disposición de Pedro Pruneda y quienes quisiéramos una casa suya en Atenas. Dejó en la nevera frutas y todo tipo de alimentos en señal de bienvenida. Apenas pudimos hablar con él para agradecerle su filoxenía. Estaba empeñado en la preparación de su película Alpha, que escribió en colaboración con Pedro Olalla, uno de los españoles que mejor percibe Grecia. Alpha quiere ser una recreación actualizada de la tragedia de Sófocles Antígona, en la que la heroína que da nombre a la obra se rebela con todas las consecuencias contra el poder ejercido de manera arbitraria, despótica e inflexible por un estado (un rey, Creonte) que antepone los intereses propios a los de sus ciudadanos. Un claro paralelismo con la situación actual: los mercados, la banca están por encima de las personas.
…………Stathis lleva el cielo colgado de sus ojos. Tiene un alma indómita e independiente. Gracias a su tenacidad y a la de su equipo, consiguió financiar totalmente, mediante ‘crowdfunding’, su sueño: Alpha es el primer largometraje en Grecia y la segunda en Europa en ser financiada por mecenas de diferentes países que creyeron en su proyecto. Será presentada en lugares emblemáticos del viejo continente: teatros griegos o romanos, espacios históricos… Una película y un realizador al que habrá que seguir de cerca.
…………En mi búsqueda de lo que significa ser griego, me encontré con una pequeña misiva de Dionisis Charalampatos, otro joven que se ha visto obligado a exiliarse por motivos económicos. Ha optado por venir a labrarse un destino a España; concretamente, a Valencia. No le está siendo fácil. No encuentra trabajo. Se confiesa un enamorado de España y, forzado a emigrar, ha decidido probar en un país al que siente hermano, en el que es comprendido, antes que marcharse a un país sajón, donde será mirado con desdén y prejuicios. Hago votos porque encuentre entre hermanos españoles su destino.
…………Para poder documentar mejor este artículo, quise ponerme en contacto con algunos españoles que, de cierta manera, se declaran griegos.
…………Álvaro González es madrileño. Ha estado en Grecia algunas veces. Menos de las que quisiera. Curiosamente, su primer contacto con la madre Hélade lo tuvo en Holanda. Allí estaba haciendo un Erasmus e hizo un buen número de amigos helenos, que lo invitaron a visitarlos una vez acabado el curso. Fue cautivado por su amabilidad, hospitalidad y facilidad de trato. Estableció una estrecha relación con bastantes de ellos, la mayoría norteños, de la zona de Tesalónica, aunque también atenienses.
…………Al igual que me sucede a mí, a Álvaro le sangraba el alma al ver el desprecio con el que algunos españoles, que jamás conocieron a un griego, hablaban de cómo eran, de su crisis… Y que se atrevieran a mirarlos por encima del hombro. Le duele el trato de la llamada Europa, hija ingrata, hacia ellos y todo el sufrimiento que conllevan las medidas de la Troika para la nación que dio nombre y sentó las bases de lo que consideramos Occidente. Y, sobre todo, le horroriza la falta de empatía (hermosa palabra griega, que significa que uno se mete en el pellejo del otro y sufre con él) de la Europa neoliberal: pretenden despedir a miles de funcionarios, cerrar centenares de hospitales y escuelas en aras de la diosa Austeridad y el dios Mercado. ¿Es que no se dan cuenta de que detrás de esos funcionarios despedidos, de esos hospitales y escuelas clausurados hay seres humanos, familias que se van a ver arrojadas al estercolero? ¿No notan mordiscos en el hígado al ver cómo ha aumentado de manera astronómica el número de suicidios desde que se implantaron sus medidas draconianas, prusianas?
…………Porque este madrileño está enamorado del trato amable de sus gentes, encantadoras, que dan todo cuanto tienen, de la extraordinaria gastronomía griega, de sus paisajes de fábula.
…………El último testimonio que recogí me lo dio Carmele Navarro, de nombre de guerra Karmele Hoja Verde, una ilicitana asentada en Madrid, traductora de devoción y profesión. Por su espontaneidad y frescura me limito a transcribir literalmente sus palabras:
…………“Bien, pues te diré que, en mi opinión, el griego moderno es, en cierto modo, como la Hidra de Lerna. Por cada cabeza que se le corta, le salen dos. Y, si te apresuras a juzgar su carácter o sus actos, te puedes llevar una enorme sorpresa, exactamente como los pretendientes de Penélope con Odiseo. Me explico:
…………El griego se muestra ante el turista increíblemente amable y sonriente (no encontrarás un camarero que, al pedirle un café con leche, te lo sirva como si te estuviera perdonando la vida). Incluso si el turista en cuestión es una persona impertinente o maleducada, él mantendrá su sonrisa aunque, en su interior, a cada segundo que pasa, esté planeando subirle más el precio al susodicho elemento.
…………El mismo griego que durante la temporada alta (que, sobre todo en las islas, va desde abril a noviembre) abre su negocio desde bien temprano, por la mañana, hasta las dos de la madrugada es el mismo que, en cuanto no hay turistas, abre a las once de la mañana y cierra tres tardes a la semana. Y también es el mismo taxista al que encuentras en una taberna de un pequeño pueblo de Creta jugando al tablí y le dice al cliente que, si quiere que lo lleve a alguna parte, deberá esperar pacientemente a que él termine su partida.
…………Te puedes encontrar en una calle llena de tráfico con todos los coches pitando al mismo tiempo como locos, y te puedes encontrar de repente en otra donde se ha formado un atasco formidable porque el coche de delante se ha parado a hablar con un conocido que pasea por la acera, y el resto de los conductores que lo preceden esperan pacientemente al volante de sus vehículos, bebiendo frapé.
…………También son capaces de burlarse de sí mismos y aceptar abiertamente sus fallos, como el personaje Kostas Jaritos de las novelas de Petros Markáris, que afirma que es imposible que funcione bien un país en el que más de la mitad de los ciudadanos son funcionarios y la otra mitad dependen de rentas de alquileres de casas, terrenos, taxis… y préstamos.
…………Si bien es cierto que la entrada en el euro ha hecho que se perdieran muchos valores y parte de su identidad, el griego medio, en general, no especula con la vivienda para sacar beneficio sino pensando en comprar una casa para sus hijos o incluso nietos y no duda en hipotecar hasta la camisa por la familia.
…………Está «acostumbrado» a luchar, a defenderse y a salir adelante como sea. Son pequeños empresarios por naturaleza, no habituados a los lujos. Por eso, cuando llegó Europa con sus manos llenas de dinero, el griego lo aceptó encantado y lo gastó sin pensar en el alto precio que debería pagar por ello. Y sus políticos, como los nuestros, los ayudaron a caer en la trampa. Y otra vez el griego se ve obligado a emigrar, luchar, soportar a turistas maleducados o, si nos ponemos en lo peor, a suicidarse (el índice de suicidios ha aumentado un treinta por ciento). Luego están, como en todos los países, los que son tan ricos que no les importa la crisis y van a seguir mandando a sus hijos a estudiar al extranjero y pasearse en sus yates.
…………Sin embargo, todavía hay muchos que mantienen el legendario espíritu de la hospitalidad y continúan discutiendo (les encanta) a gritos (a nosotros nos puede parecer que están enfadados cuando realmente tan sólo se trata de una amable conversación) en las calles y los cafeníos. Hombres jóvenes y ancianos (las mujeres siguen reuniéndose aparte en casas o cafeterías fuera del ámbito de las grandes ciudades como Atenas) sentados en el «cafenío» durante horas. Jugando al tabli, «apolambánontas», como bien expresa el verbo griego, con un «ellinikó» (café griego), como si el tiempo y los últimos acontecimientos no tuvieran la menor importancia.
…………Y podría seguir contando muchas más cosas y anécdotas, quizás no las mil y una noches, pero casi.
…………Pola filákia!”
…………Me gustaría concluir esta disertación hablando de un poema y con una reflexión. El poema ya lo he transcrito en otro artículo: es de Kavafis, “un griego” nacido en Egipto. Creo que ser griego es más un estado del alma, un sentimiento, una forma de encarar la vida que el haber nacido en Grecia. Nadie mejor que el alejandrino define lo que es “ser griego”.
…………El poema de Kavafis se llama Termópilas y va dedicado a los héroes que plantaron cara a las hordas medas, infinitamente superiores en número, en el mítico desfiladero. Esos espartanos, los trescientos que, cuando los embajadores persas, tras haber sufrido bastantes bajas, los conminaron a rendirse y entregar las armas, uno de sus diarcas, el rey Leónidas, les dijo: “Molón Lavé” (“Ven, cógelas”). Sólo fueron vencidos porque un heleno, un traidor, Efialtes, los traicionó y guió a los Inmortales por un paso de montaña para pillar por la espalda a los espartiatas.
…………Hoy en día, para su desgracia, en la Hélade hay muchos Efialtes, empezando por sus propios gobernantes y por los de Amanecer Dorado. Como nosotros tenemos a nuestros propios Efialtes o Vellido Dolfos, para ser más patrios, metastaseados en nuestras propias élites rectoras.
…………Y, ahora, la reflexión.
…………Al principio de la crisis, la Alemania de Merkel le propuso al Gobierno heleno que le vendiera algunas islas para que las hordas germánicas pudieran tener, al fin, bajo su bota un territorio de cálido sol y benigno clima. Como si no les bastara con haber invadido gran parte de las Baleares y tantos lugares de la costa mediterránea y del Algarve portugués, muchos de ellos con su turismo basura. Lógicamente, los gobernantes se negaron. Merkel (y los que la apoyan con su voto o su silencio) soltaron entonces a los perros de la Troika, torturando de manera inhumana al conjunto de la envidiada nación helena.
…………Les apretaron las tuercas con la maldita deuda contraída, olvidando los germanos que a sus padres y abuelos les fue condonada parte de la ingente deuda que adquirieron con Grecia, para compensarla por los desmanes cometidos por los nazis en la Segunda Guerra Mundial.
…………Resulta paradójico que la Guerra de Independencia Griega contra los turcos contara con el apoyo, entre otros, de Alemania. Y que la primera dinastía real de la Nueva Grecia fue, precisamente, germana. Dice Wikipedia: “Más allá de la idea de cruzada contra los infieles otomanos, fue la herencia clásica la que hizo que buen número de occidentales abrazasen la causa griega. Luis I de Baviera expresó bien esa idea: «Europa tiene una deuda enorme con Grecia […], les debemos las Artes y las Ciencias» Los filohelenos se organizan en comités por toda Europa y América. Su principal actividad fue buscar fondos para la compra de armas. Su reparto fue encargado a los más intrépidos”.
…………El pasado mes de mayo, más de setenta personas de AMUPROLAG y de mi instituto, el Ingeniero de la Cierva de Patiño, en Murcia, fuimos agasajados en la residencia del embajador heleno en España, el señor Francisco Verros. Querían agradecernos el cariño y devoción que pusimos en la realización del vídeo que tan hondamente conmovió a los griegos.
…………Será muy difícil que alguna vez olvide la cara de pasmo de muchos de mis zagales (bastantes de los cuales fueron por primera vez a Madrid) al verse honrados por el Embajador y una nutrida representación de la legación helena en España. El cariño con el que fueron tratados. Los aplausos que arrancaron los versos de Kavafis que declamaron y los bailes que ejecutaron.
…………Al despedirnos, una alumna se me acercó y me dijo, ingenua: “Profesor, el Embajador me ha dicho que, cuando quiera, puedo volver a su casa y, en verano, hasta me puedo bañar en su piscina. ¡Qué bien me lo he pasado! Ha sido como si hubiera ido a casa de mi madre”. Ella, en su entusiasmo, dio en la clave: Grecia fue y sigue siendo la madre que todos los mediterráneos llevamos dentro.
…………Mi amiga Paty lo resumió mejor que yo: “Es que los griegos conservan aún más que nosotros su humanidad. Los siento más humanos, más cercanos, más empáticos”.
…………Por eso, ahora más que nunca, grito con el alma al viento: “Yo también soy griego”. Orgullosamente griego.

12 comentarios

  • Responder julio 11, 2013

    Carmele

    Hermoso artículo repleto de verdades y sentimientos.

    ¡Muchas gracias por tus palabras Arístides!

  • Responder julio 11, 2013

    pedro márquez (antes Juan Palomero)

    Hola Arístides.

    He leído tu artículo con atención en la calurosa Madrid. Se nota ese “pathos” heleno, pero permítee discrepar contigo en algunas observaciones.

    ¿Esa Europa “civilizada” a la que aludes, que prohíbe el método minero extractivo, es la misma Europa “calvinista” a la que también aludes que está ahogando al pueblo griego? ¿Es “calvinista” o “civilizada” Europa según los intereses del discurso? ¿Civilizada para prohibir y algo menos para asfixiar?
    Ciertamente, el capitalismo no se entiende sin el calvinismo pero, como bien debes saber, cuando las cosas iban bien, ¿quién abjuraba del capitalismo en Europa?

    ¿Por qué afirmas que los neonazis de Amanecer Dorado no son griegos? Puede que no se ajusten a lo que tú entiendes por “ser griego”, pero seguro que tienen identidad griega. Son tan griegos como el presidente del gobierno griego, o como los ministros griegos, o como el parado de larga duración griego, o como el niño que se muere de hambre en Grecia.

    En España, es tan español Valcárcel como el andaluz Gordillo, o como Bárcenas, o co tú. No nos vayamos “a las esencias”, porque tu discurso chirría.

    Que Merkel soltara “a los perros de la Troika” por no haber querido los griegos vender alguna isla a los alemanes, me parece una afirmación algo reduccionista y simplona. Pero bueno, estás en tu derecho de articulista a escribir lo que te quieras.

    Sobre lo que afrimas del turismo “basura”…..bueno, no me gusta esa asociación de turismo de bajo consumo con la “basura”….pero es una expresión que, desgraciadamente, ha triunfado. Por cierto, en Mallora durante los meses de julio a septiembre (incluido), muchos camareros mallorquines (y muchos otros venidos de la península) ganan al mes unos 2.500 euros más propinas…….A Grecia, ¿qué le queda sin el turismo? Y de maleducados, hay en todos sitios:en Alemania, Italia, España, Holanda, Suecia………

    En lo que sí estoy de acuerdo contigo es en lo referente a la condonación de la deuda alemana tras la segunda guerra mundial…..pero bueno, también Moscú se quedó con el oro de la república española, el famoso “oro de Moscú”…y aquí nadie dijo nada al respecto…que se sepa…..

    Los apreciaciones de Carmele Navarro me han gustado.

    Saludos a la sombra de un madroño.

    • Todo mi respeto a tus discrepancias conmigo y mi agradecimiento por haberme leído. Que te sea propicio el verano y que tu madroño te cobije de la calor que hace por acá.
      Un saludo.

  • Responder julio 11, 2013

    David Perea

    Queridísimo Arístides, razón no te falta. Podemos estar de acuerdo o no – como es el caso de Pedro- con lo que opinas, pero la auténtica verdad absoluta que reside en tu escrito y que, a mi juicio, es indiscutible, es que los gobernantes electos han de velar por el bien de sus pueblos y no por el de ellos mismos. Una Europa algo más coherente con este principio andaría intentando resolver la situación de otro modo bien distinto al de asfixiar a sus pueblos. Claro, Pedro, que cuando la cosa iba bien nadie se quejaba… faltaría más. Eso le corresponde a los tuercebotas que se dedican a torpedear continuamente todo aquello que no sea del color que les va. A mí, y a muchos, nos da igual si es izquierda o derecha, capitalismo, calvinismo, o San Francisco de Asís pidiéndonos que nos despojemos de los ropajes. De lo que nos quejamos es de la escabechina improductiva y desprovista de humanidad que se está practicando. Y sí, me quejo… pero no del capitalismo, sino de que no me den la oportunidad de poder luchar por mis hijos porque “somos demasiados ratones para este queso”, como escuché decir ayer mismo a un juan lanas con puesto fijo en un ayuntamiento. Te invito, Pedro, a que pases unos días en mi casa y comas de mi mesa, y des las buenas noches a mis hijos y así puedas explicarles aquello de que para salvar al colectivo es necesario sacrificar a unos miles. Cuando me visites y veas en lo que se ha convertido un hogar, el mío, por las consecuencias de esta debacle social y nos despidamos, imagino que no seguirás pensando que me quejo del capitalismo.

  • Responder julio 11, 2013

    Shy Girl

    Perdón por empezar tan abruptamente, pero tengo una duda que me reconcome. El discurso de Petros Markáris, al que se ha citado en el artículo, y que muchos de los que se solidarizan con Grecia toman como referencia, ¿no es en el fondo, el mismo de la Troika? El artículo se lamenta de que, detrás de los miles de funcionarios que la Troika exige despedir, hay miles de seres humanos y de familias; sin embargo, la misma cita de Márkaris parece culpar de la crisis griega al exceso de funcionarios y su “tópica” ineficiencia (¿discurso neoliberal?), justificando su despido en cierta manera. De hecho, en un artículo suyo publicado por El País, y que fue muy difundido en las redes sociales como señal de solidaridad con Grecia, los acusa poco menos que de ser el principal cáncer del país, la principal causa de despilfarro y la corrupción. No se refería únicamente a la clase política corrupta; incluía también a los profesores, los médicos, los funcionarios de ventanilla, los carteros… Los contrapone a la figura heroica de los autónomos y los pequeños empresarios (¿suena ese discurso de algo?).

    De hecho, Martakis nunca ha criticado las políticas de austeridad desde la UE: en el artículo que acabo de citar, justificaba el brutal recorte en sanidad impuesto por la Troika. Martakis parece repetir ese discurso que identifica a los países mediterráneos con gentes vagas y corruptas, pícaras de nacimiento, a la que no se le pueden conceder derechos sociales porque enseguida aprovecharían cualquier recoveco para cometer fraudes. Lo veo como una variante del “habéis vivido por encima de vuestras posibilidades” que se utiliza para justificar todo el sufrimiento del pueblo griego… y también español.

    • Tienes mucha razón. Me encanta Markaris. Sólo un inciso: quien lo cita no soy yo, sino mi amiga Karmele, que conoce mejor que yo la realidad helena. Yo sólo me he limitado a intentar explicar qué significa ser griego para abrirnos los ojos a todos y dejar de sentirnos “avergonzados” por ser mediterráneos y no calvinistas.
      Gracias por tus palabras.

    • Responder julio 12, 2013

      Carmele

      Tan sólo un pequeño inciso:
      yo no entro en las opiniones personales del señor Markáris, mi comentario habla de un personaje literario: Kostas Jaritos.

  • Gracias por tu inciso y, sobre todo, por llevar a Grecia grabada a fuego.
    Filakia.

  • Responder julio 12, 2013

    pedro márquez (antes Juan Palomero)

    No, David, no quiero que, a través de mis palabras, pienses que soy un defensor del capitalismo, no es así. Lo único que he querido transmitir es que con la caída del muro de Berlín, se pensó, o se hizo creer, que el capitalismo era el “mejor de los mundos posibles”, y mucha gente así lo creyó porque lo decía el mandatario de turno, o el intelectual de turno……….

    Lo que critico es que ha existido muy poca crítica hacia el capitalismo. Únicamente hay crítica ahora, cuando sus efectos en Europa son devastadores…..pero que les pregunten a los chinos que trabajan a destajo en condiciones lamentables (o a otros muchos) si el capitalismo es el mejor de los mundos posibles……cuidado, igual afirman que sí…….quién sabe……

    En Grecia, hasta el estallido de la crisis, no hubo mucha crítica al sistema, como aquí y como en Italia. Los partidos comunistas fueron anatemizados, tratados casi (o sin el casi) como cómplices del estalinismo, y eso es también muy simplón.

    Estoy de acuerdo contigo sobre lo que afirmas de los gobernantes pero si miramos hacia atrás en nuestra historia más reciente, creo que no salva ni uno……algo falla en esta democracia (¿he dicho democracia?).

    Ayer, por ejemplo, aluciné pepinillos con el programa de tele 5 dedicado a Mario Conde. La tertúlia posterior, debería ser de obligado visionado para todo español. La política de este país en los últimos 25 años ha sido un estercolero…..y con los nuevos datos sobre el monarca español que se destaparon ayer….en Francia ya habrían tomado el palacio de la Zarzuela hoy mismo.

    Hay que ver….los españolitos pagando una renta más quer aceptable a la casa real, y cuando estalla el caso Banesto, el rey tenía un agujero de 150 millones en una de sus cuentas de Banesto…..después de beneficiarse a cuantas féminas ha querido como el antiguo derecho de pernada feudal……triste país éste, y muy provinciano….en mi ciudad, corte y villa, y en Almendralejos de Abajo.

    No sé, cada vez soy más de la idea que a los mediterráneos nos va eso de la corrupción a la escala que sea, desde unas oposiciones a ayuntamiento, a otras cosas más gordas. Quizás lo llevemos en nuestro adn…..porque no se salva de la quema ni un país mediterráneo (quizás Francia se ha salvado con un poco más de soltura, digo con un poco más). Y no son sólo factores económicos lo que explican esto, sino culturales también, y eso es mucho más difícil corregirlo.

    El euro, la moneda única, ha sido la excusa perfecta para el gran festín del codicioso. Sí, hemos podido viajar algunos a estados unidos….pero…¿a qué precio?

    Saludos acercándome al madroño…….

    • Responder julio 13, 2013

      David Perea

      Gracias, Pedro. No solo estamos de acuerdo, sino que suscribo tus palabras haciéndolas mías. Lo de Mario Conde… jajajaja… esto es de locos. ¡¡España!! ¿Qué más se puede decir? Los españoles somos, nos moleste más o menos, sobrada e históricamente probado, PÍCAROS, PÍCAROS, PÍCAROS… El que no corre vuela. Deberíamos hacer como antaño y cambiar cabras por trigo, y que el EURO se pudriera en el hades de donde jamás debió salir. Abrazos

¡Anímate a decirnos que opinas!